Aspecto social
Políticas Sociales
De sus viajes realizados antes de asumir la presidencia, Belaúnde pudo recoger también datos sobre toda una gama de conocimientos y formas de interacción social ancestrales, practicadas en los pueblos que visitó. Rescatando la ancestral tradición del trabajo comunitario de los pueblos andinos, pudo organizar las labores de gobierno con los pueblos beneficiarios de la ayuda estatal. De allí que a partir de agosto de 1963 se consolidó una oficina nacional llamada Cooperación Popular, cuyos trabajos realizados en su mayor parte por pobladores guiados por oficiales del gobierno, los finalizaban acuñando la frase: «El pueblo lo hizo», a modo de inculcar en el imaginario social, lo exitoso que podría ser el trabajo comunal debidamente organizado.
Esta política de desarrollo de las comunidades, buscaba pasar de un sistema vertical impuesto desde el gobierno central, a un enfoque desde las propias comunidades que otorgará mayor importancia a los intereses de los beneficiarios de la política social. Así, se destinaron 10 millones de dólares para esta iniciativa.[5].
No obstante, los proyectos Cooperación Popular no llegaron a desplegarse con una magnitud significativa debido a la gran oposición de la coalición APRA-UNO desde el legislativo, que calificó de político al programa social de Belaúnde. El Congreso terminaría por obstruir Cooperación Popular, transformándolo en un departamento dentro del Ministerio de Desarrollo y Obras Públicas y no en un programa interministerial como era el objetivo inicial de Belaúnde.[5].
Belaúnde trató de combatir la profunda desigualdad estructural mediante la Ley N.º 15037 de Reforma Agraria del 21 de mayo de 1964. Esta reforma afectaba principalmente a los latifundios abandonados, deficientemente cultivados o feudalizados en los departamentos de Pasco, Junín, Puno y los valles de Lares y La Convención, en el departamento del Cuzco, zonas que se habían visto convulsionadas por las movilizaciones campesinas. No afectaba a las tierras que tenían un rendimiento eficiente.
El asunto presentaba particularidades regionales. Mientras que en la costa solo existía el problema de la redistribución de la tierra fértil cerca de los ríos, en la sierra solo un 5% de la tierra se encontraba en condición de ser arada. Además, no solo existía la necesidad de la redistribución, sino también un problema de capacidad técnica para que los nuevos propietarios puedan explotarla. El enfoque del problema fue únicamente distributivo por lo que los intentos de reforma terminarían siendo perjudiciales.[5].
En los años 1960 tuvo lugar el surgimiento de organizaciones de agricultores, especialmente en valle de la Convención, donde un número reducido de propietarios poseían las tierras cultivables. Así, tuvo lugar un conflicto entre los campesinos, liderados por Hugo Blanco Galdós y las grandes familias propietarias locales.
Finalmente, en medio de ese escenario de conflictividad, al finalizar el cuarto año del gobierno belaundista, este había adjudicado 195,347 hectáreas de tierras, beneficiando a 30.000 campesinos.
Cambios sociales y sus implicaciones
En 1940 el Perú era un país predominantemente agrario, con 6.2 millones de habitantes, de los cuales 2.2 era población urbana y 4 millones era población rural. Durante la segunda mitad del siglo esta condición preliminar cambió drásticamente, con especial énfasis en el periodo 1961-1972: la población total ascendió a 13.5 millones en 1972. Aunque el crecimiento demográfico se dio en mayor medida en el ámbito urbano, el crecimiento en la población rural conllevó a la poca disponibilidad de tierra para sostener a los nuevos habitantes. En 1969 la reforma agraria de Velasco demostró que solo había tierra para atender las demandas del 25% del campesinado, y esto después de décadas de migraciones del campo a la ciudad.[35].
La escasez de tierras, sumado a las políticas económicas que tendían a debilitar la economía agraria provocaron la crisis del agro.[44] El sector agrario se encontraba tan debilitado que hasta los mismos hacendados empezaron a abandonar sus terrenos. Este malestar fue combatido de diversas maneras, desde la vía reformista, con el intenso debate de la reforma agraria, hasta la vía revolucionaria con los movimientos guerrilleros que tuvieron especial acogida en el periodo 1956-1964.[45] Por otro lado, la escasez de tierras precipitó aún más el crecimiento urbano, además de la condensación de población en la costa, y en especial en Lima. Entre 1949 y 1993, la población de la costa con relación a la selva pasó de 24% a 52%, la de la sierra del 63% al 35.5%. Además, en 1993 uno de cada tres peruanos vivía en Lima.[46].
