Nueva Agenda Urbana
Introducción
Hábitat III, la conferencia de las Naciones Unidas sobre vivienda y desarrollo urbano sostenible, se celebró en Quito, Ecuador, del 17 al 20 de octubre de 2016.
Estas conferencias sobre vivienda, denominadas Hábitat, se celebran cada 20 años. Hábitat I tuvo lugar en 1976 y Hábitat II, en 1996. La Asamblea General de la ONU decidió en su resolución 66/207 celebrar Hábitat III. Esta conferencia revigoriza el compromiso mundial con la urbanización sostenible, centrándose en la aplicación de la «Nueva Agenda Urbana».
Hábitat III fue una de las primeras cumbres de la ONU tras la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Dio la oportunidad para abrir la discusión sobre importantes retos y cuestiones urbanas, como el planeamiento y gestión de ciudades y pueblos para un desarrollo sostenible. La discusión de estas cuestiones configura la aplicación de los nuevos objetivos de desarrollo y cambio climático. En particular Hábitat III se apoya en el objetivo de desarrollo sostenible número 11: «lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles».[1].
Trasfondo
Hábitat II, la segunda conferencia de la ONU sobre asentamientos humanos, se celebró en Estambul, Turquía, del 3 al 14 de junio de 1996. Los resultados de la conferencia se integraron en la Declaración de Estambul.[2] Los líderes mundiales también adoptaron la Agenda Hábitat[3] como un plan mundial de acción para que todas las personas dispongan de una vivienda adecuada, con la noción de asentamientos humanos sostenibles guiando el desarrollo en un planeta que se urbaniza rápidamente.
Hábitat I fue la primera conferencia de este tipo. Se celebró en Vancouver, Canadá, del 31 de mayo al 11 de junio de 1976. En ella los gobiernos empezaron a reconocer la necesidad de asentamientos humanos sostenibles y las consecuencias de la veloz urbanización, especialmente en los países en desarrollo. Los resultados de la conferencia se integraron en la Declaración de Vancouver sobre asentamientos humanos,[4] que contenía un plan de acción con 64 recomendaciones de alcance nacional. Hábitat I también estableció el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-HABITAT).