Museo Amparo
Introducción
El Museo Amparo, ubicado en el centro histórico de la ciudad de Puebla, es una institución privada creada en memoria de Amparo Rugarcía de Espinosa Yglesias, esposa del banquero y filántropo mexicano Manuel Espinosa Yglesias, a través de la Fundación Amparo por iniciativa de su hija Ángeles Espinosa Yglesias Rugarcía.[1].
Su finalidad es conservar, investigar, exhibir y divulgar el arte prehispánico, virreinal, moderno y contemporáneo de México.[2] El 28 de febrero de 1991 el Museo Amparo abrió por primera vez sus puertas, desde entonces exhibe gran parte de su Colección de Arte Prehispánico, Arte Virreinal y siglo y Arte Contemporáneo, ofreciendo a la par una amplia agenda de exposiciones temporales, nacionales e internacionales, sumando a éstas diversidad de actividades lúdicas, creativas, educativas y de investigación.
Historia del edificio
El edificio del Museo Amparo ha sido testigo prácticamente de toda la historia de la ciudad de Puebla: apenas a siete años de la fundación de la ciudad (1531) el ayuntamiento cedió cuatro solares (calle 2 Sur número 700) para edificar el primer hospital de la ciudad, el cual llevaría el nombre de Hospital de San Juan de Letrán, más conocido como El Hospitalito. Cuentan los archivos que en su construcción colaboraron el primer virrey de la Nueva España Antonio de Mendoza y el rey Carlos I de España, además de todos los fieles de la ciudad.[3][4][5].
Durante los siglos y el edificio cambió su vocación, de la sanitaria a la educativa, puesto que a casi cien años de funcionamiento, el obispo Juan de Palafox y Mendoza decidió convertirlo en el colegio para niñas (1642). Después el obispo Manuel Fernández de Santa Cruz lo transformaría en dos colegios (1676), uno destinado a mujeres casadas y separadas y otro a niñas pobres. Enseguida el obispo Pedro Nogales Dávila los reconvirtió en colegio de vírgenes y en depósito de mujeres casadas (1718), instituciones que permitían vivir honorablemente a mujeres que por situación de viudez, divorcio, separación u orfandad se encontraban solas.[3].
En el siglo , con la promulgación de las Leyes de Reforma (1855-1860), las edificaciones cambiaron su uso, dejando de ser colegio y depósito, para transformarse en casa habitación. Desde 1871 fue la casa de don Vicente Espinosa Bandini, abuelo de don Manuel Espinosa Yglesias.
Finalmente, en la década de 1980, el conjunto de edificios que forman actualmente el Museo fueron parte de un proyecto de rescate y restauración bajo la responsabilidad del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, que finalizó con la inauguración del recinto en 1991; en el marco de su vigésimo aniversario, en 2011, se inició una cuidadosa transformación arquitectónica para convertirlo en un museo contemporáneo con amplios y funcionales espacios de exhibición y de servicios, bajo la tutela arquitectónica del despacho TEN Arquitectos, liderados por el arquitecto Enrique Norten.[4][6].