Pórtico
Introducción
Un pórtico es un espacio arquitectónico cubierto, conformado por una galería de columnas "Columna (arquitectura)") adosada a un edificio. Un pórtico es una «galería
de arcos o columnas alrededor de un patio o plaza, o delante de un edificio».[2].
El concepto de pórtico y sus variantes
La stoa (palabra griega traducible como "pórtico") era una construcción propia del urbanismo griego, común en las ágoras, y que consistía básicamente en una columnata que sostenía un alargado espacio cubierto. Las entradas monumentales a los recintos sagrados, que también estaban porticadas, se denominaban propileos.
Pronaos era el pórtico situado delante de la cámara sagrada o cella "Cella (arquitectura)") de los templos griegos o romanos. Es célebre el que da paso al Panteón de Roma, que de hecho es muy anterior al espacio interior, cubierto con la gran cúpula de Adriano, y sigue llevando en el friso la epigrafía que atribuye a Agripa su construcción. El templo romano típico (como la Maison Carrée de Nimes) tenía el pronaos delimitado con solo las columnas "Columna (arquitectura)"), sin muros laterales de cierre (sí existentes en algunos templos in antis") -antae, las columnas o pilares que flanquean la entrada-[3] griegos, una tipología derivada del megaron micénico). El significado de la palabra griega pronaos es «ante el templo». En latín, el pronaos también se denominaba anticum o prodomus. Cryptoporticus ("criptopórtico", de crypta y porticus) es el pasaje o galería semi-subterráneo cuyas bóvedas sostienen los pórticos de foros "Foro (arquitectura)") o villas.
En la arquitectura medieval se realizaron estructuras denominadas "pórticos" (en francés antiguo porche, del latín porticus, la palabra castellana "porche" provendría del catalán porxe)[4] ante las portadas "Portada (arquitectura)") de algunas catedrales, como el pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago de Compostela (Maestro Mateo, siglo -Románico-), pero con diferente concepción formal.[5] El Renacimiento rescató el antiguo concepto greco-romano y lo aplicó a distintos tipos de edificios, como la villas palladianas, de gran difusión en la arquitectura anglosajona — (1654), de John Webb")—, fue el primer ejemplo, posteriormente muy imitado tanto en Inglaterra — (1826), de John Nash "John Nash (arquitecto)")—, como en Estados Unidos —pórtico este del Capitolio y muchos otros edificios legislativos—, aunque el primer diseño de un pórtico clásico para tal destino fue en el de París. En el Barroco se usaron los pórticos con muy distintos criterios ( de Bernini en la plaza de San Pedro de Roma (1657), de Claude Perrault en el Louvre de París (1667) , fachada oeste de la catedral de San Pablo de Londres (1657), de Christopher Wren,[6] de Fischer von Erlach en Viena (1714). La arquitectura neoclásica utilizó reiteradamente los modelos greco-romanos ( (1815) de Múnich, de Leo von Klenze).