Molino histórico
Introducción
El molino histórico de Sanssouci es la reconstrucción de un molino de viento holandés construido inicialmente entre 1787 y 1791, bajo el reinado de Federico Guillermo II de Prusia. Se encuentra unos pocos metros al oeste del Palacio Sanssouci de Potsdam y se ha popularizado por su predecesor, al cual se asoció con la leyenda El Molinero de Sanssouci; de ahí el atributo de “histórico”.[1] En base a esta narración se lo asocia sobre todo con el rey prusiano Federico II.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, la estructura del molino de madera se incendió durante los enfrentamientos militares. Tras llevar a cabo trabajos de saneamiento en la base de piedra durante la década de 1980, fue terminada su reconstrucción entre 1991 y 1993. El edificio del molino, que es administrado por la Fundación de Palacios y Jardines de Prusia Berlín-Brandenburg (SPSG) y considerado patrimonio nacional, es regentado por la Asociación de Molinos de Berlin-Brandeburgo en forma de museo.
Historia
Molino de postes (primer molino)
A comienzos del Siglo 18, en el reinado del "Rey Sargento" Friedrich Wilhelm I., Potsdam se convirtió en una ciudad de guarnición y residencia. El consiguiente aumento de población hizo necesarios más molinos de viento, ya que los siete existentes[2] dejaron de ser suficientes para el abastecimiento. Las nuevas construcciones, subvencionadas por el propio rey, fueron adquiridas progresivamente por la mayoría de los molineros. En 1736, el molinero Johann Wilhelm Ludewig Grävenitz, también Gräbenitz (* 1709),[3] recibió el permiso para construir un molino de postes en el monte "Wüsten Berg", de la cadena montañosa de Bornstedt. Los costes del edificio, erigido entre 1737 y 1739, rondaron los 800 táleros, y el arrendamiento anual era de 40 táleros.[4] Los ingresos del arrendamiento eran recaudados por oficina de administración de fincas de Potsdam, fluyendo luego hacia el tesoro público.[4] Además, la fundación del orfanato militar, fundada en 1722, exigió a Grävenitz un contrato de arrendamiento, como propietario de las tierras pertenecientes al pueblo y a la finca de la corona de Bornstedt, pero este se negó a pagar. Las disputas se prolongaron durante años y terminaron solo cuando el molinero ya no tuvo que pagar la renta de la tierra.[4].