El transporte urbano de mercancías refrigeradas
Fuente: EFRUD.
Las normativas en cuanto a la calidad de los productos, las tendencias de regulación que tienden a obligar a la refrigeración de cada vez más categorías de productos y el aumento de la “calidad de vida” y del poder de compra de los ciudadanos que implica el desarrollo del consumo de alimentos perecederos (frescos), incrementaron el uso de sistemas de refrigeración para la distribución de bienes perecederos.
La distribución urbana refrigerada implica un impacto negativo, más importante en zonas urbanas debido a la contaminación asociada al combustible cuyo consumo aumenta con el uso del sistema de refrigeración, y también a los ruidos asociados, etc.
Las tecnologías utilizadas para el transporte refrigerado de alimentos
La mayoría del transporte de los alimentos refrigerados se hace por carretera, utilizando vehículos equipados de una estructura aislante.
Numerosos factores se valoran a la hora de diseñar las unidades refrigeradas del transporte de alimentos, como por ejemplo:.
El sistema de refrigeración (Sistema frigorífico/Equipos de refrigeración) utilizado para el transporte de alimentos se basa en la compresión de vapor que asegura el mantenimiento de ciertas condiciones tales como las temperaturas en función de la cantidad y del tipo de alimento transportado.
El consumo de energía y el impacto medio ambiental debido al transporte de mercancías refrigeradas
La eficiencia energética de las unidades refrigeradas de este medio de transporte tiene más o menos importancia según la región del mundo, por su clima entre otras cosas. El aumento del precio de combustible y la evolución del entorno son otros aspectos que las compañías necesitan tener en cuenta.
El consumo de combustible depende del sistema de refrigeración que tiene que estar en relación con el tipo de mercancías transportadas (los productos refrigerados como fruta y verdura pueden viajar a una temperatura de O ºC y los productos congelados necesitan temperaturas inferiores a 20 °C).
La contaminación se debe a la combinación de factores como el diseño del sistema de refrigeración, el tipo de productos transportados, la exposición al sol, la densidad de refrigerantes, la posición del sistema de control como la modulación y la activación/desactivación del compresor.
En algunos casos, el consumo de energía para la distribución de alimentos frescos puede ser más alta que para el transporte de alimentos congelados, ya que se realizan controles más estrictos en cuanto al producto y porque necesita más aire para conservar una temperatura uniforme durante la distribución.
El transporte con sistema de refrigeración pasiva
Según un estudio (A. Ghirardi, 2003), la explotación y la distribución de frutas y verduras están en peligro por dos aspectos del mismo problema: el alto coste de su impacto medioambiental. Los sistemas y las tecnologías actualmente utilizados son caros, no son compatibles con el medio ambiente ya que no son sostenibles.
El sistema de refrigeración pasiva permite resolver el problema de conservación de calidad, haciendo que el tiempo de entrega sea compatible con el transporte e independiente de las fuentes de energía durante su funcionamiento. Permite también el uso de modos de transporte sin conexión eléctrica.
De la valoración de los factores críticos del transporte refrigerado y de las características de su sistema de refrigeración pasiva surge una sinergia capaz de resolver aspectos claves y en particular:.
Para la distribución en áreas urbanas, la saturación del tráfico y la propensión de las ciudades a limitar el flujo de vehículos destinados a la distribución de bienes requieren la optimización de la cadena logística y de distribución.
Esta optimización se puede realizar recurriendo a contenedores refrigerados de forma pasiva, independientes de las cargas y del transporte y que permiten el uso del mismo medio, también no refrigerado, para la distribución de los pedidos a las tiendas, conservando los productos a una temperatura óptima y constante de forma autónoma.
Estudios sobre la Distribución urbana de mercancías
La investigación en logística urbana y distribución urbana de mercancías es muy extensa. Los primeros trabajos técnicos remontan a finales del siglo XIX, pero los primeros trabajos académicos publicados en revistas de investigación aparecen en los años 1969-1970.[1] Algunos de los principales libros y artículos científicos fundadores:.