Estructura de la ciudad
Tiene sus orígenes en 1985 cuando se abandona la crisis económica siendo un año de recuperación. El precio de la vivienda y suelo comienza a ascender por la demanda y en muchos casos desorbitadamente. En Madrid y Barcelona entre 1984 y 1988 sube el precio de la vivienda un 200%. Los factores que explican esta subida son: mayor demanda tanto de vivienda como oficinas por aumento de edificios empresariales y el crecimiento de la renta de los españoles, entrada de capital extranjero que se generaliza con la entrada de España en la UE. También se explica por la especulación y la ausencia de normativa que le pusiera fin.
Se da la revalorización del centro de la ciudad y el crecimiento de la periferia más barata.
Dentro de la morfología urbana distinguimos el centro, ensanche, núcleos del extrarradio, barrios residenciales y áreas residenciales periféricas.
Los centros históricos se identifican con los espacios construidos antes de la industrialización. Acumula elementos que se superponen correspondientes a diferentes épocas históricas. Muchos de estos cascos tienen su origen en la Edad Media sobre todo con morfología musulmana en el sur y cristiana en el norte.
La evolución de estos centros va a tener un factor principal en el XIX con el ensanche y a partir de aquí la nobleza, clero y burguesía abandonan el centro para vivir en los ensanches quedando el centro aislado y deteriorándose. En los primeros años del XX el centro se empezó a sanear.
Los 60 fueron el “boom de la construcción” lo que supuso el deterioro o destrucción de los centros históricos sustituidos por edificios de gran altura de oficinas o viviendas perdiendo su identidad cultural e histórica, aunque hubo excepciones que se ampararon a la Ley de protección del patrimonio artístico. Con la democracia los colectivos ciudadanos se preocuparon de las condiciones de vida, había deterioro ambiental por el tráfico, carencia de lugares de ocio, escasez de equipamientos y se dio la política de rehabilitación centros históricos que serían un conjunto de actuaciones encaminadas a potenciar los valores, socioeconómicos, históricos, culturales, ambientales y funcionales de los centros parea elevar la calidad de vida del centro urbano y sus habitantes. Destaca Madrid en 1980, Vitoria, Salamanca o Palma de Mallorca. La ley que lo impulsó fue la de Patrimonio Histórico del 1985 con la coordinación del crecimiento urbano con la protección de los monumentos históricos. Siguiendo la evolución destacamos tres rasgos:.
Los ensanches surgen a partir del XIX por la expansión de la ciudad por la industrialización. Destaca la proyección de Cerdá en Barcelona buscándose la distribución racional, amplios espacios abiertos y presencia de parques urbanos. Esto se vio alterado por los intereses económicos que jerarquizaron el espacio densificándolo y los espacios cerca del centro fueron monopolizándose por los grupos sociales más favorecidos. Los ensanches han sufrido el mismo problema que los centros urbanos aunque mantienen su función residencial. Se ha producido un fenómeno de terciarización y la sustitución de la vivienda por la oficina comercial. Las clases medias/altas están asentadas en los ensanches. Fruto de esto las clases más favorecidas se han ido a barrios residenciales de la periferia.
Los núcleos del extrarradio tienen origen con la llegada de inmigrantes a la ciudad, con barrios marginales y entraron en contacto con núcleos de población existentes y hace una corona que rodea la periferia de la ciudad. En Madrid destaca Vallecas. Cuanto más cerca estén a la ciudad y mayor comunicación tengan serán más caros.
Barrios residenciales tienen origen en el segundo tercio del XX con viviendas unifamiliares. Al principio están ocupadas por clases medias/bajas. A partir de los 60 se produjo la revalorización de estas zonas porque empezaron a ser atractivas porque significaba un doblamiento de baja densidad con espacios abiertos y zonas arboladas.
Las periferias forman un espacio discontinuo en torno a la ciudad que avanza a lo largo de las vías de comunicación. Es uno de los espacios de más complejidad. Desde punto de vista morfológico existen varios tipos de asentamientos: los polígonos, barriadas, conjuntos residenciales en los que la morfología puede ser abierta o en altura y también hay zonas de baja densidad.
Se ha dado la promoción, con edificaciones de promoción oficial o pública con el interés de la erradicación del chabolismo y promoción privada con mayor heterogeneidad. Las funciones alternan los usos residenciales, polígonos industriales, grandes superficies comerciales, espacios de zonas verdes, ocio….
Desde el punto de vista social existe una separación entre sectores de mayor prestigio con más calidad ambiental y otros grupos más desfavorecidos que se asientan en núcleos menos favorables o espacios dormitorios.