Plan de revitalización de barrios
Introducción
La rehabilitación o la revitalización de barrios o regeneración urbana es un instrumento global para la recuperación integral de ámbitos urbanos, centrales o periféricos, afectados por problemas habitacionales, con el objetivo de mejorar las condiciones de alojamiento de la población y otros aspectos de carácter urbanístico, social y económico, mediante la integración, la coordinación y el fomento de las distintas actuaciones que los agentes públicos y privados puedan desarrollar en dichos ámbitos urbanos.[1].
Rehabilitación de barrios
Contenido
La rehabilitación de barrios pretende la revitalización de la ciudad construida desde una perspectiva de sostenibilidad urbana, social y económica, en defensa de la ciudad compacta mejorando las condiciones de habitabilidad y de identidad de los vecinos con su barrio y su ciudad. Este proceso innovador se realiza integrando a las distintas Administraciones Públicas, la inversión privada y a los vecinos mediante procesos participativos.
Se trata de un modelo de intervención de las políticas públicas, basado en una gestión integral y multidisciplinar, que utiliza la vivienda como recurso integrador del tejido urbano. El barrio es la “unidad básica” para reconstruir la ciudad, por tanto, la revalorización y el reconocimiento del barrio como espacio vital donde pueden resolverse los múltiples y crecientes problemas de nuestras ciudades es esencial para articular un proyecto de estas características. Devolver a la persona su carácter de ciudadano posibilita que convierta al barrio donde vive en un foco de atracción y de identidad.
La vivienda es el soporte material de la ciudad, que representa la convergencia entre el proyecto vital de las personas y el proyecto urbano. Al construir espacios más habitables estamos mejorando las condiciones de vida de las personas y las familias en la ciudad. Recuperar los espacios públicos de los barrios, y crear espacios intermedios de convivencia es imprescindible en las actuaciones de rehabilitación de viviendas, ya que se complementa el espacio privado con el público. Los bloques a diferencia de las tipologías residenciales de la ciudad histórica (zaguán-patio-escalera-galería), tienen una gran escasez de espacio común de calidad: portales de escaso tamaño y escaleras y pasillos de acceso estricto a la vivienda; por lo que la relación entre la vivienda y los grandes espacios públicos es directa. La creación de pequeñas plazas, la gradación de estos grandes espacios públicos que permitan distintos niveles de intensidad y de relación, son fundamentales para que los residentes por un lado encuentren espacios más acogedores donde puedan relacionarse, hablar, jugar y descansar.