Norma de protección contra inundaciones
Introducción
La Agencia Federal de Gestión de Emergencias (del inglés: Federal Emergency Management Agency, o por sus siglas, FEMA) es una agencia del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, creada inicialmente bajo la Presidencia de Jimmy Carter mediante el Plan de Reorganización Presidencial Número 3 de 1978 e implementada por dos órdenes ejecutivas el 1 de abril de 1979. El objetivo principal de la agencia es coordinar una respuesta ante un desastre que ha ocurrido en Estados Unidos y que sobrepasa los recursos de las autoridades locales y estatales. El gobernador del estado en donde está ocurriendo el desastre debe declarar el estado de emergencia y solicitar formalmente al Presidente de Estados Unidos que la FEMA y el gobierno federal respondan al desastre. La única excepción al requisito de declaración gubernamental del estado es cuando una emergencia o desastre ocurre en propiedad federal o en un activo federal; por ejemplo, el Atentado del Edificio Federal Alfred P. Murrah en 1995 en la Ciudad de Oklahoma, o en el accidente del transbordador espacial Columbia en 2003.
Si bien el apoyo sobre el terreno a las labores de recuperación ante desastres es una parte fundamental de los estatutos de la FEMA, la agencia proporciona a los gobiernos estatales y locales expertos en campos especializados, fondos para las labores de reconstrucción y fondos de ayuda para el desarrollo de infraestructura, facilitando el acceso a préstamos de bajo interés, en colaboración con la Administración de Pequeñas Empresas. Además, la FEMA proporciona fondos para la formación del personal de respuesta a situaciones de emergencias en todo Estados Unidos y fondos para que entidades no federales proporcionen alojamiento y servicios a los migrantes liberados de la custodia del Departamento de Seguridad Nacional.
Historia
Para la década de los años treinta, cuando el enfoque federal en los problemas se popularizó, se confirió autoridad a la Corporación Financiera de Reconstrucción para otorgar préstamos de ayuda por desastre para reparar y reconstruir ciertas instalaciones públicas después de un terremoto, y más adelante, otros tipos de desastres. En 1934, se confirió autoridad a la Oficina de Caminos Públicos para proporcionar financiamiento para carreteras y puentes dañados por desastres naturales. La Ley para el Control de Inundaciones, que confirió al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE. UU. mayor autoridad para implementar proyectos de control de inundaciones, también fue promulgada. Este enfoque poco sistemático hacia la asistencia en desastres era problemático y dio lugar a legislación que requería una mayor cooperación entre las agencias federales y autorizó al Presidente para coordinar dichas actividades.