Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mais conhecido desde a década de 1920[1] como Le Corbusier (La Chaux-de-Fonds, Neuchâtel, 6 de outubro de 1887-Roquebrune-Cap-Martin, Provence-Alpes-Côte d'Azur, 27 de agosto de 1965), foi arquiteto e teórico da arquitetura, urbanista, pintor, escultor e literato suíço naturalizou-se francês em 1930.
É considerado um dos mais claros expoentes da arquitetura moderna (juntamente com Frank Lloyd Wright, Oscar Niemeyer, Walter Gropius, Alvar Aalto, Richard Neutra, Ludwig Mies van der Rohe e Theo van Doesburg) e um dos arquitetos mais influentes do século. Além de ser um dos maiores inovadores da arquitetura moderna, foi um incansável agitador cultural, trabalho que realizou com paixão ao longo de sua vida. Com os seus escritos conquistou uma merecida reputação de polemista e contribuiu com um verdadeiro manancial de ideias inovadoras que fizeram com que a sua obra influenciasse decisivamente a arquitetura posterior. Entre eles, destaca-se Rumo a uma arquitetura (1923), pela sua importância para a historiografia e a cultura arquitetônica.[2].
Em 15 de março de 2016, parte da “Obra Arquitetônica de Le Corbusier – Contribuição Excepcional ao Movimento Moderno” foi inscrita como Patrimônio Mundial, na categoria de bem cultural (ref. no. 1321rev), um grande complexo transnacional – em sete países: Alemanha, Argentina, Bélgica, França, Índia, Japão e Suíça – que envolve a proteção de 17 sítios individuais (alguns com vários imóveis).[3].
Biografia
Contenido
Nació en 1887, en la localidad de La Chaux-de-Fonds, en la Suiza francófona con el nombre de Charles Édouard Jeanneret-Gris. A los 29 años se trasladó a París donde adoptó el seudónimo Le Corbusier, variación humorística (ya que evoca a la palabra cuervo) del apellido de su abuelo materno: Lecorbésier. Su padre se dedicaba a laquear cajas de relojes para la industria relojera de su ciudad natal, y su madre fue pianista y profesora de música.
En 1900 Le Corbusier comenzó su aprendizaje como grabador y cincelador en la Escuela de Arte de La Chaux-de-Fonds. Uno de sus profesores, Charles L'Eplattenier, le orientó hacia la pintura y después hacia la arquitectura. En 1905 diseñó su primer edificio, la Villa Fallet, una casa unifamiliar para un miembro de la Escuela de Arte. En los siguientes diez años hizo numerosos edificios, que todavía no llevaban su sello característico posterior, y que él mismo no incluyó en su .
Le Corbusier (planejador urbano)
Introdução
Em geral
Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mais conhecido desde a década de 1920[1] como Le Corbusier (La Chaux-de-Fonds, Neuchâtel, 6 de outubro de 1887-Roquebrune-Cap-Martin, Provence-Alpes-Côte d'Azur, 27 de agosto de 1965), foi arquiteto e teórico da arquitetura, urbanista, pintor, escultor e literato suíço naturalizou-se francês em 1930.
É considerado um dos mais claros expoentes da arquitetura moderna (juntamente com Frank Lloyd Wright, Oscar Niemeyer, Walter Gropius, Alvar Aalto, Richard Neutra, Ludwig Mies van der Rohe e Theo van Doesburg) e um dos arquitetos mais influentes do século. Além de ser um dos maiores inovadores da arquitetura moderna, foi um incansável agitador cultural, trabalho que realizou com paixão ao longo de sua vida. Com os seus escritos conquistou uma merecida reputação de polemista e contribuiu com um verdadeiro manancial de ideias inovadoras que fizeram com que a sua obra influenciasse decisivamente a arquitetura posterior. Entre eles, destaca-se Rumo a uma arquitetura (1923), pela sua importância para a historiografia e a cultura arquitetônica.[2].
Em 15 de março de 2016, parte da “Obra Arquitetônica de Le Corbusier – Contribuição Excepcional ao Movimento Moderno” foi inscrita como Patrimônio Mundial, na categoria de bem cultural (ref. no. 1321rev), um grande complexo transnacional – em sete países: Alemanha, Argentina, Bélgica, França, Índia, Japão e Suíça – que envolve a proteção de 17 sítios individuais (alguns com vários imóveis).[3].
