Economía por sectores
Sector Primario
La agricultura intensiva esta favorecida por la UE, ya que otorga créditos ventajosos para la producción y desgrava impuestos. Su política está orientada al autoabastecimiento, lo que permite la libre circulación de cultivos entre los países miembros. Esta política sitúa a la UE entre las potencias mundiales agroalimentarias, después de China y Estados Unidos. En este tipo de agricultura los terrenos son pequeños pero fértiles, con climas propicios, lo cual permite rendimientos elevados, a fin de lograrlo, se usan abonos, semillas seleccionadas, mano de obra cualificada, instalaciones especiales (silos, establos y frigoríficos). Se cultivan cereales (trigo, avena, cebada, centeno), patata, remolacha azucarera, frutas, hortalizas, lúpulo, lino, girasol, forrajes "Pasto (ganadería)"), entre otros. En los países de la región mediterránea, las llanuras son escasas, por lo que se cultiva en las montañas mediante terrazas. Se cultiva la famosa trilogía mediterránea (trigo, vid y olivo). También se cultivan dátiles, frutas, arroz, tabaco y algodón.
Por su parte, la agricultura extensiva coincide con la Europa central y Oriental, donde se dispone de más tierras y menos cantidad de mano de obra. Se obtienen grandes producciones, a bajo precio, con un rendimiento menor al de la zona occidental, a pesar de la utilización de abonos y semillas seleccionadas más una reciente modernización de maquinaria. Se cultivan cereales, remolacha azucarera, patata, algodón y lino.
En la zona Occidental se utilizan razas seleccionadas de ganado vacuno, que dan altos rendimientos de carne y leche, alimentado a una potente industria agroalimentaria. También se crían aves de corral para abastecer a las ciudades. En los países del área mediterránea se crían ovejas, cerdos y cabras "Saanen (raza caprina)"), con la práctica de la trashumancia. En prados con buenos pastos se cría ganado vacuno, para la obtención de leche, como en la llanura del Po.
la pecaderia industrial.
La política de conservación ambiental y la silvicultura dan trabajo a unos 3,5 millones de personas, con lo que se erige como uno de los mayores productores y consumidores mundiales de este recurso, después de Estados Unidos y China. En la UE, las superficies forestales representan cerca de un 40 % del territorio de la unión. Solo la península ibérica produce por sí misma el 80 % del corcho mundial. En el caso de los países escandinavos, una parte de su economía se basa en la explotación forestal, los cuales aplican una explotación racional mediante leyes rigurosas de control de tala y reforestación. La producción es elevada y parte de esta se destina al mercado interno de otros Estados miembros.
Varios países de la UE utilizan el bosque para proteger el suelo contra la erosión y luchar contra los efectos del clima, siendo Dinamarca, España, Irlanda y Francia los que han iniciado la repoblación forestal.
Sector secundario
La industria es el segundo sector en importancia, el segundo que contribuye al PIB (28 %) y el segundo en ocupar a la población activa (30 %).
El desarrollo industrial de la UE ha sido extraordinario debido al uso masivo de las fuentes energéticas, lo cual permitió la mecanización y automatización de casi todos los procesos. Las grandes inversiones, las investigaciones, las telecomunicaciones, hacen que las empresas europeas sean eficientes y competitivas, con marcas de renombre mundial.
En los países de la Unión Europea se encuentran un gran número de materias primas para la industria, aunque no son suficientes para alimentarla por completo. La industria europea produce, sobre todo, bienes de consumo de alto valor añadido y con poco factor tierra. Los sectores fundamentales son: la siderometalurgia, una de las más antiguas del mundo; las industrias químicas pesadas; las industrias de bienes de equipo; la metalurgia de transformación, automóvil, aeronáutica y la construcción naval; y la industria ligera y de tecnologías avanzadas.
La región industrial ha experimentado un impulso económico en los últimos 30 años hasta convertirse en uno de los polos de desarrollo de la economía mundial. Especial importancia tiene la aeronáutica (fábricas Airbus) superando a la estadounidense Boeing en número de pedidos en 2015,[50] así como numerosas empresas de material electrónico e informático (Siemens, Philips, Electrolux, Bosch, Vodafone, Movistar, Orange "Orange (empresa)"), Deutsche Telekom, Nokia entre otras). La importancia de la industria puede apreciarse por el lugar que ocupan sus empresas, entre las más importantes del mundo. El grupo más destacado es el de la industria automovilística (Volkswagen, Dacia, Lamborghini, Land Rover, Renault, Volvo, Fiat, Peugeot, entre otras...).
Además, cuatro de sus países se encuentran entre las economías más industrializadas del planeta, siendo estasː Alemania, Francia, Italia y España, los tres primeros además forman parte del G8.
La UE alberga importantes reservas de carbón, petróleo y gas natural, aunque son insignificantes en comparación con otras regiones del mundo como Rusia, América Latina u Oriente Medio. Por países, las mayores reservas petroleras son explotadas por Dinamarca, Alemania, Italia, Rumanía y Holanda.
En 2001 la UE en conjunto produjo 3 424 000 barriles por día, consumiendo sin embargo 14 590 000 (2001) barriles diarios.
Todos los países han ratificado el Protocolo de Kioto, y la UE ha sido históricamente uno de sus máximos defensores.
Europa posee importantes yacimientos de carbón y hierro que favorecieron su revolución industrial y su posterior desarrollo económico y político. En la UE, el consumo de minerales es muy elevado, lo que demuestra el alto nivel de desarrollo económico alcanzado por los países de la región. En la actualidad, ha cobrado auge el reciclaje, reduciendo la explotación de minerales.
Sector terciario
Acuerdo de cooperación y comercio con el Reino Unido.
Asociación con Estados Unidos.
Tratado de Libre Comercio con Corea del Sur.
Acuerdo Integral con Canadá.
Acuerdo comercial con Colombia, Perú y Ecuador.
Acuerdo comercial con el Mercosur.
Tratado de Libre Comercio con México.
La Unión Europea es la cuna del ferrocarril, además de disponer de las más modernas y eficientes infraestructuras de transporte del mundo. Cuenta igualmente con los más capaces sistemas de metro "Metro (sistema de transporte)") del mundo. El metro de la capital francesa es el que tiene la red más tupida y de circulación más eficiente, ofreciendo 16 líneas que dan servicio a 300 estaciones. El metro de Madrid es también uno de los más importantes, y ocupa el octavo puesto del mundo con una igualmente densa red en su zona centro. El tráfico aéreo es muy intenso debido a las enormes distancias del continente y la gran movilidad de las personas por motivos laborales, aunado a las elevadas condiciones de vida de los Estados miembros. Los principales centros aéreos son el Aeropuerto de París-Charles de Gaulle siendo unos de los más importantes centros de aviación en el mundo, el Aeropuerto de Fráncfort del Meno y el de Ámsterdam Schiphol.
La Unión Europea es un importante destino turístico, que atrae a visitantes de fuera de la Unión y los ciudadanos que viajan dentro de ella. El turismo interno se hace más conveniente por el Tratado de Schengen y el euro. Todos los ciudadanos de la Unión Europea tienen derecho a viajar a cualquier Estado miembro sin la necesidad de un visado.
Francia es el destino turístico número uno del mundo para los visitantes internacionales, seguido por España, Italia, y Alemania. Sin embargo, cabe señalar que una proporción significativa de los visitantes internacionales a los países de la UE proceden de otros Estados miembros.