Plan de contratación pública
Introducción
Contratación sostenible, adquisición sostenible o compra verde es un proceso de inversión y gasto típicamente asociado con el sector público, aunque es igualmente aplicable al sector privado.
Las organizaciones que practican la contratación sostenible logran satisfacer sus necesidades de bienes, servicios y obras, no mediante un análisis de coste-beneficio limitado a ellas mismas, sino con una visión de maximizar los beneficios netos para ellas mismas y el resto del mundo.
Al hacerlo, deben incorporar consideraciones de costes externos en sus decisiones de compra, junto a los criterios convencionales de contratación (precio y calidad). Estas consideraciones suelen dividirse así: ambiental, económica y social (terna también conocida como la "triple línea de base").
No existe una definición única de las compras sostenibles —entre otras cosas porque la sostenibilidad es un concepto controvertido— y las aplicaciones varían a lo largo de la jerarquía de la organización y del sector.
Aplicaciones
Sector Público
En el sector público se conoce también por su denominación en inglés Green Public Procurement (GPP).
En el Gobierno central, las compras sostenibles se ven típicamente como la aplicación de criterios de desarrollo sostenible a las decisiones de gasto e inversión. Teniendo en cuenta las cuestiones de alto impacto social, económico y ambiental, como la globalización, el cambio climático y la energía nuclear, los gobiernos se preocupan cada vez más de que sus acciones satisfagan las necesidades del presente sin comprometer las necesidades del futuro.
El Reino Unido en 2005 se comprometió a ser un líder en prácticas sostenibles de adquisición en 2009 y encargó a la empresa de dirección comercial Fuerza de Tareas sobre Adquisiciones Sostenibles que formulara la estrategia apropiada.[1] Las estrategias de adquisición de base amplia ocupan un lugar destacado en toda la Unión Europea,[2] mientras que es una preocupación cada vez más influyente en otros lugares, sobre todo en Canadá.[3].
A nivel de mercado, la adquisición sostenible es típicamente instrumental: las autoridades tratan de abordar la política a través de adquisiciones.[4].