Norma de gestión del patrimonio urbano histórico
Introducción
El patrimonio histórico es la parte del patrimonio cultural enfocada en los elementos históricos, habitualmente materiales, aunque también los hay inmateriales.[1] Gran parte de los monumentos arquitectónicos desarrollados a lo largo de la historia (desde puentes y edificios a parques y hasta poblaciones enteras) se definen como patrimonio histórico,[2] por lo que se considera parte importante del patrimonio cultural de un país, una región o una nación.[1] En cuanto a los yacimientos arqueológicos, en la mayoría de países se incluyen también en esta definición —normalmente bajo una subcategoría propia—, aunque en algunas legislaciones son dos categorías distintas.[3] Los elementos de patrimonio histórico se denominan bienes históricos (objetos/estructuras) o sitios históricos (recintos/lugares).[1].
Adicionalmente a los elementos arquitectónicos, existen objetos más pequeños, tanto inamovibles (fuentes "Fuente (arquitectura)"), estatuas, lápidas, piedras rúnicas, etc.) como movibles (figuras, esculturas, herramientas y utensilios), que forman parte del patrimonio histórico. También se incluyen muchas obras de arte protegidas, agrupadas en una subcategoría propia. Asimismo, existen bienes de patrimonio natural, como cuevas y hasta restos orgánicos, que se pueden clasificar como elementos de patrimonio histórico.[1].
Edificios y estructuras
Contenido
Por norma general, las estructuras y edificios monumentales —por su significado histórico, función, simbolismo, arquitectura, diseño interior, etc.— son clasificados como patrimonio histórico. Estos pueden incluir puentes, túneles y vías de distintos períodos históricos; palacios, châteaux, schlösser, palacetes y demás residencias palaciegas; castillos, fortalezas "Fortaleza (arquitectura)") y estructuras fortificadas; templos, mausoleos y edificios religiosos; arcos de triunfo; murallas y torres; cementerios, túmulos y tumbas; obeliscos; edificios de gobernación y justicia; moradas de personas históricas; estructuras construidas en un estilo histórico, característico o simbólico; haciendas y casas solariegas o rurales de interés general; estructuras portuarias y muelles "Muelle (construcción)"); antiguos edificios de instituciones educativas, servicios (como correo) y hospitales; estructuras cavadas en cuevas y rocas; y edificaciones prehistóricas.[2].