Logística verde territorial
Introducción
La logística (del latín medieval logisticus, y este del griego. λογιστικός, logistikós) es el conjunto de medios y métodos necesarios para llevar a cabo la organización de una empresa, o de un servicio "Servicio (economía)"), especialmente de distribución "Distribución (negocios)").[1].
La logística se encarga de coordinar el transporte, la visión estratégica de la cadena de suministros, la gestión de los procesos de producción y distribución, así como con las tareas relativas a las compras en las empresas. En el ámbito empresarial existen múltiples definiciones del término logística, que ha evolucionado desde la logística militar hasta el concepto contemporáneo (que la entiende como el arte y la técnica de la organización de los flujos de mercancías, energía e información).[2][3] La logística es fundamental para el comercio. Las actividades logísticas conforman un sistema que es el enlace entre la producción "Producción (Economía)") y los mercados que están separados por el tiempo y la distancia.[4] La logística empresarial, por medio de la administración logística y de la cadena de suministro, cubre la gestión y la planificación de actividades de los departamentos de compras, producción, transporte, almacenaje, manutención y distribución.
Origen de la logística: antecedentes y logística militar
Desde el origen de la civilización, los productos que la gente desea no se producen en el lugar donde se quieren consumir o no están disponibles cuando se desea consumirlos. Por aquel entonces, la comida y otros productos existían en abundancia sólo en determinadas épocas del año. Al principio, la humanidad tuvo que optar por consumir los productos en el lugar donde se encontraban o transportarlos a un lugar determinado y almacenarlos allí para uso posterior. Como no existía un sistema desarrollado de transporte y almacenamiento, el movimiento de los productos se limitaba a lo que una persona podía acarrear, y el almacenamiento de los productos perecederos era posible solamente por un período corto. Este sistema de transporte y almacenamiento obligaba a las personas a vivir cerca de los lugares de producción y a consumir una gama bastante pequeña de productos o servicios.[5].
Cuando los sistemas logísticos empezaron a mejorar, el consumo y la producción fueron separándose geográficamente. Las distintas zonas se especializaron en lo que podían producir más eficientemente. Así, el exceso de producción se pudo enviar de forma rentable a otras regiones y los productos que no se fabricaban en la zona pudieron importarse.[5].