Como ya se ha indicado, territorio y movilidad están íntimamente ligados. A continuación se describen algunas actividades a realizar en el proceso de planificación del transporte de un área ligadas al espacio físico:.
Delimitación del área de estudio.
Si bien la delimitación general del ámbito es anterior a la recogida de la información, con el fin de que este proceso no se haga de forma indiscriminada, sólo cuando se ha llevado a cabo la recogida de toda la información disponible se puede delimitar con precisión el área en el que se estudia la actividad de transporte. Pueden ser una o varias partes del municipio, la globalidad del mismo o una zona metropolitana que englobe varios municipios o parte de ellos.
La decisión de delimitar un área u otra como la adecuada para su estudio depende de múltiples factores, pero los más influyentes son los siguientes:.
En la mayor parte de los casos, en el ámbito no se incluye el lugar de residencia de los usuarios del transporte, los cuales pueden estar utilizando las infraestructuras y servicios del mismo aún sin residir en él, pero que suelen ser incorporados al análisis. En este sentido hay que destacar la interrelación existente entre el ámbito de estudio y los que le rodean.
Zonificación.
Es práctica habitual llevar a cabo una zonificación del área de estudio delimitada. La razón que justifica este procedimiento es, básicamente, la de manejar volúmenes más pequeños de información y dejar los detalles de la distribución de los datos de transporte para los posteriores análisis. Como criterios de zonificación, se consideran fundamentalmente los siguientes:.
La zonificación que se perfila inicialmente, con los condicionantes anteriores, puede variar si en el proceso de realización del estudio se considera que es necesario hacerlo. No obstante, resulta complicado, en general, subdividirla en fases avanzadas del proyecto.
Estructura territorial y urbanística.
Otra información importante a tener muy en cuenta es el marco territorial y urbanístico en el que se asienta el ámbito que se va a analizar, puesto que éste determina el transporte y todo el entorno socioeconómico del mismo.
Del medio físico se debe señalar si existe litoral, si hay elevaciones o depresiones importantes del terreno, si circulan ríos o arroyos, si hay parques forestales o humedales, parques o jardines y todos los accidentes geográficos que se perciban reseñables; y hay que destacar cuáles son sus características y su posición dentro del ámbito. En definitiva, es indispensable detallar la morfología y la geografía del ámbito y tenerlas en cuenta a la hora de hacer cualquier análisis.
A su vez, es necesario hacer un recuento de las infraestructuras de las que dispone la región: aeropuertos, puertos, ferrocarriles, autopistas y carreteras, viales urbanos, etc. De todos ellos conviene hacer una breve descripción de sus características y localización.
Para completar la información a obtener en este epígrafe, cabe indicar que también se requiere conocer la composición urbanística del ámbito ya esté formado por un municipio o por varios. Describir la situación urbanística, los tipos de calles y la disposición de las mismas, los accesos, la densidad de cada zona, etc., ayudará a tener una perspectiva completa de las características del transporte, así como las áreas funcionales (comercial, residencial, terciario, superior, industrial).
Las previsiones a corto y medio plazo del desarrollo urbanístico producen impactos sobre la demanda. Por eso es muy conveniente tener estudiadas las próximas actuaciones en el planeamiento urbano y sobre todo, como pueden afectar a la demanda de transporte tanto a corto como a largo plazo. Y es que cualquier modificación en la estructura urbana establecida, por leve que parezca, puede producir un cambio radical en el comportamiento y los hábitos de los desplazamientos en la región. Los planes generales de ordenación urbana (PGOU) o las Normas subsidiarias son las fuentes habituales, si bien a veces pueden estar obsoletas, por lo que el contacto con las responsables municipales o regionales suele ser fundamental.
El análisis del modelo urbanístico-territorial debe apartar cuestiones básicas para el desarrollo de un sistema de transportes como:.
Equipamientos
Considerando los servicios destinados a prestar atención al público pueden considerarse como zonas potenciales atractivas de viajes las que contienen:.
Análisis socioeconómicos y demográficos.
Para el análisis socioeconómico, los datos necesarios provienen de encuestas domiciliarias, boletines demográficos y análisis del mismo tipo, previos al que se desarrolla. Esta información trata de formar una idea de las características de la población, de la distribución y cualidades del empleo, las particularidades de la educación y los niveles de motorización en la zona estudiada y la evolución de todos esos factores. Estos datos son muy básicos y necesarios para cualquier estudio que se quiera realizar en el ámbito considerado:.