Mesas de Comedor
Introducción
La mesa (del latín mēnsa) es un mueble compuesto de un tablero horizontal liso y sostenido a la altura conveniente, generalmente por una o varias patas, para diferentes diseños y usos.[1][2] Puede ser cuadrada, redonda o rectangular etc.
Una de sus principales funciones es la de servir como plataforma para el consumo de alimentos, separándolos del suelo.[3] También proporcionan una superficie de trabajo para numerosos oficios. Igualmente, pueden servir para usos lúdicos (mesa de billar, mesa de juegos) o como soporte de diversos enseres y objetos decorativos.
Debido a su larga historia, y a su uso generalizado en determinadas sociedades humanas, existen una serie de usos y costumbres que se han desarrollado a partir de este objeto, como el protocolo a la hora de comer, las normas de trabajo en un entorno laboral, etc.
La mesa aparte de todo esto, es un lugar en el cual se realizan reuniones tanto familiares como de trabajo, por lo que se puede decir que es un lugar de o para convivencia.
Una mesa es un mueble con la parte superior plana y elevada que se apoya normalmente en 1 o 4 patas (aunque algunas pueden tener más). Se utiliza como superficie para trabajar, comer o colocar objetos.[4][5] Algunos tipos comunes de mesas son las mesas de comedor, que se utilizan para que las personas sentadas puedan comer; la mesa de centro, que es una mesa baja que se utiliza en las salas de estar para exponer objetos o servir refrescos; y la mesilla de noche, que se suele utilizar para colocar un despertador y una lámpara. También hay una serie de mesas especializadas, como las mesas de dibujo, que se utilizan para hacer dibujos arquitectónicos, y las mesas de costura.
Los elementos de diseño más comunes son:.
Etimología
La palabra española, portuguesa y sarda «mesa» y la rumana «masă» derivan del latín mensa. Mensa originariamente era un tipo de pastel sagrado de los sacrificios romanos, sinónimo de libum.[6] Luego su significado se extendió a la comida y más tardíamente al mueble donde se comía. En español aún existen expresiones donde se utiliza la palabra mesa con el significado de la comida que se sirve y no el mueble donde se coloca la comida, por ejemplo, «tener buena mesa».[6] Las palabras «sobremesa» y «comensal» también están relacionadas. En partes centrales del Imperio Romano fue sustituida por la palabra vulgar que era una plancha de madera, de donde provienen en italiano, en catalán y en francés;[7] a su vez de esta última deriva en inglés.