La participación en Eiffage
Sacyr entra en Eiffage en marzo de 2006 comprando pequeños lotes de acciones que representaron en total el 5,02 % del capital "Capital (economía)") de la empresa. A las pocas semanas, Sacyr anuncia la compra de otro lote de acciones equivalente al 5 % del capital. Esta entrada de Sacyr en el capital de Eiffage no era bien vista por el consejo de la compañía francesa, pese a las declaraciones de Sacyr que negaba que se tratara de una operación hostil, sino una apuesta estratégica encaminada a la búsqueda de acuerdos de cooperación entre los dos grupos. Sacyr continúa comprando acciones de la compañía francesa y en abril de 2007 posee el 33,32 % de las acciones de Eiffage, siendo su principal accionista.[16].
El 18 de abril de 2007 se celebra la Junta General de Accionistas de Eiffage, cuyo consejo era abiertamente hostil a que Sacyr tuviera tanto peso en la empresa, en donde se iba a decidir la entrada en el consejo de la empresa de 5 consejeros de Sacyr, pero Jean François Roverato leyó una carta de un bufete de abogados en la que se afirmaba que unos 89 accionistas españoles, poseedores del 18 % del capital de Eiffage actuaban en concertación con Sacyr, por lo que Roverato suprimió los derechos de voto de este colectivo de socios. El hecho provocó la indignación de la representación de Sacyr, que abandonó la junta de accionistas. Después la junta rechazó con el 59,40 % de los votos en contra, el nombramiento de los cinco consejeros propuestos por Sacyr.[17].
Al día siguiente Sacyr lanza una OPA sobre totalidad de las acciones del grupo francés, ofreciendo 12 acciones de Sacyr por cada 5 acciones de Eiffage y mediante una ampliación de capital de 149 millones de euros, oferta frontalmente rechazada por el presidente de Eiffage, ya que consideraba que el grupo español era un competidor directo, que las dos empresas no podían tener sinergia alguna y que la oferta no reflejaba el valor de la compañía.[18].
El 24 de abril de 2007 Eiffage denunciaba a Sacyr por la presunta concertación con otros accionistas españoles. A raíz de esta denuncia el 15 de abril de 2008 la justicia francesa y más concretamente el juez Jacques Gazeaux imputó a Sacyr y a su presidente por "difusión de informaciones falsas y engañosas" y por no haber declarado "la superación del umbral" de participación en el capital de una empresa, a partir del cual, según la normativa francesa, se tiene que lanzar una opa sobre el total de la empresa.[19].
En mayo de 2007 se descubre que los abogados de Eiffage habían contratado desde hacía meses a la agencia de detectives Kroll, propiedad del grupo Marsh & McLennan, ya famoso en España por su investigación al empresario Mario Conde, para que investigara la presunta concertación entre Sacyr y empresarios españoles para hacerse con el control de la compañía francesa.
En junio la Autorité des Marchés Financiers (AMF), vetaba la OPA hostil lanzada por Sacyr y obligaba a esta a hacer una nueva oferta en metálico y a un precio mucho mayor, 97,29 euros por acción, en lugar de los 86,66 euros por título a los que valoraba Sacyr la compañía, y que suponía que Sacyr debía desembolsar más de 6000 millones de euros para lanzar la OPA.[20] Esta decisión fue recurrida por Sacyr ante los tribunales franceses. El 2 de abril de 2008 el Tribunal de Apelación de París libraba a Sacyr de tener que lanzar una OPA en metálico sobre el 100 % del capital, pero si reconocía la concertación entre varios accionistas y Sacyr, dejando la puerta abierta a vender su participación en Eiffage.[21].
El 8 de abril SACYR confirma en un comunicado a la CNMV que ya ha tomado todas las medidas necesarias para hacer efectiva la venta "en el plazo más breve posible" y que la materialización del acuerdo llevará consigo "los desistimientos necesarios para poner fin al conjunto de procedimientos existentes", pero ese mismo día el juez Gazeaux ordenaba que se inmovilizasen las acciones de Sacyr en Eiffage.[22] Al día siguiente Sacyr recurre la decisión de Gazeaux[23] y el embargo será levantado por un juez de instrucción el día 15 de ese mismo mes, permitiendo a Sacyr poder vender con total libertad.[24].
Finalmente el 17 de abril Sacyr anunciaba la venta del 33,32 % del capital de Eiffage a una serie de inversores franceses: La Caisse de Depôts, entidad pública francesa que compró un 10,95 % del capital de Eiffage elevando su participación en la compañía hasta el 19,465 %, las aseguradoras AGF y Groupama, y los bancos BNP Paribas, Natixis y Société Générale, a un precio de 62 euros por acción, el mismo precio al que compró las acciones, que significaba recibir un total de 1920 millones de euros y salir de la empresa sin plusvalías. Además la venta de la participación ponía fin a la costosa batalla judicial en la que estaban inmersas las dos empresas desde hacía casi 2 años.[25] Los recursos obtenidos en la venta se destinaron a cancelar el préstamo que financiaba la inversión en Eiffage, que ascendía a 1713 millones de euros y a la reducción de su endeudamiento corporativo, que ascendía a 19 726 millones de euros.
En el transcurso del enfrentamiento entre ambas empresas se produjo el 10 de enero de 2008 una cumbre hispano-francesa en la que se habló, entre otras cosas, del conflicto entre ambas compañías. Los presidentes del gobierno de ambos países, Zapatero y Sarkozy, mediaron en el conflicto,[26] facilitando la salida que finalmente se dio, y que fue vista como un triunfo de Eiffage, ya que eliminaba la amenaza de ser absorbida por Sacyr y creaba un accionariado estable y de nacionalidad francesa, mientras que Sacyr tenía que vender su participación al precio que la compró y sin seguridades de que los procesos judiciales en los que estaba envuelta finalizaran. El caso fue visto en España como otro ejemplo más del proteccionismo francés, que dificulta que las compañías foráneas compren empresas en Francia.