El movimiento migratorio a las urbes fue común durante la revolución industrial en los países metropolitanos. Sin embargo, el escaso desarrollo de la industria en el Perú conllevó a la incapacidad para absorber mano de obra. Así se genera el aumento del sector terciario de servicios; lo que se ha llamado “el sector informal”. Además, el crecimiento acelerado de las urbes, con el establecimiento anárquico de poblaciones en la periferie simplemente desbordó a las capacidades del Estado para proveer servicios a los nuevos pobladores.[47] Cabe mencionar que durante el conflicto armado interno de finales de siglo, la poca respuesta del Estado al desafío que planteaban los cambios estructurales de la sociedad fue un factor que hizo posible el conflicto.[48].
La educación primaria y secundaria tuvo un acelerado crecimiento desde los años 1940. El número de escuelas primarias y secundarias aumentó masivamente, y más importante aún, el número de alumnos que se beneficiaron paso de 60,661 en 1948 a 368,565 en 1966.[49] Además, de igual manera se incrementó el número de universidades, que sin embargo sólo sirvió para radicalizar a los ciudadanos educados que pasaron a ser parte de “los desempleados informales”. En 1972, los desempleados y subempleados representaban el 56.6% de la PEA.[46] Esto lleva a Oloarte[50] a sostener que el principal problema para el desarrollo es la existencia de muchos trabajadores capacitados y poco trabajo. El autor nos ofrece otro punto de vista sobre las causas de este problema: falta de inversión, la inestabilidad política y económica, y la escasa cooperación entre el estado y el mercado.
Represión a los movimientos guerrilleros
Siguiendo el ejemplo de la revolución cubana, surgieron algunos focos guerrilleros. En 1963 hizo su aparición el Ejército de Liberación Nacional "Ejército de Liberación Nacional (Perú)") (ELN), un grupo guerrillero que fue rápidamente neutralizado por las fuerzas armadas, siendo la primera experiencia guerrillera en el Perú.
En el año 1964 el fracaso de los intentos de reforma del gobierno y las sucesivas invasiones de tierras, algunas con enfrentamientos violentos entre campesinos y hacendados, llevaron a una situación incontenible que desencadenó al año siguiente el inicio de la guerra de guerrillas por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria "Movimiento de Izquierda Revolucionaria (Perú)") (MIR). Su fundador y líder fue Luis de la Puente Uceda, amigo personal de Fidel Castro.
De la Puente Uceda fue en un inicio aprista, pero se opuso al pacto con Prado en 1956 y formó el Apra Rebelde, que en 1962 se transformó en el MIR. Viajó por Cuba, Europa, China, Vietnam y Corea. Al regresar a Perú fue elegido por su partido para dirigir el movimiento guerrillero de Mesa Pelada (La Convención, Cuzco). Contaba con el apoyo del líder campesino Hugo Blanco Galdós, que movilizaba a miles de campesinos que reclamaban la reforma agraria. Mientras que en el norte del Perú operaba Gonzalo Fernández Gasco; en el centro, Guillermo Lobatón Milla; y en el sur Rubén Tupayachi Solórzano.
La Fuerza Armada liquidó la insurgencia del MIR en menos tiempo del que había previsto, aunque hubo choques sangrientos. De la Puente Uceda murió combatiendo (23 de octubre de 1965). Asimismo, el 5 de enero de 1966 falleció Guillermo Lobatón, pero jamás apareció su cadáver ni sus pertenencias. Una de las principales razones del fracaso de estas guerrillas fue a que el campesinado les retiró el apoyo, al considerar que no era necesario recurrir a la violencia pues el gobierno había empezado a realizar reformas agrarias en las zonas más conflictivas. Otra razón fue la elección de los guerrilleros de resistir en zonas boscosas, que si bien eran de difícil acceso, era más fácil para el ejército aislarlos y rodearlos, tal como ocurrió.
Política educacional
• - El país gozó de una importante inversión en educación, a la que se destinó la proporción más alta del presupuesto, algo que no había ocurrido en la historia del país, hasta entonces.
• - Se dio la Ley de la gratuidad de la enseñanza en todos los niveles, desde Inicial hasta Superior.
• - Se desarrolló un vasto plan educativo en función de los ideales humanista, cristiano, democrático y nacionalista.
• - Se crearon nuevas universidades y escuelas normales, tanto estatales como particulares.
• - En coordinación con el Ministerio de Salud se ejecutó el Plan Integral de Alimentación Escolar, que abarcó un suministro diario de más de tres millones de desayunos diarios a los niños de educación especial y primaria, especialmente en áreas marginales, rurales, zonas de frontera y de emergencia.