Biografia
Contenido
Nació en 1887, en la localidad de La Chaux-de-Fonds, en la Suiza francófona con el nombre de Charles Édouard Jeanneret-Gris. A los 29 años se trasladó a París donde adoptó el seudónimo Le Corbusier, variación humorística (ya que evoca a la palabra cuervo) del apellido de su abuelo materno: Lecorbésier. Su padre se dedicaba a laquear cajas de relojes para la industria relojera de su ciudad natal, y su madre fue pianista y profesora de música.
Obra Completa
Ya en París, trabajó durante quince meses en el estudio de Auguste Perret, arquitecto pionero en la técnica de construcción en hormigón armado. A continuación se trasladó a Alemania para estudiar las tendencias arquitectónicas de ese país. Allí trabajó en la oficina de Peter Behrens, donde coincidió con Ludwig Mies van der Rohe y Walter Gropius, quienes también trabajaban ahí en esa época, aunque probablemente no a la vez.[1] El año 1911 lo dedicó por completo a viajar. Desde Viena fue a Rumanía, Turquía, Grecia e Italia, y a su regreso fue profesor durante dos años en el departamento de arquitectura y decoración de la Escuela de Arte de París").
En 1920 editó la revista L'Esprit Nouveau junto al pintor Amédée Ozenfant, publicación donde ambos sentaron las bases del Purismo. En esta revista, Jeanneret comenzó a firmar algunos de sus artículos con el pseudónimo de Le Corbusier.
Para la difusión de su obra, Le Corbusier recurrió a la fotografía, en los años veinte. Las enviaba a medios variados e internacionales, que manifestaban gran devoción por el mensaje moderno. Fue solicitado por la vanguardia pero también por publicaciones populares en las que puso un interés continuado.[4].
En 1922, Le Corbusier comenzó a trabajar con su primo Pierre Jeanneret en su despacho de arquitectura en la rue de Sèvres, asociación que mantuvieron hasta 1940[5] y que luego retomarían para los proyectos en la India. Inicialmente los dos diseñaron casi exclusivamente edificios residenciales. Uno de sus grandes proyectos de estos años, en este caso como urbanista, fue su diseño conceptual de una ciudad de tres millones de habitantes, la Ville Contemporaine (Ciudad Contemporánea) en 1922, así como su Plan Voisin para París (1925).[6].
En octubre de 1929 Le Corbusier dictó en Buenos Aires un ciclo de diez conferencias, invitado por la Asociación Amigos del Arte. En este viaje también visitó Río de Janeiro, Asunción y Montevideo. En referencia a la primera de las ciudades citadas, dejó bien clara su percepción de urbanista al expresar: «Buenos Aires es una ciudad que le da la espalda a su río», aludiendo con esto a algo de lo que aún adolece tal ciudad: pese a tener una extendida costa frente al gran estuario del Río de La Plata, se ha privilegiado ediliciamente un área que no permite la vista a tal estuario, es más, el acceso al mismo se halla obstaculizado por instalaciones de antiguos puertos, un aeropuerto, tramos ferroviarios a nivel y autopistas. Los temas de estas conferencias fueron publicados en 1930 en el libro Precisiones.
En relación con este viaje y con la proyección cultural de Le Corbusier en el Cono Sur, Jorge Francisco Liernur analiza en La red austral el entramado de vínculos profesionales, intelectuales e institucionales que posibilitó la circulación de sus ideas en América del Sur. Allí sostiene que su influencia no se limitó a la recepción directa de su obra, sino que se construyó a través de una compleja red de arquitectos, críticos y organismos que reinterpretaron su pensamiento en clave local, entre los que se destacan figuras como Amancio Williams, Wladimiro Acosta, Jorge Ferrari Hardoy y Juan Kurchan en la Argentina, así como Lucio Costa, Oscar Niemeyer y Affonso Eduardo Reidy en Brasil, junto a instituciones y espacios de difusión como la Asociación Amigos del Arte y diversas revistas especializadas. Esta red operó como mediadora entre los postulados internacionales del Movimiento Moderno y las condiciones culturales, técnicas y urbanas del contexto austral.[7].
