Plan de restauración climática urbana
Introducción
La ecologización es el proceso de transformar entornos y también conjuntos físicos —como un espacio, un estilo de vida o una imagen de marca— en una versión más respetuosa con el medio ambiente (es decir, más ecológica). La ecologización de un conjunto generalmente implica sustituir uno o más de sus elementos por otros que consuman menos energía o generen menos residuos.[1].
En inglés el concepto se expresa con el sustantivo greening, del adjetivo green, verde. En español existen desde hace muchos años los verbos verdear (tirar a verde, cubrirse de hojas),[2] del que deriva el sustantivo verdeo (recolección de aceitunas inmaduras;[3] verdeamiento no está recogido por la RAE), y reverdecer (cobrar nuevo verdor),[4] del que deriva el sustantivo reverdecimiento, usado generalmente en sentido metafórico. También existe enverdecer,[5] que se emplea en sentido más prácticoː plantar vegetación en entornos áridos. Ecologizar está admitido por la RAE.[6].
Ecologización es también un término general para la selección y plantación adecuada de plantas sobre, dentro o al lado de edificios y parques. El objetivo de la ecologización suele ser combinar los beneficios ambientales y la mejora de la apariencia visual —por ejemplo, una pared verde o un tejado verde— así como la creación de espacios verdes. Por lo general, esto requiere medidas técnicas, como movimiento de tierras o guías para plantas trepadoras. Además, suelen ser necesarios cuidado y riego para mantener el entorno verde. Si se emplean plantas adaptadas a las condiciones de humedad o sequía del entorno, puede no necesitarse riego adicional.
En algunas áreas existen requisitos normativos para la planificación y ejecución de la ecologización, por ejemplo, la ecologización de los bordes de las carreteras. En bioingeniería de suelos, pueden ser necesarias plantas con funciones técnicas (por ejemplo, absorción de contaminantes o fijación de nitrógeno).
Se distinguen de la ecologización actividades como el recultivo de montones, las plantaciones como parte de una medida compensatoria o, en silvicultura, la plantación de árboles jóvenes para sustituir a los que se han talado. En la jerga profesional, la siembra de plantas agrícolas se conoce como cultivo.
En inglés se emplea el concepto greening the desert. Se traduce de varias manerasː ecologización del desierto (aunque el desierto natural es tan ecológico como la selva; otra cosa es que la acción humana cause desertificación, lo que sí se debe intentar revertir), [7] y también .[8] Reverdecer los desiertos es una tarea particularmente difícil. Si es sostenible, resulta la medida más eficaz para el desarrollo económico de las zonas áridas, disminuye el calentamiento mundial y mejora el clima local. Israel, con su empeño por reverdecer el desierto del Néguev ha sido durante mucho tiempo pionero en este campo (ver Bosque de Yatir). Un proyecto entre 1991 y 2011 y apoyado, entre otros, por los bosques de los estados alemanes proporcionó 450.000 árboles para la ciudad desértica de Beerseba.