• - Fueron creados los colegios regionales de nivel intermedio en Chimbote, Tacna, Huancavelica, Chachapoyas, Moyobamba y Cuzco; las unidades escolares para mujeres Juana Cervantes de Bolognesi en Arequipa, General Prado en el Callao, Mercedes Indacochea en Lima (Barranco), el Colegio Militar Mariscal Cáceres en Huancayo y los liceos navales Almirante Guisse en Lima y Teniente Clavero en Iquitos.
• - La matrícula escolar se duplicó, pasando de 1.843.799 a 3.117.500 alumnos, con una tasa de crecimiento de 9.19%, muy superior a la tasa demográfica. En los cinco años de gobierno se construyeron 14.000 aulas, la mitad de ellas por Cooperación Popular.
• - Con los auspicios de la UNICEF y la UNESCO se cumplió un plan de operaciones para el programa de formación y mejoramiento del personal docente primario y se dio un nuevo Reglamento para este sector.
• - Los servicios magisteriales fueron mejorados notablemente. A iniciativa del Ejecutivo se promulgó la Ley N.º 15215 del Estatuto y Escalafón Magisterial, que aseguró condiciones de trabajo especiales para los maestros. Por decreto supremo N.º 78 de 10 de diciembre de 1965 fue creada la Derrama Magisterial, destinada a ayudar económicamente al maestro y al trabajador del sector educativo en casos de fallecimiento, invalidez, jubilación o retiro voluntario del servicio. El proyecto de la Derrama Magisterial fue obra del diputado acciopopulista Luis Bocchio Rejas.
• - En lo que compete a la enseñanza técnica se crearon nuevos planteles y se estimuló el desarrollo de la educación industrial de mujeres. Se dictaron cursos masivos de capacitación y adiestramiento para maestros y se puso en funcionamiento un nuevo currículum para la formación de los mismos.
• - Se hizo una intensa labor de alfabetización del adulto y del selvícola.
• - Con el propósito de descentralizar la administración educativa, fueron creadas las direcciones regionales, a las que se dotó de un reglamento. Se delegó a dichas direcciones las funciones de administración presupuestal, administración de personal y de supervisión técnica pedagógica, reservándose el Ministerio de Educación las tareas de normativa y planeamiento.
Fomento y obras públicas
Fue gracias a Cooperación Popular y a los empréstitos hechos por instituciones crediticias extranjeras y del país, que Belaúnde pudo proyectar y realizar obras de gran aliento y de infraestructura, que se materializaron en la construcción de carreteras, sistemas de irrigación, electrificación, vivienda, etc.
• - Por ley N.º 15.260 de 14 de diciembre de 1964 se normó y fomentó el cooperativismo en el Perú.
• - Se crearon las Corporaciones Departamentales de Desarrollo, con el fin de descentralizar la administración.
• - Se elaboró un Plan Vial Nacional para la construcción de un sistema de vías de comunicación que integrase las áreas de producción, agrícolas sobre todo, con los diversos mercados urbanos. Muchas de estas vías se construyeron con el programa de Cooperación Popular y con créditos internacionales.
• - Se impulsó la construcción de carreteras de penetración a la sierra y la longitudinal de la sierra. Quedaron interconectadas 12 capitales provinciales: Corongo, Chuquibambilla, Antabamba, Pomabamba, Cajatambo, Piscobamba, Huacrachuco, Jumbilla, Rodríguez de Mendoza, Tambobamba y Llamellín.[51].
• - Se empezó a construir la famosa Carretera Marginal de la Selva (hoy carretera Fernando Belaúnde Terry) para unir esa región, hasta ese momento casi aislada, con la sierra y la costa, así como para interconectarla con los países vecinos. La carretera parte del río Chinchipe (San Ignacio, Cajamarca), en la frontera con Ecuador en el norte, hasta llegar hasta el río Heath, en el departamento de Madre de Dios, en el sur.
• - En el Callao se aceleró la construcción del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (iniciada por el gobierno anterior de Prado) y se refaccionaron y construyeron aeropuertos en las más importantes ciudades de la nación.
• - Se concluyeron los trabajos de ampliación de la segunda etapa de la Central Hidroeléctrica del Cañón del Pato, en Áncash, y de la planta de Sogesa (Sociedad Siderúrgica de Chimbote) que inició la producción de arrabio, acero y productos laminados.
• - Se inició la primera etapa del Plan Tacna, mediante la construcción de la Central Hidroeléctrica de Aricota, para generar 35.300 kW de energía eléctrica.
• - Se inició la construcción de la primera etapa de la Hidroeléctrica del Mantaro, en Huancavelica.
• - Se puso en funcionamiento la Central Hidroeléctrica de Machu Picchu.
