Protecciónes auditiva
Introducción
La audición está constituida por los procesos psicofisiológicos que proporcionan al ser humano la capacidad de oír.
El conducto auditivo externo o meato auditivo externo es una cavidad del oído externo cuya función es conducir el sonido (las vibraciones provocadas por la variación del aire) desde el pabellón auricular hasta el tímpano.
El sonido puede oírse a través de materia sólida, líquida o gaseosa.[1] Es uno de los cinco sentidos tradicionales. La incapacidad parcial o total para oír se denomina pérdida auditiva.
En los seres humanos y otros vertebrados, la audición es realizada principalmente por el sistema auditivo: Las ondas mecánicas, conocidas como vibraciones, son detectadas por el oído y transformadas "Transducción (fisiología)") en impulsos nerviosos que son percibidos por el cerebro (principalmente en el lóbulo temporal). Al igual que el tacto, la audición requiere sensibilidad al movimiento de las moléculas en el mundo exterior al organismo. Tanto la audición como el tacto son tipos de mecanosensación").[2][3].
Sonido
El sonido es la característica del medio molecular en que se encuentra el ser humano. Una de las principales características que tiene el sonido, para ser audible por el ser humano, es que su frecuencia se mantenga entre 20 y 20 000 Hz.[4] La cantidad de sonidos diferentes que puede oír el ser humano es muy grande. Se utiliza una escala logarítmica de presiones, llamadas decibelios, que abrevia la inmensa cantidad de valores posibles.
Mecanismo auditivo
Contenido
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Hay tres componentes principales del sistema auditivo humano: el oído externo, el oído medio y el oído interno.
Oído externo
El oído externo incluye el pabellón auricular, la parte visible del oído, así como el conducto auditivo externo, que termina en el tímpano, también llamado membrana timpánica. El pabellón auricular sirve para enfocar las ondas sonoras a través del conducto auditivo hacia el tímpano. Debido al carácter asimétrico del oído externo de la mayoría de los mamíferos, el sonido es filtrado&action=edit&redlink=1 "Filtro (procesamiento de señales) (aún no redactado)") de manera diferente en su camino hacia el oído dependiendo de la ubicación de su origen. Esto confiere a estos animales la capacidad de localizar el sonido verticalmente. El tímpano es una membrana hermética, y cuando las ondas sonoras llegan a él, hacen que vibre siguiendo la forma de onda del sonido. El cerumen (cera del oído) es producido por las ceruminosas y glándulas sebáceas de la piel del conducto auditivo humano, y tiene la función de proteger el conducto auditivo y la membrana timpánica de daños físicos y de una invasión microbiana. [5].