La única obra de Le Corbusier en la Argentina es la Casa Curutchet, una vivienda unifamiliar construida en la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, entre los años 1949 y 1953 bajo la dirección de obra de Amancio Williams. En Brasil proyectó la embajada de Francia en Brasilia y el Edificio Gustavo Capanema (Río de Janeiro), este último con la colaboración de los arquitectos locales Lucio Costa y Oscar Niemeyer.
Le Corbusier fue un trabajador incansable. Realizó innumerables proyectos, de los cuales muchos nunca llegaron a realizarse, pero que marcaron a generaciones posteriores de arquitectos.
Difundió también sus ideas urbanas a través de los CIAM (Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna) donde también participó con los arquitectos y urbanistas (delegados de la URSS) Moisei Ginzburg y El Lisitski; y difundió sus ideas también con uno de los documentos más importantes de la modernidad, la Carta de Atenas. Sin embargo, fue únicamente en Chandigarh, India, (proyecto que realizó junto a Pierre Jeanneret, Jane Drew y Maxwell Fry)[8] donde pudo hacerlas realidad.
Su relación con el mar fue intensa pero a la vez aciaga y finalmente letal. En 1938 quedó atrapado por la hélice de un yate que le produjo una profunda cicatriz en su pierna derecha. En 1952 construyó en Roquebrune-Cap-Martin, en la Costa Azul francesa, una cabaña minúscula en la que pasó siempre que pudo todos los veranos del resto de su vida. De ella llegó a decir: “Tengo un castillo en la Costa Azul que tiene 3,66 x 3,66 metros. Una puerta minúscula, una escalera exigua y el acceso a una cabaña incrustada debajo de los viñedos. Solamente el sitio es grandioso, un golfo soberbio con acantilados abruptos”.[9].
El 27 de agosto de 1965, desobedeciendo las indicaciones de su médico, Le Corbusier fue a nadar mientras pasaba sus vacaciones en su cabaña en Roquebrune-Cap-Martin "Rocabruna (Cap Martin)"), en el Mediterráneo francés. Fue encontrado muerto por unos pescadores, presumiblemente de un ataque al corazón.
Fue nombrado miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes "Academia Nacional de Bellas Artes (Argentina)").[10].
Controvérsia Política
As opiniões políticas de Le Corbusier têm variado bastante ao longo do tempo. Na década de 1920, foi cofundador e contribuiu com artigos sobre planejamento urbano para as revistas fascistas Plans, Prélude e L'Homme Réel. Ele também escreveu artigos a favor do anti-semitismo nazista para essas revistas, bem como "editoriais de ódio". Entre 1925 e 1928, Le Corbusier teve ligações com Le Faisceau, um partido fascista francês de curta duração liderado por Georges Valois. Valois mais tarde tornou-se um antifascista. Le Corbusier conhecia outro ex-membro do Faisceau, Hubert Lagardelle, um ex-líder sindical que estava insatisfeito com a esquerda política. Em 1934, depois de Lagardelle ter obtido um cargo na embaixada francesa em Roma, ele providenciou para que Le Corbusier desse uma palestra sobre arquitetura a convite de Benito Mussolini. Lagardelle serviu mais tarde como ministra do Trabalho no regime de Vichy. Embora Le Corbusier tenha procurado a comissão do regime de Vichy, particularmente no redesenho de Marselha depois de a sua população judaica ter sido eliminada à força, não teve sucesso, e o único prémio que recebeu foi a adesão a um comité que estudava o planeamento urbano. Alexis Carrel, um cirurgião eugênico, nomeou Le Corbusier para o Departamento de Biossociologia da Fundação para o Estudo dos Problemas Humanos, um instituto que promoveu políticas eugênicas sob o regime de Vichy. anti-semitismo. Escrevendo à sua mãe em Outubro de 1940, antes de um referendo realizado pelo governo de Vichy, ele dita: "Os judeus estão a passar um mau momento. De vez em quando sinto pena. Mas parece que a sua cega ânsia por dinheiro apodreceu o país." Ele também foi acusado de menosprezar a população muçulmana da Argélia, então parte da França. Quando Le Corbusier propôs um plano para a reconstrução de Argel, condenou as habitações existentes para os argelinos europeus, queixando-se de que eram inferiores às habitadas pelos argelinos indígenas: “os civilizados vivem como ratos em buracos”, enquanto “os bárbaros vivem na solidão, no bem-estar”. O seu plano para a reconstrução de Argel foi rejeitado e Le Corbusier posteriormente evitou a política.
