Política climática territorial
Introducción
La Política nacional de cambio climático es un documento de política pública presentado en 2017 a nivel nacional y describe la forma de afrontar los retos y aprovechar las oportunidades que conlleva el cambio climático para el país colombiano.
Importancia
A mediados de 2017 el gobierno de Colombia presentó la política nacional de cambio climático. En su momento, el ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luis Gilberto Murillo señaló la importancia de esta política frente a la vulnerabilidad del país respecto a los posibles retos y cambios generados en la biósfera por el aumento en el calentamiento global. Instituciones como el IDEAM y el IPCC identifican a Colombia como uno de los países altamente vulnerables a los impactos negativos por el cambio y la variabilidad climática.[1].
Objetivos
El propósito central de está política pública es incluir la gestión del cambio climático en las decisiones públicas y privadas del país y así avanzar en un camino bajo en carbono, resiliente al clima, que reduzca los riesgos del cambio climático y permita aprovechar las oportunidades que el cambio climático genera.[2].
Los cuatro objetivos específicos de la política son:[3].
Metas
En este documento se fijan dos metas para ratificar los compromisos internacionales adquiridos, conocidos como NDC en el marco de los Acuerdos de París en 2015. La primera es la disminución gradual en las emisiones de GEI en mínimo un 20 por ciento, o un 30 por ciento, si se obtiene apoyo internacional para el año 2030.[4]Se estima que la reducción estará en el rango de 234 a 268 megatoneladas de GEI, incluyendo todos los sectores y todas las fuentes de emisión nacional.[5].
La segunda de las meta está enunciada en el documento, pero no está descrita, o especificada en un indicador medible. Esta meta se refiere al nivel de adaptación al cambio climático verificable mediante un sistema de monitoreo y evaluación y cuyo responsable es la Comisión Intersectorial de Cambio Climático (CICC).[2].