Mausoleo de Halicarnaso
Introducción
El Mausoleo de Halicarnaso o el Sepulcro de Mausolo (en griego antiguo: , Mausoléion tes Halikarnasú) fue un monumento funerario suntuoso construido entre el año 353 y el 350 a. C.[1] en Halicarnaso (actualmente Bodrum, Turquía) para Mausolo, un sátrapa del imperio persa. El edificio fue encargado por su esposa y hermana, Artemisia II de Caria, a los arquitectos griegos Sátiro y Piteo "Piteo (arquitecto)").[2][3].
El Mausoleo medía aproximadamente 134 metros de perímetro y 46 metros de altura, y cada uno de los cuatro lados estaba adornado con relieves escultóricos confiados a uno de los siguientes escultores griegos de la escuela ática: Leocares, Briaxis, Escopas y Timoteo "Timoteo (escultor)"), emulándose en una artística competición entre ellos.[4] El diseño del Mausoleo fue considerado un gran triunfo estético, tanto que Antípatro de Sidón lo tuvo como una de las Siete Maravillas del Mundo. Esta edificación, asimismo, indica una nueva tendencia hacia lo monumental en el arte del período postclásico o helenístico.
La palabra mausoleo actualmente se utiliza para referirse a un monumento funerario y sepulcro.
Contexto histórico
En el 545 a. C., el imperio persa aqueménida incorporó el pequeño reino de Caria, situado en la costa del Asia menor y lindante con las ciudades griegas de la región conocida como Jonia. Su capital era Milasa.
En el 377 a. C., el gobernante de la región, Hecatomno, falleció y dejó el control del gobierno de Caria a su hijo, Mausolo. Hecatomno, un aristócrata heleno que llegó a ser sátrapa persa, había tomado el control de algunas de las ciudades y distritos vecinos. Tuvo varios hijos: Artemisia, Mausolo, Ada, Hidrieo y Pixodaro. Mausolo se casó con Artemisia, pese a ser su hermana,[5] y cuando falleció Hecatomno ambos gobernaron Caria y siguieron expandiendo su territorio hasta la costa suroeste de Anatolia, invadiendo parcialmente el territorio de Licia, donde llegaron a conocer las tumbas monumentales de Janto "Janto (ciudad)"), posible inspiración del futuro Mausoleo.[6].
Hacia el 370 a. C. cambiaron la capitalidad a Halicarnaso donde se realizó, por iniciativa de Mausolo, una ampliación de la ciudad en la que se construyó un palacio residencial y una gran muralla.[7] Mausolo, que hablaba griego y estaba culturalmente helenizado, encargó estatuas, templos y edificios de reluciente mármol, y muy posiblemente pensó en una tumba digna de un sátrapa. Cuando murió, en 353 a. C., su mujer y hermana, Artemisia, heredó el gobierno y prosiguió con los planes de una tumba monumental. Pero Artemisia solo sobrevivió a Mausolo dos años. Sus sucesores, los también hermanos y esposos Hidrieo y Ada, tuvieron que continuar con la construcción, aunque con menos entusiasmo.