Historia de la CPTED
El término "prevención de la delincuencia mediante el urbanismo" fue originalmente acuñado y formulado por el criminólogo C. Ray Jeffery. Un planteamiento más limitado, denominado espacio defendible, fue desarrollado al mismo tiempo por el arquitecto Oscar Newman. Ambos se apoyaron en el trabajo previo de Elizabeth Madera, Jane Jacobs y Schlomo Angel. El libro de Jeffery, "Prevención de la delincuencia mediante el diseño del entorno" se publicó en 1971, pero su trabajo no se tuvo en cuenta durante la década que comenzó ese año. Por su parte el libro de Newman, "Espacio defendible: prevención de la delincuencia mediante el diseño urbano" se publicó en 1972. Sus principios fueron ampliamente adoptados pero con éxitos y fracasos. El planteamiento de espacio defendible fue posteriormente revisado con ideas basadas en la CPTED. Newman representó esto como CPTED y reconoció a Jeffery como padre del término. El espacio defendible de Newman así mejorado tuvo mucho éxito y resultó en una reconsideración del trabajo de Jeffery, quien además continuó ampliando los aspectos multidisciplinares del planteamiento. Fue publicando estos avances hasta 1990. El modelo de Jeffery es más amplio que el Newman, que se limita al entorno construido. Posteriormente se desarrollaron otros modelos de CPTED basados en el de Newman. De ellos el más popular es el del criminólogo Tim Crowe.
Hacia 2004 generalmente se entendía la CPTED como estrictamente referida a los modelos Newman/Crowe, con el modelo Jeffery empleado más bien como un planteamiento multidisciplinar de prevención de la delincuencia que incorporaba la biología y la psicología, situación que incluso el propio Jeffery aceptó. (Robinson, 1996). Una revisión de la CPTED, iniciada en 1997 y denomina CPTED de segunda generación, adapta la CPTED a la individualidad del infractor, indicación suplementaria de que el trabajo de Jeffery ya no se considera generalmente una parte de la CPTED. En 2012 Woodbridge introdujo y desarrolló la CPTED para cárceles. Demostró que fallos de diseño permiten a los delincuentes continuar delinquiendo.
1961-1970
En esta década Elizabeth Madera desarrolló directrices para abordar temas de seguridad ciudadana mientras trabajaba con la Autoridad de Alojamiento del Chicago, poniendo énfasis en características del diseño que favorecían la vigilancia natural del entorno. Sus directrices nunca se aplicaron, pero sí generaron las ideas nuevas que llevaron a la CPTED.
El libro de Jane Jacobs Vida y muerte de las grandes ciudades norteamericanas (1961) argumentaba que la vitalidad y la diversidad urbanas estaban siendo destruidas por los urbanistas y sus planes de renovación urbana. Desafiaba así los axiomas de la planificación urbana de la época: que los barrios debían estar aislados los unos de los otros; que una calle vacía es más segura que otra llena; y que el coche representa un progreso sobre el peatón. Jacobs fue editora de la revista Foro Arquitectónico de 1952 a 1964. No había recibido formación específica sobre urbanismo, pero su trabajo surgió como el fundamento de una manera nueva de ver las ciudades. Presentía que la forma en que se estaban diseñando las ciudades incapacitaba a sus habitantes para autorregirse. Señaló que las formas nuevas de diseño urbano estropeaban muchos de los controles tradicionales del comportamiento delincuencial, por ejemplo, la capacidad de los residentes para observar la calle y la presencia de gente que utilizara la calle tanto de día como de noche. Jacobs sugierió que la carencia de "vigilancia natural" en el entorno favorecía el delito. Desarrolló la idea de que los delitos aumentan cuando las personas no interaccionan con sus vecinos, o solo lo hacen superficialmente. En Vida y muerte..., Jacobs definió los 3 atributos necesarios para hacer segura una calle: demarcación clara de los espacios públicos y privados; diversidad de usos; y muchos peatones en las aceras.
