Ordenanza de Galerías de Servicios
Introducción
Las galerías comerciales de Concepción "Concepción (Chile)") son vías públicas cubiertas que albergan el comercio de la ciudad chilena de Concepción "Concepción (Chile)") para el tránsito peatonal en su centro urbano.[1] Esta red de galerías conforma un bien urbano emblemático de la ciudad.[2].
Según la ordenanza del Plan Regulador de Concepción del año 2000, las galerías se entienden como:[3].
Por lo tanto, se trata de espacios públicos ubicados en propiedad privada.[3].
Las galerías se ubican dentro del cuadrante conformado por las calles Maipú, Angol, San Martín y Tucapel, estando concentradas principalmente en las calles Freire, O'Higgins, Rengo y Castellón, aumentando su amplitud de acuerdo a un entramado de calles angostas, pasajes peatonales y marquesinas conectadas entre sí.[3] Actualmente, la red de 44 galerías comerciales existentes supera los cuatro kilómetros de extensión,[3] cubriendo 18.972 m² de superficie aproximada, distribuidos en 18 cuadras del centro de Concepción. En total incluyen más de mil locales y una suma superior a los diez mil visitantes diarios.[3].
Uso
Contenido
Las galerías comerciales penquistas se configuran como ampliación de las veredas de las calles interiores de las manzanas, lo que permite aumentar el espacio útil para la circulación en las cuadras "Cuadra (urbanismo)") evitando el tráfico vehicular y promoviendo al mismo tiempo la densificación del centro. Funcionan también como una alternativa a la circulación ya que permite un trayecto más corto en cuadras centrales sirviendo también como punto de reunión para los visitantes.[4].
Además cumplen con una función de protección peatonal para las intensas lluvias y vientos que caen sobre la ciudad, así como para potenciar su actividad comercial. Todo lo anterior hace que aumente el valor del terreno.[3].
Rubro comercial
Desde sus inicios las galerías han tenido locales de diversos rubros comerciales. Sin embargo, históricamente han tenido una orientación mayoritariamente textil, destinada a la venta de vestuario. Más tarde se desarrollan cafés, restaurantes y cines. Entre estos últimos se pueden mencionar el Cine Windsor y el Cine Romano en sus galerías homónimas, el Cine Cervantes en la galería Irazabal, el Cine Regina en la galería Carlos Akel, el Cine Lido (actual Teatro Sala Dos) en la galería Iconsa o el Cine Plaza (antes llamado Cine Alcázar)[4] en la galería Ramos, que a fines del siglo comienzan a desaparecer.[3].