Explicación
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Según la teoría del valor-trabajo, cada mercancía encierra un valor correspondiente al tiempo de trabajo socialmente necesario requerido para su producción "Producción (economía)").[10] En el caso de un mueble esto incluye las horas de trabajo necesarias para producirlo y las horas de trabajo que fueron necesarias para producir cada una de las mercancías involucradas en el proceso de producción (clavos, maderas, herramientas, etc).
La distinción anteriormente mencionada entre fuerza de trabajo y trabajo permite revelar que las horas de trabajo son en realidad horas de empleo de la fuerza de trabajo y el salario el valor para producir esa fuerza de trabajo, no el "valor del trabajo" desempeñado por el trabajador.[11] Siendo la fuerza de trabajo una mercancía, su valor se puede también medir en lo necesario para su reposición, es decir, lo necesario para que el trabajador —y sus futuros reemplazos— puedan existir —y reproducirse— así como para volver al trabajo cada nuevo día.
Dicho de otra manera, al obrero no se le paga por lo que produce sino, en principio, con arreglo a lo que él vale (el valor de su fuerza de trabajo será mayor si tiene una especialización). Además al obrero, al que se le paga un salario (basado en el valor de su fuerza de trabajo) es diferente al valor de su fuerza de trabajo por las diferencias de género, edad, las condiciones geográficas del país en el que vive, al sector en el que trabaja y también con arreglo a ciertas oscilaciones por la oferta y la demanda de ese puesto de trabajo.
La plusvalía existe porque el trabajador labora más tiempo del necesario para producir y reproducir su vida. Por lo cual se define como la diferencia entre su jornada laboral y el trabajo necesario (igual al valor de su fuerza de trabajo) multiplicando a la expresión monetaria del tiempo de trabajo") (m):.
Si la expresión monetaria del tiempo de trabajo") es unitaria () entonces el plusvalor o plusvalía es igual al plustrabajo:.
Por ejemplo. Supongamos que el trabajo socialmente necesario para producir los bienes que el trabajador y su familia necesitan para vivir durante un día es de 4 horas y el salario del trabajador es igual al valor de su fuerza de trabajo (, por lo que ).
Teniendo además en cuenta que el capitalista busca alquilar la fuerza de trabajo por la mayor cantidad de horas posible (aunque la extensión de la jornada laboral dependerá más que nada de regulaciones legales y de la fortaleza gremial de los trabajadores) y que es dueño de todo lo producido en su empresa.
Si la jornada laboral es de 8 horas, entonces habrá 4 horas en que el trabajador reproducirá su remuneración (trabajo necesario) y 4 horas en las cuales trabajará gratuitamente, sin remuneración (trabajo excedente, o plustrabajo).
El valor creado por este plustrabajo (materializado en un plusproducto) es el plusvalor, el cual es apropiado gratuitamente por el capitalista. El plusvalor, entonces, es tanto la forma específica que adquiere el plusproducto bajo el régimen de producción capitalista como la base de la acumulación capitalista.
Masa de plusvalor
La masa de plusvalor es la cantidad de trabajo excedente producida por toda la fuerza de trabajo. Por ejemplo, si la jornada laboral es de 8 horas y en 4 horas el obrero reproduce el valor de su fuerza de trabajo, la masa de plusvalor es el valor de lo producido en esas 4 horas de plustrabajo. Si el capitalista contratara a 10 trabajadores (T) la masa de plusvalor sería 40. Esto es porque la masa del plusvalor (P) se define del modo siguiente:.
En el ejemplo:.
Tasa de plusvalor
La tasa de plusvalor es una fórmula que relaciona el plusvalor con el capital variable invertido en el proceso productivo correspondiente, ello es, la inversión en fuerza de trabajo. Dicho con otra expresión, la tasa de la plusvalía es igual a valor de la plusvalía dividida entre el valor de los costes de personal (salarios).
Donde P es la plusvalía y V el capital variable.
El resultado de la fórmula nos muestra la cantidad exacta de plusvalía que se genera por cada unidad de capital variable invertida en el proceso productivo, siendo entonces interpretada como la capacidad de autovalorización del capital variable. La tasa de la plusvalía es interpretada por Marx como una tasa porcentual del grado de explotación.
Según los cálculos de Marx, la tasa de la plusvalía durante su época era de aproximadamente del 100%.[4].
Plusvalor absoluto y relativo
El plusvalor absoluto") y el plusvalor relativo") son las dos formas que posee el capitalista de aumentar la tasa de explotación y con ello la masa de plusvalor que obtiene.
