Plataformas de economía circular en construcción
Introducción
La compra circular es una estrategia de contratación pública o privada orientada a apoyar la transición hacia una economía circular. A diferencia de los modelos tradicionales de adquisición, que priorizan el menor costo inicial, la compra circular busca generar beneficios ambientales, sociales y económicos a largo plazo mediante la incorporación de principios circulares en todo el ciclo de vida de productos y servicios.[1].
Principios
La compra circular se basa en varios principios clave:[2].
Diferencias con la contratación tradicional
En el enfoque convencional, las decisiones de compra suelen basarse principalmente en el costo inicial y la funcionalidad. En contraste, la compra circular incorpora criterios adicionales que permiten evaluar el impacto a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. Entre ellos se encuentran el coste total de propiedad (TCO, por sus siglas en inglés), el impacto ambiental y la huella de carbono, así como el potencial de reutilización, reciclaje o remanufactura. Asimismo, se considera la innovación en modelos de negocio sostenibles, que busca alinear las decisiones de adquisición con prácticas de economía circular y objetivos de sostenibilidad[1].
Aplicaciones
La compra circular puede aplicarse en distintos sectores de la economía. En el ámbito tecnológico, incluye la adquisición de equipos electrónicos concebidos para facilitar su actualización o reciclaje. En la construcción, se refleja en la utilización de materiales reutilizables y en el diseño modular de proyectos de infraestructura. En el sector textil, puede abarcar la compra de uniformes elaborados con fibras recicladas y con sistemas de devolución al final de su vida útil. En materia de movilidad, se manifiesta en esquemas de transporte compartido o en el uso de flotas de vehículos eléctricos bajo modalidades de arrendamiento[1].