Plan de anillos verdes
Introducción
Pedro Bidagor Lasarte (San Sebastián, 12 de noviembre de 1906-San Sebastián, 14 de agosto de 1996) fue un arquitecto y urbanista español.[1][2]Su trayectoria estuvo marcada por ser el impulsor del proceso de institucionalización del planeamiento urbano moderno en España durante la dictadura de Francisco Franco.[3] En 1939 fue autor del denominado Plan Bidagor, plan urbanístico de Madrid que no se hizo efectivo hasta una década después en 1941.[4] Realizó labores de consultoría urbanística en otras ciudades como Sevilla.[5].
Biografía
La labor de Bidagor se vincula a la ciudad de Madrid, a partir de sus estudios en la Escuela de Arquitectura de Madrid que realizó en el periodo comprendido entre 1922 y 1931. Al finalizar la Guerra Civil estuvo al frente de la oficina técnica de la Comisión de Reconstrucción de Madrid y dirigió el primer Plan General de Ordenación Urbana (1939-1946) y el impulso de la prolongación de la Castellana como columna vertebral del nuevo desarrollo urbano.[4].
También intervino en el I Plan Director de Ordenación Urbana de San Sebastián") (1962) y en el Plan de Ordenación Urbana de Guipúzcoa"). Realizó el proyecto de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes "Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes (Universidad Politécnica de Madrid)") de la Ciudad Universitaria y elaboró la ampliación del edificio del Banco de Bilbao "Edificio del Banco de Bilbao (Madrid)") que se extendía por la calle Sevilla (1975-1981). Fue miembro del Instituto Francisco de Ibero").[2].
Durante su etapa al frente de la Dirección técnica de la Comisaría de Ordenación de Madrid (1945-1956) se sentaron las bases de la política pública de suelo como brazo operativo del Plan General, de cuyos frutos la ciudad se ha beneficiado hasta hoy. Este compromiso con la gestión se amplió más tarde al frente de la Dirección General de Urbanismo") y la Gerencia de Urbanización del Ministerio de la Vivienda (1957-1969) contribuyendo de manera decisiva a la consolidación de la nueva Ley del Suelo.
Bidagor y el urbanismo de posguerra
Desde el siglo la idea del plan urbanístico como proyecto capaz de imaginar y promover el futuro de la ciudad aparecería como utopía, en agudo contraste con la realidad de una gestión urbana fragmentaria, atrapada en la dualidad entre el crecimiento, apoyado sobre las pautas trazadas en los planos de Ensanche y la Reforma Interior de la ciudad existente.[1] En las décadas previas a la Guerra Civil, la carencia de un verdadero Plan Urbanístico capaz de organizar la emergente metrópoli madrileña se hizo evidente, dando lugar a un concurso convocado por el ayuntamiento en 1929 en el que destacó, aunque no fue premiada, la propuesta del arquitecto y urbanista Secundino Zuazo con Hermann Jansen.