El plusvalor absoluto consiste en aumentar la masa de plusvalor mediante el alargamiento de la jornada de trabajo o incrementando su intensidad. Aumentando la jornada del ejemplo anterior de 8 a 10 horas, tenemos que el tiempo de reproducción del valor de la fuerza de trabajo sigue siendo 4 horas, pero el tiempo de plustrabajo aumentó de 4 a 6 horas. La tasa de explotación es ahora del 150 %. Así mismo, se puede incrementar el plusvalor absoluto reduciendo el nivel salarial de la fuerza de trabajo, por ejemplo, en una empresa un trabajador recibía un salario de 3 dólares por hora, pero luego, la empresa decide que el salario del mismo trabajador disminuya a 2 dólares por hora, reduciendo 33% el valor por hora de la fuerza de trabajo. En otras palabras, la empresa disminute la cuantía desembolsada en capital variable, en comparación al periodo anterior. En ese sentido, el tiempo de trabajo puede mantenerse y disminuir el salario, también puede suceder un aumento en el tiempo de trabajo y, al mismo tiempo, una disminución del salario, en términos monetarios. Adicionalmente, el incremento absoluto del plusvalor puede obtenerse por fenómenos externos a la empresa, pero éstos son casuales y no dependen de la voluntad del o los capitalistas, por ejemplo con la disminución del precio de los elementos del capital constante circulante (materia prima, insumos, materiales auxiliares), así mismo, por un incremento inesperado de los precios de venta de las mercancías producidas. El control de los precios de venta para mantener o incrementar el plusvalor, es una práctica generalizada en los monopolios y oligopolios.
El plusvalor relativo consiste en aumentar la masa de plusvalor aumentando la fuerza productiva del trabajo. O sea, lograr que la fuerza de trabajo produzca más en el mismo tiempo o que produzca lo mismo en menor tiempo. Por ejemplo, si la fuerza productiva del trabajo se duplica, el valor de la fuerza de trabajo se reproducirá en 2 horas en vez de 4 y el plustrabajo aumentará de 4 a 6 horas. Lo cual, asumiendo que la jornada laboral sigue siendo de 8 horas, permite elevar la tasa de explotación de 100 % a 300 %.
El incremento del plusvalor relativo se puede obtener, además del incremento de las fuerzas productivas del trabajo mediante la modernización de las maquinarias, es posible incrementarlo mediante modificaciones en el proceso de trabajo, por ejemplo realizando cambios de ubicación de las maquinarias para optimizar tiempos, reducción de costos, ahorro de materia prima, insumos o materiales auxiliares. Es decir, sin necesidad de la adquisición de nuevo capital constante fijo, la empresa con solo modificar el proceso de trabajo, puede incrementar la tasa y masa de plusvalor.
Plusvalor negativo
El plusvalor negativo, también demoniado infravalor, infravalía, o minusvalía; consiste en las situaciones donde el coste de producción asociado a salarios es mayor que los beneficios obtenidos con las ventas, en esta situación en lugar de haber un excedente de producción para el capitalista, hay un déficit, al no encontrar salida en el mercado a lo producido. En estas situaciones los capitalistas pagan a los trabajadores más que el valor de lo conseguido con las ventas y el propio valor de lo producido ligado, implicando una pérdida económica del capitalista para pagar los salarios y costes de producción asociados a salarios.[12].
En la cuestión concreta del plusvalor capitalista, extraído del trabajador, se da un suceso similar:.
No todo el trabajo ejecutado tiene valor, al poder trabajarse en una cuestión sin demanda ni utilidad social.
“Y, finalmente, no puede ninguna cosa ser valor sin que sea a la vez objeto de uso. Si no tiene utilidad, es inútil el trabajo en ella invertido. No podrá considerarse como trabajo, ni constituirá, por tanto, valor alguno.”[13].
Si el trabajo del trabajador, eventualmente no tiene valor, al no tener utilidad ni demanda lo producido con este, el valor que recibe el trabajador en el salario no puede venir de su trabajo sin valor. Es decir, no ganaría valor creándolo, sino dándoselo desde otro agente económico.
El valor que gana uno en una relación de intercambio sin añadir valor proviene de la contraparte, siendo un valor circulante entre ambos que no aumenta o reduce el propio valor del producto vendido o de las ganancias totales. El hecho de que el capitalista gane valor al haber más beneficios que salarios, implica que su plusvalía sólo puede provenir del trabajo del trabajador; el hecho de que el trabajador gane más valor que el eventualmente creado con un trabajo inútil, al haber más salarios que beneficios, implica que su salario solo puede venir del capital del capitalista, causando una minusvalía, o infravalía al capitalista.
El capitalista gana una plusvalía causando una infravalía al trabajador al no remunerarle todo el valor producido con su trabajo cuando hay más beneficios que salarios ejecutados; y el trabajador gana una plusvalía causando una infravalía al capitalista cuando gana más valor con el salario, que el valor real de lo producido con el trabajo remunerado, debido ha haber más costes de producción asociados a salarios, que beneficios debido a ser un trabajo en buena medida inútil realizado en una cuestión sin demanda y utilidad social. La transacción de valor en un intercambio cerrado donde no se suma este, sino que sólo pasa de una parte a otra, se aplicaría tanto cuando el capitalista recibe valor del trabajo del trabajador al tener más beneficios que salarios al trabajador, como cuando el trabajador recibe valor no de un trabajo eventualmente sin valor, sino del capital del capitalista, entrando este en pérdidas para pagar salarios, con más salarios que beneficios. [12].