Los materiales básicos necesarios para construir e-textiles, las fibras conductoras y los tejidos existen desde hace más de 1000 años. En particular, los artesanos llevan envolviendo láminas finas de metal, casi siempre de oro y plata, alrededor de hilos de tela desde hace siglos.[7] Por ejemplo, muchos de los ropajes de la reina Isabel I de Inglaterra fueron bordados con hilo de oro.
A finales del siglo , a medida que la sociedad evolucionaba y se acostumbraba a los aparatos eléctricos, diseñadores e ingenieros comenzaron a combinar la electricidad con la ropa y la joyería, desarrollando una serie de collares, sombreros, broches y trajes iluminados y motorizados.[8][9] Por ejemplo, a finales del siglo , una persona podría contratar a mujeres jóvenes que portaban vestidos de noche tachonados de luces de la Electric Girl Lighting Company para brindar entretenimiento en una evento de cóctel.[10].
En 1968, el Museum of Contemporary Craft (Museo de Artesanía Contemporánea) de la ciudad de Nueva York llevó a cabo una exposición innovadora llamada Body Covering que se centró en la relación entre la tecnología y la indumentaria. En la muestra contaron con trajes espaciales de astronautas, además de con ropa que podía inflarse y desinflarse, iluminarse y enfriarse.[11] En esta colección destacaron especialmente la labor de Diana Dew, una diseñadora que creó una línea de moda electrónica que incluía vestidos de fiesta electroluminiscente y cinturones que podían hacer sonar sirenas de alarma.[12].
En 1985, el inventor Harry Wainwright creó la primera sudadera completamente animada. La sudadera constaba de fibras ópticas, cables y un microprocesador para controlar los fotogramas individuales de la animación. Como resultado se podía visualizar un dibujo animado a color en la superficie de la sudadera. En 1995, Wainwright pasó a inventar la primera máquina que permitía integrar la fibra óptica en los tejidos, el procedimiento necesario para fabricar suficientes productos para el mercado de masas y, en 1997, contrató a un ingeniero de diseño de máquinas alemán, Herbert Selbach, de Selbach Machinery, para crear la primera máquina CNC (de control numérico computarizado) del mundo capaz de implantar automáticamente la fibra óptica en cualquier material flexible. A raíz de que les otorgasen en 1989 la primera de una docena de patentes basadas en maquinaria y pantallas LED/ópticas, el año 1998 entraron en producción las primeras máquinas CNC para producir trajes animados para los Parques Disney. Wainwright y David Bychkov, el CEO de Exmovere en ese momento en 2005, crearon las primeras chaquetas biofísicas de control de ECG con pantalla que empleaban pantallas LED/ópticas. Estas funcionaban mediante los sensores GSR (de la respuesta galvánica de la piel) incorporados en un reloj que se conectaba por Bluetooth al microprocesador de la pantalla lavable insertada en una chaqueta tejana y fueron expuestas en la Smart Fabrics Conference (Conferencia de Tejidos Inteligentes) celebrada en Washington D. C. el 7 de mayo de 2007. Además, Wainwright desveló otras tecnologías de tejidos inteligentes en dos conferencias Flextech Flexible Display que se celebraron en Phoenix (Arizona). En ellas, exhibieron pantallas digitales de infrarrojos con microprocesador incorporado en el tejido con función de Identification of Friend or Foe (IFF o identificación amigo-enemigo), las cuales fueron presentadas ante BAE Systems para su evaluación en 2006 y ganaron el premio «Mención honorífica» en el concurso «Diseña el futuro» organizado por la revista Tech Briefs de la NASA en 2010. El personal del MIT adquirió varias batas completamente animadas para que las llevasen puestas sus investigadores en sus manifestaciones de 1999 y así atraer la atención sobre su investigación de la «computadora portátil». El 5 de junio de 2012, Wainwright fue el encargado de hablar en la Textile and Colorists Conference (Conferencia de Textiles y Coloristas) de Melbourne, Australia, para la cual le solicitaron exponer sus creaciones de textiles que cambiaban de color usando cualquier teléfono inteligente, que indicaban la identidad del llamante en teléfonos móviles sin recurrir a una pantalla digital y disponían de características de seguridad WIFI para proteger los bolsos y objetos personales del hurto.
A mediados de los 90, un equipo de investigadores del MIT liderado por Steve Mann, Thad Starner") y Sandy Pentland") comenzó a desarrollar lo que denominaron computadoras portátiles. Estos dispositivos consistían en hardware informático tradicional que se acoplaba y se llevaba encima del cuerpo. En respuesta a los desafíos técnicos, sociales y de diseño a lo que se enfrentaban estos investigadores, otro grupo del MIT, que incluía a Maggie Orth y Rehmi Post, comenzó a investigar cómo se podrían integrar dichos dispositivos de forma más disimulada en la ropa y otros materiales flexibles. Entre otros descubrimientos, este equipo estudió la manera de integrar la electrónica digital mediante tejidos conductores y desarrolló un método para engarzar los circuitos electrónicos.[13] Uno de los primeros wearables disponibles en el mercado usaba microcontroladores Arduino, de ahí que se llamara Lilypad Arduino, y también fue creado en el MIT Media Lab de Leah Buechley.
Algunas casas de moda, como CuteCircuit, están utilizando e-textiles para sus colecciones de alta costura y proyectos especiales. La camisa «Hug» de CuteCircuit permite al usuario enviar abrazos digitales mediante los sensores incorporados en la prenda.