Plan de interesados
Introducción
En un proyecto, las partes interesadas son cualquier individuo, grupo u organización que forme parte o se vea afectado por el mismo, obteniendo algún beneficio o perjuicio.[1] Cada organización tiene sus partes interesadas, también conocidas como grupos de interés o públicos de interés.[2] A menudo se adopta directamente el término inglés stakeholder.
Cada una de las partes interesadas pueden influir en el proyecto, ya sea de forma directa o indirecta. Por ejemplo, una de las partes interesadas es el cliente.
En un proyecto se diferencia entre partes interesadas activas y pasivas. Las activas son aquellas que trabajan directamente en el proyecto (ej. miembros del equipo) y que se ven directamente influenciados (ej. clientes, proveedores...). Normalmente se subdividen las partes interesadas activas de la siguiente forma:.
Las partes interesadas pasivas, solo se ven afectadas de forma indirecta de la gestión de proyectos y de sus consecuencias (ej. grupos de interés, gente que vive cerca de un proyecto en construcción, familiares, etc).
La diferenciación entre partes interesadas activas y pasivas sirve a la estructuración y apoya al proceso de análisis y al proceso de identificación.[3].
Algunos factores importantes son su fuerza (poder de influencia) y su enfoque (posición).[3] Por último desarrollará una estrategia acorde a las partes interesadas más importantes, de manera que sepa aproximadamente como éstos tenderán a responder, y así poder ganar su confianza y su apoyo. Para ello es posible realizar un mapa de partes interesadas.[4].
Este procedimiento también puede ser útil en el caso de la creación de nuevas empresas.[6]
El resultado del análisis de las partes interesadas es la base para el plan de comunicación.[3].
Según la publicación Managing Successfull Programmes de la Oficina Gubernamental de Comercio del Reino Unido este prodecimiento conlleva seis fases:.
Gestión de las partes interesadas
Una buena gestión de las partes interesadas es la clave para garantizar el éxito de cualquier proyecto. Para ello, una vez identificados los stakeholders, deberán ser gestionados en cada fase del proyecto. En primer lugar es importante hacerles partícipes del alcance del proyecto, identificando posibles soluciones al problema de organización que supone el mismo. A medida que avanza el proyecto, es importante elaborar una estrategia y un plan de comunicación que identifique cómo, cuándo y qué comunicar a cada grupo de interesados. Parte de esto implica la presentación de informes del proyecto, que variarán en contenido y en nivel de detalle para cada grupo.