Contribuições teóricas para a arquitetura
Le Corbusier fue, además de un gran arquitecto y pintor, un eminente teórico de la arquitectura. Escribió varios libros, en los que ejemplificaba sus ideas mediante proyectos propios (a la manera clásica como lo hizo en su momento, por ejemplo, Andrea Palladio en I Quattro Libri dell'Architettura).[12] Tuvo muy claro que, aparte de saber crear buenos edificios era necesario saber explicarlos y transmitirlos al resto de los profesionales y a los estudiantes, y ejerció con gran maestría la tarea de publicitar su propia obra.
Como visionario, Le Corbusier veía la posibilidad de cambiar el mundo a través de la arquitectura. Si bien nunca se alió con un grupo político en particular, su postura estaba más cerca de una postura liberal (algunos lo han descrito como un socialista, adjetivo que probablemente se queda corto para caracterizar sus actividades), y como tal, veía todo proceso de diseño con fines utópicos. Esta actitud le permitió contribuir de una forma significativa a la historia de la arquitectura.
A máquina de habitar
Le Corbusier é conhecido pela sua definição de habitação como La machine à habiter (a máquina de viver traduzida literalmente). Com isto, Le Corbusier enfatizou não só a componente funcional da casa, mas também que esta funcionalidade deve ser destinada ao viver, sendo este último entendido de um ponto de vista metafísico. Le Corbusier acreditava que o objetivo da arquitetura é gerar beleza (sua frase também é muito conhecida: “A arquitetura é o jogo sábio, correto e magnífico de volumes reunidos sob a luz”), e que isso deveria ter impacto no modo de vida dos próprios ocupantes dos edifícios.
Quanto ao critério de “máquina viva”, Le Corbusier ficou deslumbrado com as então novas máquinas: sobretudo automóveis e aviões, considerando aquelas que tinham desenhos práticos e funcionais como modelo para uma arquitetura cuja beleza se baseava na praticidade e na funcionalidade; racionalismo.
O primeiro teste de construção em série foi formulado no projeto das casas Citrohan.
Neste sentido, devemos mencionar a sua colaboração com o engenheiro André Missenard, especializado em ambiente higrotérmico, nos anos de 1937 a 1957, colaboração que influenciou as ideias sobre as formas de climatizar a arquitectura. Também colaborou com Iannis Xenakis, engenheiro grego também dedicado à climatização de edifícios (embora seja mais conhecido como compositor musical).
L'Esprit Nouveau
Para divulgar suas ideias sobre arquitetura e pintura, Le Corbusier fundou em 1920, junto com Amédée Ozenfant e Paul Dermée), uma revista artística que ganhou grande ressonância internacional: L'Esprit Nouveau (O Novo Espírito; embora em francês a palavra esprit geralmente também tenha o significado de consciência, razão, inteligência) cujo primeiro número data de 15 de outubro de 1920 e o último um em 1925.
Rumo a uma arquitetura
Em 1923, Le Corbusier publicou uma compilação de artigos da revista L'Esprit Nouveau (1920-1925) em seu livro Rumo a uma arquitetura.[2].
Os cinco pontos de uma nova arquitetura
Em 1927[15] Le Corbusier apresentou um documento manuscrito no qual apresentava sistematicamente suas ideias arquitetônicas: os chamados “cinco pontos de uma nova arquitetura” representavam uma importante inovação conceitual para a época, aproveitando as novas tecnologias construtivas, derivadas especialmente do uso do concreto armado (até então esse material era utilizado em residências e monumentos, disfarçado de pedra esculpida com molduras):
E há mais um elemento que Le Corbusier pondera na nova obra arquitetônica, O 'passeio' arquitetônico: o edifício deve convidar a percorrê-lo e a partir disso ele poderá ser compreendido em sua totalidade.
