Molinos de Agua (Historia)
Introducción
Molino hidráulico o molino de agua y sus variantes molino de caz o azud y aceña, es el conjunto de ingenios, construcciones y máquinas hidráulicas dedicadas desde la Antigüedad al aprovechamiento de la fuerza motriz natural del agua "Agua (elemento)") de ríos, mareas, etc. El modelo esencial está compuesto por una rueda –o turbina– que desencadena un doble proceso mecánico de traslación y fuerza, que a su vez será empleado en diversos usos industriales o agrícolas, desde sus más antiguas aplicaciones para moler cereales o el regadío, hasta su aprovechamiento como planta hidroeléctrica para producir electricidad.[1][2].
Una forma importante de clasificar los molinos de agua es por la orientación de las ruedas (vertical u horizontal), una impulsada por una rueda hidráulica vertical a través de un mecanismo engranaje y la otra equipada con una rueda hidráulica horizontal sin dicho mecanismo. El primer tipo se puede dividir aún más, dependiendo de dónde el agua golpea las paletas de las ruedas, en molinos de rueda hidráulica de tiro inferior, superior, tiro de pecho y retroceso (tiro de espalda o tiro inverso). Otra forma de clasificar los molinos de agua es por un rasgo esencial sobre su ubicación: los molinos de marea utilizan el movimiento de la marea; molinos flotantes son molinos de agua a bordo (y que constituyen) un barco.
Historia
Contenido
Hay dos tipos básicos de molinos de agua, uno impulsado por una rueda hidráulica vertical a través de un mecanismo de engranaje, y el otro equipado con una rueda hidráulica horizontal sin dicho mecanismo. El primer tipo se puede dividir aún más, dependiendo de dónde el agua golpee las paletas de las ruedas, en molinos de rueda hidráulica de tiro inferior, superior, tiro de pecho y de giro inverso.
Mundo occidental
Los griegos inventaron los dos componentes principales de los molinos de agua, la rueda hidráulica y el engranaje dentado, y utilizaron, junto con los Romanos, molinos de ruedas hidráulicas de tiro inferior, superior y de pecho.[3].
La evidencia más temprana de una rueda impulsada por agua aparece en los tratados técnicos "Pneumatica" y "Parasceuastica" del ingeniero griego Filón de Bizancio (ca. 280-220 aC).[4] El historiador británico de la tecnología M.J.T. Lewis ha demostrado que aquellas partes del tratado mecánico de Filón de Bizancio que describen ruedas de agua y que previamente se pensaron eran árabes, en realidad se remontan al original del griego del siglo a. C...[5] El engranaje conocido en latín como (copiado por los árabes como sakia), ya estaba completamente desarrollado, y fue atestiguado por primera vez en una pintura mural helenística del siglo a. C. en el Egipto ptolemaico.[6].