Schlomo Angel fue un pionero de la CPTED que tuvo de profesor al notable urbanista Christopher Alexander. La tesis doctoral de Angel, Desalentando el delito mediante el urbanismo, (1968) era un estudio del delito callejero en Oakland (California) "Oakland (California)"). En esta tesis afirma «El entorno físico puede ejercer una influencia directa sobre los marcos del delito al delinear los territorios, reducir o aumentar la accesibilidad mediante la creación o eliminación de fronteras y redes de circulación, y al facilitar la vigilancia por la ciudadanía y la policía.» Asegura también que el delito era inversamente proporcional al nivel de actividad en la calle, y que la zona comercial de la ciudad era particularmente vulnerable al delito porque reducía la actividad, facilitando que un individuo cometiera delitos callejeros. Angel desarrolló y publicó conceptos CPTED en 1970 en trabajos apoyados y ampliamente distribuidos por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (Luedtke, 1970).
1971-1980
C. Ray Jeffery, un criminólogo de la Universidad de Florida, empezó a usar el término "prevención de la delincuencia mediante el urbanismo" (CPTED por sus siglas en inglés). La denominación ganó adeptos tras la publicación en 1971 de su libro con ese título.
La obra de Jeffery se basaba en los preceptos de la psicología experimental contenidos en la teoría moderna del aprendizaje (Jeffery and Zahm, 1993:329). El concepto que Jeffery tenía de la CPTED surgió de sus experiencias con un proyecto de rehabilitación arquitectónica en Washington D. C., que intentaba controlar el entorno escolar de los jóvenes de la zona. Profundamente enraizado en la teoría del aprendizaje de Burrhus Frederic Skinner, el planteamiento CPTED de Jeffery subrayaba el papel del entorno en el desarrollo de experiencias placenteras y dolorosas para el infractor que podrían alterar los resultados de su comportamiento. Su modelo CPTED inicial era de estímulo-respuesta: el organismo aprendía de los castigos y los refuerzos del ambiente. Jeffery «destacó las recompensas materiales... y el uso del entorno para controlar el comportamiento» (Jeffery and Zahm, 1993:330). La idea principal era que si se eliminaban los refuerzos al delito, este no ocurriría.
Una contribución de este libro de Jeffery que se ha tenido poco en cuenta es la extracción de 4 factores críticos para prevenir delitos que han superado la prueba del tiempo:.
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- Los grados en que se puede manipular la oportunidad de que se cometa el delito.
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- La motivación del delincuente.
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- El riesgo para el delincuente si actúa.
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- El historial de la persona que está considerando si cometer o no el delito.
Los 3 primeros son susceptibles de control por la víctima potencial, mientras que el último no lo es.
Por razones que han recibido poca atención, la obra de Jeffery fue desoída durante esta década. La explicación del propio autor es que, en una época en que el mundo quería soluciones prescriptivas de diseño, su obra ofrecía una teoría amplia y la utilizaba para identificar un extenso rango de funciones de prevención del delito que deberían guiar los estándares de diseño y gestión.
Concurrentemente con el trabajo mayormente teórico de Jeffery, a principios de esta década Oscar Newman y George Rand realizaron un estudio empírico sobre la conexión entre delito y entorno. Como arquitecto, Newman subrayó las características específicas del diseño, en las que no había reparado Jeffery. El libro de Newman Espacio defendible: prevención del delito mediante el urbanismo (1972) contiene un amplio tratamiento del delito relacionado con la disposición de las viviendas basado en el análisis de datos de delitos de la Agencia de la Vivienda de Nueva York. Este libro cambió la naturaleza de la prevención de la delincuencia y el diseño urbano: a los 2 años de su publicación se asignaron sustanciales fondos federales para estudiar y demostrar los conceptos de "espacio defendible".
1981-1990
En esta década se observó que las prescripciones del espacio defendible eran eficaces unas veces y otras no. Funcionaban mejor en entornos residenciales, especialmente si los residentes eran relativamente libres de responder a pistas para incrementar la interacción social. En cambio, en entornos institucionales y comerciales, solo eran marginalmente eficaces. Como resultado, Newman y otros promovieron la mejora de esta teoría añadiendo características CPTED. Asimismo quitaron importancia a los aspectos menos eficaces del espacio defendible. Entre las contribuciones al avance de la CPTED en esta década figuran:.