• - Otras plantas hidroeléctricas que entraron en funcionamiento fueron las de Abancay, Ayacucho y Huancaray, así como la Central Térmica de Iquitos. Se empezó la Central de Matucana.
• - Se construyó la primera etapa del Reservorio de Tinajones, en Lambayeque, para mejorar la actividad agrícola y ganadera en la zona norte.
• - Fue habilitada la presa de El Frayle, para la ampliación de obras de irrigación en La Joya, con obras complementarias, mediante la construcción del reservorio de la Aguada Blanca.
Política sanitaria y de bienestar social
• - Se realizó un vasto plan de asistencia social, a través de organismos estatales y de índole internacional.[53].
• - Se dio una nueva estructuración al Ministerio de Salud y se elaboró el Plan Nacional de Salud.[53].
• - Se creó la Escuela de Salud Pública, para capacitar personal especial, destinado a la formación de internos rurales y de administración de hospitales.[53].
• - Se creó el Servicio Especial de Salud Pública, cuyo fin era solucionar los múltiples problemas de salud que afrontaba el país, principalmente en el ámbito rural.
• - Con el respaldo del Fondo Nacional de Salud y Bienestar Social (presidido por Octavio Mongrut) se realizó una amplia labor hospitalaria. Entraron en funcionamiento los hospitales centros de salud de Tumbes, Trujillo, Huaraz, Cajamarca, Huánuco, Ayacucho, Abancay, Huancavelica, Cuzco, Tingo María, Puno, Rioja, Juanjuí, Aplao, Ica, Chepén, La Unión (Huánuco), Santa Rosa (Lima), Mollendo, Callao, Rímac, Moquegua, Tarapoto, Pucallpa, Chota y San Juan de Dios (Callao).[53] En total se construyeron 24 hospitales, logró enorme si se considera que en toda la historia del sector Salud se habían construido, hasta antes del inicio del gobierno belaundista, 49 hospitales.[54].
• - Se remodeló, amplió y equipó el Hospital del Niño, la Maternidad y el Hospital Materno Infantil Santa Rosa en Lima.[55].
• - Haciendo honor a su profesión de arquitecto, Belaúnde hizo una vasta política de construcción y fomento de vivienda colectivas. Para ello se contó con la cooperación del Fondo Nacional de Salud y Bienestar Social, de la Junta Nacional de la Vivienda, del Fondo de Jubilación Obrera, de la Caja Nacional de Pensiones del Seguro Social del Empleado, de Sogesa y del Fondo Nacional de Desarrollo Económico, mas con los préstamos otorgados por instituciones crediticias del extranjero. En numerosas ciudades del país se levantaron grandes complejos habitacionales para sectores populares, profesionales de la educación y policías y se urbanizó gran parte de las principales ciudades de la costa y sierra peruanas. En Lima destaca la Residencial San Felipe, con su correspondiente centro comercial, así como las unidades vecinales de Matute, Mirones y el Rímac.[56].
• - Se realizó un efectivo plan de saneamiento y se trazó un programa para dotar de servicios de agua y desagüe a poblaciones menores de 2.000 habitantes.
• - Fue entregado al servicio el colector de desagüe de La Punta en el Callao y el servicio de reservorio de agua elevado en la misma ciudad.[57].
• - Se inició la construcción del Centro Cívico de Lima en los terrenos de la antigua Penitenciaría Central o Panóptico.[57].
• - Se inauguró el Parque de las Leyendas, en el distrito de San Miguel "Distrito de San Miguel (Lima)"), en diciembre de 1963, que se inició con una extensión de 24 hectáreas. Posteriormente se adquirió de la Universidad Católica unas 100 hectáreas con el fin de desarrollar el Parque Central de Lima, el que alberga el Zoológico, el Museo Nacional de Arqueología, así como otros museos e instalaciones de recreación.
Justicia
• - Como primer paso en la mejora de la administración de justicia se empezó a levantar un inventario de la realidad judicial del país, con el fin de establecer una nueva demarcación territorial judicial.
• - Para albergar, proteger y estudiar el problema de la delincuencia juvenil se crearon albergues tutelares de menores y el servicio de policía de menores.
• - Para rehabilitar al delincuente se creó el servicio de libertad vigilada y el instituto técnico industrial del Perú, como entidad destinada a organizar centros de trabajo en establecimientos penales. Para la calificación del personal carcelario se reimplantó el Centro de capacitación penitenciaria.
• - Se puso énfasis en la construcción de locales penitenciarios y se inauguró el Centro Penitenciario de Ica.
• - Se intensificaron los trabajos para la conclusión del Centro de inculpados de Lurigancho.
• - Se inauguró el Palacio de Justicia del Callao.[58].