Puerta de los Leones
Introducción
La Puerta de los Leones es la entrada principal a la ciudadela de Micenas. Fue construida en el siglo a. C. sobre el lado noroeste de la acrópolis y debe su nombre a una escultura en relieve de dos leonas en una pose heráldica que se encuentra sobre la entrada.[1] La Puerta de los Leones es la única pieza de escultura monumental que sobrevive de Micenas,[2] como también la mayor escultura prehistórica del Egeo.[3].
Entradas
La mayor parte de la muralla ciclópea de Micenas, incluida la Puerta de los Leones, fue construida durante la segunda ampliación de la ciudadela que se llevó a cabo a fines del Período heládico IIIA (siglo a. C).[4] En esa época, las fortificaciones también incluían el círculo de tumbas A, sitio de enterramiento de las familias reales del siglo a. C. dentro de las murallas de la ciudad. Este círculo de tumbas fue descubierto al este de la Puerta de los Leones, donde se había construido también una pared períbolo.[5] Luego de la ampliación, se podía ingresar a Micenas por dos entradas, una principal y una posterior,[6][7] aunque la característica distintiva fue la remodelación de la entrada principal a la ciudadela, conocida como la Puerta de los Leones, sobre el flanco noroeste que se construyó hacia el año 1250 a. C.[8].
Se llegaba a la Puerta de los Leones mediante una rampa en parte natural en parte construida por el hombre, emplazada sobre un eje en dirección noroeste-sureste. El flanco este del camino de llegada se encuentra flanqueado por la pendiente suave del recinto primitivo. Esto fue embellecido con una nueva fachada. Sobre el lado oeste hay un bastión rectangular de 14.80 m de largo y 7.23 m de ancho, construido en un estilo pseudo-sillado de un conglomerado de grandes rocas. El término "ciclópeo" fue por lo tanto utilizado para mostrar que las estructuras antiguas habían sido construidas por la raza de gigantes legendarios cuya cultura se pensaba había precedido a los griegos clásicos, tal como se contaba en sus mitos. Entre la pared y el bastión, la rampa se acerca a un pequeño patio descubierto que mide 15 m x 7.23 m, posiblemente con el propósito de limitar la cantidad de atacantes sobre la puerta. El bastión sobre el lado derecho de la puerta facilitaba las acciones de defensa contra el lado derecho de los atacantes, que por lo general era vulnerable ya que portaban sus escudos sobre el brazo izquierdo. Al final del camino se encuentra la Puerta de los Leones.[7].