Marcado CE
Introducción
El marcado CE[1] proviene del francés y significa "Conformité Européenne" (en español, "Conformidad Europea"), y es el certificado que da la Comisión Europea a ciertos productos que se comercializan en el mercado interno de la Unión Europea y que certifica que dicho bien cumple con la legislación comunitaria sobre salud, seguridad y sostenibilidad. Se apoya en la Directiva 93/68/CEE del Parlamento Europeo y el Consejo.
Fue establecida por la entonces Comunidad Europea y es el testimonio por parte del fabricante de que su producto cumple con los requisitos legales y técnicos mínimos en materia de seguridad de la Unión Europea. Se debe tener presente que el marcado CE no implica la calidad del producto; únicamente declara ciertas prestaciones de acuerdo con un formato determinado y que cumple con los estándares de salud, seguridad y sostenibilidad.
El marcado CE debe fijarse a un producto si este se encuentra dentro del alcance de las aproximadamente 20 llamadas Directivas "New Approach"[2] (en español, "de Enfoque Nuevo") y puede venderse y ponerse en servicio legalmente dentro del Mercado Único de la Unión Europea. Si el producto cumple lo previsto en las Directivas y el marcado CE está fijado en el producto, los Estados miembros no pueden prohibir, restringir ni impedir la colocación en el mercado o puesta en servicio del producto. El marcado CE puede considerarse como el pasaporte para el comercio del producto dentro del Mercado Único de la Unión Europea.
Significado
El marcado CE representa que el fabricante "declara que su producto cumple con la legislación europea de armonización aplicable" (declaración UE de conformidad), permitiendo la libre circulación de productos dentro del Espacio Económico Europeo. Al fijar el marcado CE a un producto, "el fabricante asume la responsabilidad de la conformidad de dicho producto" con todos los requisitos legales exigidos para alcanzar el marcado CE y asegura la validez del producto para ser vendido en todo el EEE (los 28 Estados miembros de la UE y países de la AELC Islandia, Noruega, Liechtenstein), así como en Turquía. Esto también es válido para productos fabricados en terceros países que se venden en el EEE y Turquía.
El marcado CE no indica que un producto ha sido fabricado en el Espacio Económico Europeo; se limita a afirmar que el producto "se evalúa antes de introducirse en el mercado" y que, por lo tanto, satisface los requisitos legales (por ejemplo un nivel armonizado de seguridad) para ser vendido en el mismo. Esto significa que el fabricante ha verificado que el producto cumple con todos los requisitos esenciales pertinentes (por ejemplo requisitos de seguridad, de salud y de protección medioambiental) de las Directivas o Reglamentos europeos aplicables. En algunos casos, antes de fijar el marcado CE, debe someterse a la evaluación de un Organismo Notificado.