Normativa de Pavimentos Permeables
Introducción
El hormigón permeable (también llamado hormigón poroso, concreto permeable, hormigón sin finos o pavimento poroso) es un tipo especial de hormigón con una alta porosidad utilizado para superficies horizontales exteriores que permite que el agua de las precipitaciones "Precipitación (meteorología)") y otras fuentes pase directamente a través de él,[1] reduciendo así la escorrentía en la zona y facilitando la recarga de agua subterránea.
El hormigón permeable se fabrica utilizando agregados grandes (piedras) con poco o ningún agregado fino (arena). Después la pasta de hormigón recubre los agregados y permite que el agua pase a través de la losa de hormigón. El hormigón permeable se utiliza tradicionalmente en zonas de aparcamiento, zonas con poco tráfico, calles residenciales, aceras e invernaderos.[2][3] Es una herramienta importante para una construcción sostenible y una de las muchas técnicas para urbanizar con bajo impacto "Desarrollo de Bajo Impacto (Estados Unidos y Canadá)") utilizadas por los constructores para proteger la calidad del agua.
Historia
El hormigón permeable se utilizó por primera vez en el siglo en Europa para pavimentos y muros de carga.[4] El principal motivo para emplearlo fue su menor coste, debido a que lleva menos cemento.[4] Volvió a ser habitual en la década de 1920 para casas de dos pisos en Escocia e Inglaterra. Tras la Segunda Guerra Mundial, por la escasez de cemento en Europa, se utilizó cada vez más allí. No se volvió tan popular en los EE. UU. hasta la década de 1970.[4] En la India se hizo popular en 2000.
Gestión de aguas pluviales
La utilización adecuada de hormigón permeable es una práctica recomendada por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) para el control de la contaminación de primera descarga (la que se produce cuando cae una lluvia fuerte tras un período sin precipitaciones) y la gestión de aguas pluviales. A medida que la normativa limita la escorrentía de las aguas pluviales]], resulta cada vez más costoso para los propietarios urbanizar terrenos cumpliéndola, debido al tamaño y precio de los sistemas de drenaje a los que obliga.