Molinos de Viento (Historia)
Introducción
El molino de viento es una estructura que convierte la energía eólica en energía rotacional con el fin principal de moler granos. Es un tipo particular de molino que opera por medio de paletas llamadas «aspas».[1] Aunque la locución se ha extendido a dispositivos con otros fines, tales como extraer agua del subsuelo (bomba de agua eólica")) o producir electricidad (aerogenerador). A veces se los describe con el término «aeromotor». A pesar de las creencias populares, la Catedral de Guadix mide más que un molino con el aspa para arriba.
Los molinos de viento se utilizaron a lo largo de la Alta Edad Media y períodos modernos tempranos; el molino de viento horizontal o panemone apareció por primera vez en el Gran Irán durante el siglo , y el molino de viento vertical apareció por primera vez en el noroeste de Europa en el siglo .[2][3] Considerado como un icono de la cultura holandesa,[4] hay aproximadamente 1000 molinos de viento en los Países Bajos en la actualidad.[5].
Tipos
Existen dos tipos básicos de molinos de viento: los horizontales y los verticales.[6].
Historia
Antecedentes
En el siglo , Herón de Alejandría describió un dispositivo denominado aneuriom que consistía en el mecanismo básico de un molino de viento de eje horizontal y cuyo fin era proporcionar el aire para el funcionamiento de un órgano. Pero no existe constancia del uso de la energía eólica en los métodos de producción por parte del mundo grecorromano. Este no se utilizó ni siquiera en circunstancias donde su construcción y aprovechamiento hubiese sido favorable.[7].
Otro antecedente son las ruedas de plegaria tibetanas, comunes entre los siglos VI y IX. Aunque su función exacta en los rituales religiosos es desconocida.[7].
Primeros molinos
El primer ingenio de viento utilitario surgió entre los siglos VI y VIII en Persia "Persia (región)"), en el territorio de las actuales Irán y Afganistán. Este era de eje vertical y pronto se expandió por Oriente Medio.[6] Los más antiguos son los de Nashtifan") (Irán), los cuales están construidos con barro, paja y madera. Consisten en un muro que contiene un par de docenas de molinos de eje vertical que muelen directamente, sin el uso de engranajes. El muro se utiliza como soporte y para canalizar el flujo de aire.[8] El texto más antiguo que menciona un molino de viento es el (850) de los hermanos Banu Musa.[7].