Planificación urbana regenerativa
Introducción
La autonomía ecológica es un concepto que alude a la capacidad de una comunidad para gestionar y transformar su entorno natural de manera autónoma "Autonomía (filosofía y psicología)"), basada en su conocimiento, técnicas y sistemas simbólicos.[1].
En otras palabras, se refiere a la capacidad de sistemas socioecológicos") para autogobernarse de manera sostenible sin depender de estructuras externas que impongan lógicas extractivistas o tecnocráticas. Este concepto implica una relación armónica entre sociedad y naturaleza, donde las comunidades gestionan sus recursos naturales de forma equitativa, democrática y regenerativa. Se trata de una interdependencia consciente que prioriza la resiliencia ecológica "Resiliencia (ecología)") y la justicia social, no de una independencia absoluta.
Concepto
El concepto surge de la convergencia entre distintos movimientos sociales y corrientes ideológicas que cuestionan la relación sociedad-naturaleza y que proponen alternativas basadas en la autogestión y la sostenibilidad.
El origen del concepto en Latinoamérica se encuentra en las luchas territoriales de comunidades indígenas, campesinas y movimientos ecologistas que, desde mediados del siglo , han resistido la expansión del modelo de desarrollo capitalista. Estas luchas han reivindicado formas de vida basadas en la autogestión, la soberanía alimentaria y el respeto por los ciclos naturales.[2].
En el ámbito académico, la autonomía ecológica ha sido desarrollada por corrientes como la ecología política y el pensamiento decolonial, que critican la subordinación de la naturaleza a la lógica del mercado; además, la ecología social, desarrollada por el estadounidense Murray Buckschin"),[3] y otros autores como Daniel Stokols") y Richard M. Conway")[1] estudia la interdependencia de personas, colectivos e instituciones con su entorno y ha sido una influencia para la formación de este concepto.
Pueblos indígenas de Iberoamérica
En el siglo , la mayoría de las civilizaciones indígenas en Iberoamérica se vieron afectadas por el sometimiento militar de los regímenes coloniales establecidos por españoles y portugueses, y con ello su autonomía ecológica. Los nativos fueron despojados de sus tierras de cultivo, del control sobre sus bosques y fuentes de agua, de este modo convirtiendo que la autonomía ecológica actual sea característica de sus identidades étnicas").[4].