Mastabas (Egipto)
Introducción
Una mastaba es el lugar de entierro de muchos personajes egipcios principalmente durante el Periodo Arcaico de Egipto.
Durante la época del Imperio Antiguo de Egipto, los faraones comenzaron a ser enterrados en pirámides, en lugar de mastabas, aunque continuaron empleándose para otros personajes durante más de mil años.[1].
Ubicación
La ubicación de las tumbas era muy importante, ya que se debían situar fuera del alcance de las crecidas del Nilo, y tenían que estar en la zona occidental de este río, en el desierto, por donde se ponía el Sol al atardecer, que era donde el difunto iniciaba su viaje hacia el Más Allá pues, según sus creencias, la entrada al inframundo, o Duat, estaba situada al occidente, denominándose "occidentales" a los espíritus de los difuntos.
Características constructivas
Contenido
Las mastabas se construyeron en un principio con adobes (ladrillos de barro) y posteriormente de piedra, generalizándose entre los faraones y sus esposas principales durante la dinastía III, después de que Imhotep erigiera en piedra el complejo funerario de Saqqara para el faraón Dyeser (Zoser).
Primeras tumbas
Las más antiguas eran fosas excavadas en la tierra divididas en varias salas con muros de adobe. La sala central se reservaba para el difunto, y en las demás se colocaba el ajuar funerario y los víveres para la otra vida. En algunas, hay fosas en el exterior con los cuerpos de los esclavos sacrificados para el servicio de su señor en el más allá. Una vez depositado el cuerpo, se cegaba el acceso. La forma de cubrir de estas fosas se desconoce; posiblemente fuese una estructura de adobe y madera, de poca altura.
La mastaba
Esta construcción tiene dos niveles: el subterráneo, con la cámara sepulcral, a la que se accedía a través de largos pozos verticales que se cegaban después de depositar la momia, y el nivel superior, en el que estaba la capilla, que imitaba la casa del difunto, donde los familiares podían pasar para depositar ofrendas, con una o varias "falsas puertas" decoradas con relieves, situadas en la parte oriental, que servían para indicar al espíritu, al del difunto (llamado ), el lugar por donde debía salir o entrar al edificio. Las más suntuosas disponían de varias salas ricamente decoradas y serdab...