Maquinas textiles
Introducción
El telar es una máquina para tejer, construida con madera o metal, en la que se colocan unos hilos paralelos, denominados urdimbres, que deben sujetarse por ambos extremos. Mediante un mecanismo, estos hilos son elevados individualmente o en grupos, formando una abertura denominada calada, a través de la cual pasa la trama.[1][2].
Puede ser artesanal o industrial. Los telares artesanales se clasifican en tres grandes familias: bastidores, verticales y horizontales. Los telares industriales se clasifican según el tipo de tejido que producen: hay planos, circulares y textiles.
Telares artesanales
Los bastidores son todos aquellos marcos de madera cuadrados, rectangulares, triangulares y hexagonales, con medida menor a 50 × 70 cm, para hacer tejidos planos - no elásticos. Los bastidores circulares y el llamado erróneamente "maya" (en realidad, "de malla") son para hacer tejido de punto —elástico—.
Los verticales son rectángulos de madera, que se sostienen verticalmente sobre una base y que a veces tienen una tabla, a manera de asiento, adicionada a sus vigas verticales. Se utilizan principalmente para fabricar tapices, tapetes y cojines en tejido anudado.
Los horizontales son máquinas con marcos de madera que contienen las agujas o mallas por donde pasan cientos y miles de hilos para tejer la tela "Tejido (textil)"), principalmente en algodón o utilizando la lana de los camélidos andinos (guanaco, llama, alpaca o vicuña), también las de oveja y cabra.
Telares industriales
Los telares industriales planos tejen telas con base en los tres ligamentos básicos: tafetán, sarga "Sarga (tejido)") y raso.
Historia
Existen diferentes versiones sobre la invención del telar. La tradición china ubica su invención en la época del Emperador Amarillo,[3] mientras que algunos han asegurado que el telar fue inventado por los indígenas sudamericanos.[4] Otros especulan que fue desarrollado en el periodo neolítico[5] en Mesopotamia.[6].