• - La teoría de las ventanas rotas, postulada por James Q. Wilson y George L. Kelling en 1982, exploraba el impacto que sobre el comportamiento tenía el deterioro visible y el descuido en los barrios. El adecuado mantenimiento de los edificios se añadió como estrategia CPTED a la vigilancia, control de accesos y territorialidad. Esta teoría puede ir mano a mano con la CPTED: las áreas descuidadas o abandonadas atraen el delito. La CPTED añade un sentimiento de orgullo de los propietarios. Si en determinados barrios no hay más "ventanas rotas", el delito seguirá disminuyendo y finalmente desaparecerá.
• - Los académicos canadienses Patricia y Paul Brantingham publicaron en 1981 Criminología ambiental. Según los autores, el delito tiene lugar cuando están presentes todos los elementos esenciales: una ley, un delincuente, un objetivo y un lugar. Los llaman «las 4 dimensiones del delito», y su criminología ambiental estudia precisamente la última.
• - Los criminólogos británicos Ronald Clark y Patricia Mayhew desarrollaron su "prevención situacional del delito": se trata de reducir la oportunidad de delinquir mejorando el diseño y la gestión del entorno.
• - El criminólogo Timothy Crowe desarrolló sus programas de formación en CPTED.
• - Criminología: un planteamiento interdisciplinar (1990) fue la aportación final de Jeffery a la CPTED. Su modelo evolucionó hacia asumir que «El entorno nunca influye directamente en el comportamiento, sino solo a través del cerebro. Cualquier modelo de prevención del delito debe incluir tanto el cerebro como el ambiente.» Al basarse el modelo actual de Jeffery en muchos campos, como el conocimiento del cerebro que aporta la moderna neurología, centrarse solo en el entorno externo es inadecuado y desatiende una dimensión completa de la CPTED, esto es, el entorno interno. (Robinson, 1996).
1991-2000
El libro Prevención del delito mediante el diseño del entorno (1991), del criminólogo Tim Crowe, proporcionó una base sólida para que la CPTED avanzara durante el resto de esta década.
De 1994 a 2002, la empresa Sparta Consulting Corporation, dirigida por Severin Sorensen, gestionó con el certificado CPP el mayor programa de formación y asistencia técnica CPTED en viviendas públicas, financiado por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos. Durante este período Sorensen trabajó con Ronald V. Clarke y el equipo de Sparta para desarrollar un nuevo currículo "Currículo (educación)") CPTED que utilizara la prevención situacional del delito como la base teórica de las medidas CPTED. Este currículo se desarrolló y se formó en él a los actores del entorno de la vivienda social. Posteriormente se hicieron valoraciones de seguimiento CPTED en varias edificaciones. Los proyectos CPTED dirigidos por Sparta mostraron reducciones entre el 17 y el 76 % de los delitos —de la parte I de la estadística UCR") del FBI — denunciados, dependiendo del conjunto de medidas CPTED aplicadas en vecindades estadounidenses de alta delincuencia y bajos ingresos.
En 1996 Oscar Newman publicó una actualización de sus trabajos CPTED, titulada Creando un espacio defendible, Instituto para el Análisis del Diseño de Comunidades, Agencia de Investigación sobre Planeamiento y Desarrollo del departamento estadounidense citado en el párrafo anterior.
En 1997 un artículo de Greg Saville y Gerry Cleveland La segunda generación de CPTED exhortaba a quienes aplicaban estas medidas a tener en cuenta sus orígenes en la ecología social, considerando aspectos psicológicos y sociales más allá del urbanismo.
2001-2010
Hacia 2004 los elementos de la CPTED habían alcanzado amplia aceptación internacional debido a intentos para incluirlos en leyes. El término CPTED "entorno" se emplea habitualmente para referirse al entorno externo del lugar. La intención de Jeffery de que se refiriera también al entorno interno del delincuente parece haberse perdido, incluso entre los que promovían, bajo la bandera "CPTED de segunda generación" que la CPTED abarcara también la ecología social y la psicología.
2011 en adelante
En 2012 Woodbridge introdujo y desarrolló el concepto de CPTED en el entorno carcelario, un lugar donde los reclusos siguen cometiendo delitos tras haber sido condenados. La comprensión de Jeffery de la mente del delincuente en su estudio de un centro de rehabilitación cuarenta años atrás se usaba ahora para reducir el delito en ese mismo tipo de instalaciones. Woodbridge mostró cómo el diseño de las prisiones permitía que se siguiera delinquiendo, e introdujo cambios para reducir los delitos.