Plan de auditoría ambiental
Introducción
Las auditorías medioambientales o auditorías ambientales persiguen cuantificar los logros y la posición medioambiental de una organización. De esta manera desarrollan una función análoga a las auditorías financieras. El informe de una auditoría ambiental ha de contener una caracterización del desempeño y de la situación medioambiental alcanzada, y puede aspirar a definir las necesidades pendientes para mantener o mejorar los indicadores de tales realizaciones y logros.
La Auditoría Ambiental es un instrumento para la transformación del proceso productivo y de la política empresarial. Parte de un supuesto de voluntariedad y de una decisión de transformación hacia los presupuestos ambientales, no ha de confundirse con otros procedimientos como las inspecciones, los diagnósticos o las evaluaciones ambientales. Inicialmente formó parte de la filosofía comprendida en el V Programa de la CE para el Medio Ambiente (1993)[1] que ya invitaba a una transformación de los agentes socioeconómicos y de sus actividades. La Auditoría puede adoptarse desde la misma empresa y cuando ya se ha incorporado una política ambiental integral en la gestión de la misma; por lo que ésta supone un control de lo que ya se está haciendo. También puede plantearse como el examen o evaluación de una empresa para detectar todo aquello que pueda incidir negativamente en el medio y establecer el marco para la transformación.
Tres tipos
Según Mattsson and Olsson (p. 178) existen tres tipos de auditorías:.
Auditoría ambiental en la Unión Europea
El Sistema comunitario de gestión y auditoría medioambientales (EMAS) de la Unión Europea (2001)[2] define la auditoría como "instrumento de gestión que comprende una evaluación sistemática, documentada, periódica y objetiva de la eficacia de la organización, el sistema de gestión y los procedimientos destinados a la protección del medio ambiente".
Tiene por objeto facilitar el control, por parte de la dirección, de las prácticas que puedan tener efecto sobre el medio ambiente y evaluar su adecuación a las políticas medioambientales de la empresa. Si la adopción de las medidas ambientales va a incidir en una mejora de la imagen y el prestigio, en una reducción de energía consumida y de efluentes emitidos, en una concepción dinámica y cooperativa e integrada de los distintos sectores productivos y administrativos de la empresa así como en una filosofía empresarial de vanguardia, es importante la asunción de una política ambiental (en situación socioeconómica favorable).