Norma de sostenibilidad ambiental
Introducción
Los Estándares y certificaciones de Sostenibilidad son normas y estándares voluntarios, usualmente evaluados por terceras partes, relacionados con asuntos de seguridad ambiental, social, ética y de alimentos, y adoptados por compañías para demostrar el desempeño de sus organizaciones o productos en áreas específicas. Existen quizá más de 500 estándares y el ritmo de la introducción ha incrementado en la última década. La tendencia comenzó a finales de los años 80s y 90s con la introducción de Etiquetas ecológicas y estándares para alimento orgánico y otros productos. En años recientes, una gran cantidad de estándares han sido establecidos y adoptados en la industria alimentaria en particular. La mayoría de ellos hace referencia a la triple cuenta de la calidad ambiental, equidad social y prosperidad económica.[1] Un estándar es normalmente desarrollado por una amplia gama de partes interesadas y expertos en un determinado sector, e incluye un conjunto de prácticas o criterios de cómo una cosecha debe ser sosteniblemente cultivada o un recurso debe ser éticamente cosechado. Esto podría incluir, por ejemplo, prácticas responsables de pesca que no ponen en peligro la biodiversidad marina, o el respeto por los derechos humanos y el pago justo de salarios en una plantación de café o té. Usualmente los estándares de sostenibilidad están acompañados de un proceso de verificación - a menudo denominado como «certificación» - para evaluar que la empresa cumple con un estándar, así como un proceso de rastreo de productos certificados para ser vendidos a lo largo de la cadena de suministros que muchas veces resulta en una etiqueta dirigida al consumidor. Los programas de certificación también se enfocan en la construcción de capacidades y el trabajo con socios y otras organizaciones para apoyar a los pequeños agricultores o productores en desventaja, para hacer las mejoras sociales y ambientales necesarias para cumplir con el estándar.
Definición y objetivos
La premisa básica de los estándares de sostenibilidad es doble. En primer lugar, surgieron en áreas donde la legislación nacional y global era débil pero donde los movimientos del consumidor y ONGs alrededor del mundo exigieron acción. Por ejemplo, campañas por Global Exchange[2] y otras ONGs en contra de la compra de bienes del «taller de trabajo esclavo» por Nike, Levi Strauss & Co. y otras marcas líderes llevaron a la aparición de normas de bienestar social como los SA8000"), entre otros. En segundo lugar, las marcas líderes que venden a los consumidores y a la cadena de suministros B2B pueden querer demostrar los méritos ambientales u orgánicos de sus productos, lo cual ha llevado al surgimiento de cientos de etiquetas ecológicas, orgánicas y otros estándares. Un ejemplo destacado de un estándar de consumo es el movimiento del Sello de comercio justo, administrado por FLO International"), y la exhibición del enorme crecimiento de las ventas alrededor del mundo de los productos obtenidos éticamente.[3] Un ejemplo de un estándar B2B que ha crecido en gran manera durante los últimos años es el estándar del Consejo de Administración Forestal") para productos forestales hechos de árboles cosechados sosteniblemente.