Prensas flexográficas
Introducción
El flexografía es una técnica de impresión de alta velocidad que utiliza una placa flexible con relieve, es decir, que las zonas impresas de la forma están realzadas respecto de las zonas no impresas.[1] La plancha, llamada cliché o placa, es generalmente de fotopolímero[2] (anteriormente era de hule vulcanizado"))[3] que, por ser un material muy flexible, es capaz de adaptarse a una cantidad de soportes o sustratos de impresión muy variados. La flexografía es el sistema de impresión característico, por ejemplo, del cartón ondulado y de los soportes plásticos. Es un método semejante al de un sello de imprenta.[4].
En este sistema de impresión se utilizan tintas líquidas caracterizadas por su gran rapidez de secado. Esta gran velocidad de secado es la que permite imprimir volúmenes altos a bajos costos, comparado con otros sistemas de impresión.[1] En cualquier caso, para soportes poco absorbentes, es necesario utilizar secadores situados en la propia impresora (por ejemplo, en el caso de papeles estucados o barnices UV).
Historia
Los orígenes de la impresión flexográfica se ubican entre las décadas de 1920 y 1930, con una máquina conocida con el nombre de prensa a la anilina ya que usaba tintas a base de este químico. Estas tintas se disolvían en alcohol, por lo que la impresión era de una calidad muy pobre y poco resistente.[5].
Luego de esto la MossType Corporation") realizó una encuesta para decidir el nombre que se le daría a un nuevo método de impresión, puesto que el uso de anilina en los empaques para consumo humano había sido prohibido la FDA (Agencia de Drogas y Alimentos, por sus siglas en inglés) por ser perjudicial para la salud.[6].
En esta encuesta se decidieron tres nombres:.
Proceso de impresión
Las impresoras suelen ser rotativas, y la principal diferencia entre estas y los demás sistemas de impresión es el modo en que el cliché recibe la tinta. Generalmente, un rodillo giratorio de caucho u otros materiales, como el poliuretano o uretano, recoge la tinta y la transfiere por contacto a otro cilindro, llamado anilox. El anilox, por medio de unos alvéolos o huecos de tamaño microscópico, formados generalmente por abrasión de un rayo láser en un rodillo de acero y con cubierta de cromo o cerámica, transfiere una ligera capa de tinta regular y uniforme a la forma impresora, grabado o cliché. Posteriormente, el cliché transferirá la tinta al soporte a imprimir.[3].