Patología por vibración continua
Introducción
Las enfermedades musculoesqueléticas (MSDs) son lesiones o dolor en las articulaciones del cuerpo, ligamentos, músculos, nervios, tendones, y en las estructuras que sostienen las piernas, brazos, cuello y espalda.[1] Estas enfermedades pueden deberse a un esfuerzo repentino, (por ejem: levantar un objeto pesado), o pueden deberse a realizar los mismos movimientos repetidamente, a esto se le llama tensión repetitiva, o exposición repetida. Estas lesiones se deben a la aplicación continua de fuerza, la exposición continua a vibraciones o largos periodos en alguna postura incómoda.[2] Las lesiones y el dolor en el sistema musculoesquelético causados por eventos traumáticos agudos, como un accidente automovilístico o una caída no son considerados desórdenes musculoesqueléticos.[3] Los MSDs pueden afectar diversas partes del cuerpo, incluyendo la espalda baja y alta, el cuello, los hombros y las extremidades (brazos, piernas, pies, y manos).[4] Ejemplos de MSDs incluyen: síndrome del túnel carpal, epicondylitis, tendonitis, dolor de espalda, síndrome de tensión en el cuello y síndrome de vibración en la mano/brazo.[2].
Diagnosis
El diagnóstico se basa en la información sobre el dolor y los síntomas que informa la persona afectada, así como en el examen físico por un médico.[2] La mayoría de las veces los médicos se basan en la historia médica, los riesgos ocupacionales y recreacionales, la intensidad del dolor, en un examen físico para localizar la fuente del dolor. En ocasiones se usan pruebas de laboratorio, radiografías o resonancias magnéticas.[5] Los médicos buscan criterios concretos para diagnosticar cada desorden musculoesquelético sobre la base de la ubicación, tipo, e intensidad del dolor, así como en la restricción de movimiento que el paciente está experimentando.[2] Una manera común de identificar los desórdenes musculoesqueléticos es el Cuestionario Nórdico que tiene un dibujo del cuerpo humano con varias áreas etiquetadas y con preguntas para que la persona identifique las áreas en que ha experimentado dolor y las áreas en las que el dolor interfiere con sus actividades normales.[4].
Causas
Los desórdenes musculoesqueléticos pueden surgir de la interacción de factores físicos con factores económicos, psicológicos, sociales, y ocupacionales.[6].