A sua arquitectura revela-se altamente racionalista, requintada (com utilização de materiais sem os disfarçar; note-se a beleza possível das linhas refinadas, sem ornamentos, sem elementos supérfluos) e com um excelente aproveitamento da luz e das perspectivas globais, conferindo uma sensação de liberdade (pelo menos para o movimento do olhar) e facilidade de movimento.
O Modulo
Ele idealizou o Modulor, um sistema de medição baseado nas proporções humanas, em que cada grandeza está relacionada à anterior pelo Número Áureo, para que pudesse servir de medida das partes da arquitetura. Regressou assim ao antigo ideal de estabelecer uma relação direta entre as proporções dos edifícios e as do homem.
Ele tomou como escala o francês médio da época: 1,75 m de altura; e mais tarde acrescentou o do policial britânico de 1,8288 m, que deu o Modulor II. Os resultados dessas investigações foram publicados em um livro com o mesmo nome de Modulor.
Le Corbusier foi um dos membros fundadores do Congresso Internacional de Arquitetura Moderna. Em 1930 adotou a nacionalidade francesa. Alguns anos depois fez sua primeira viagem aos Estados Unidos.
Le Corbusier tornou-se famoso como um dos líderes do chamado Estilo Internacional, juntamente com Ludwig Mies van der Rohe, Walter Gropius e outros. Ele foi um arquiteto muito admirado em sua época e influenciou várias gerações de arquitetos.
Influência na arquitetura moderna
Hoje, o trabalho e o raciocínio espacial de Le Corbusier permanecem válidos tanto na prática, no ensino, como na teoria da arquitetura. Sendo uma das figuras-chave da arquitetura moderna, a continuação do movimento tem referência direta nele e nas suas obras. Como um dos precursores do brutalismo, suas obras posteriores serviram de base para correntes arquitetônicas apoiadas na tectônica (expressão de materiais e sistemas construtivos) e em diferentes abordagens regionalistas.
Embora para muitas figuras do pensamento arquitectónico contemporâneo a modernidade seja um movimento obsoleto e, portanto, as obras e premissas da sua arquitectura não devam ser continuadas, existe um importante grupo de arquitectos (chamados neomodernos ou simplesmente modernos) que continuam a fazer arquitectura no espírito de Le Corbusier.
Ele introduziu a proporção áurea em muitas de suas obras, por exemplo, pode ser visto no módulo da Capela de Notre Dame du Haut.
Le Corbusier teve uma influência muito significativa sobre um grande número de arquitetos em todo o mundo. Entre seus seguidores estão Mario Pani Darqui no México, Oscar Niemeyer no Brasil, Antonio Bonet, Juan Kurchan, Jorge Ferrari Hardoy, Amancio Williams e Clorindo Testa (em seu primeiro período criativo) na Argentina, os professores e teóricos de planejamento urbano Justino Serralta e Carlos Gómez Gavazzo no Uruguai, Francisco Javier Sáenz de Oiza na Espanha, Germán Samper Gnecco, Rogelio Salmona e Dicken Castro na Colômbia, Shadrach Woods na Estados Unidos ou Emilio Duhart, Roberto Dávila") e Enrique Gebhard no Chile.
Por outro lado, na tendência atual de cidades sustentáveis, renomados urbanistas e especialistas no assunto como Jane Jacobs, Jeff Speck e Brent Toderian concordam com os efeitos negativos que a arquitetura urbana, e sua expressão urbana, a cidade industrial, tem na mobilidade das cidades. Como o modelo separa as três funções principais da cidade: residência, trabalho e lazer, induz um aumento na distância que as pessoas devem percorrer. Embora a distância média percorrida a pé por uma pessoa seja de 400 metros, qualquer distância maior que essa é impraticável para viajar a pé. No caso de uma urbanização baseada na arquitetura moderna, o cidadão deve percorrer uma distância muito maior do que esta, razão pela qual é induzido a utilizar um meio de transporte motorizado. Na maioria dos casos, como não existe transporte público, a primeira alternativa é o carro particular. Para contrariar estes efeitos, o movimento de mobilidade sustentável estuda formas de melhorar as condições de mobilidade, tendo como bandeira o Desenvolvimento Orientado para os Transportes.
trabalho pictórico
Como escreve Daniel Gitalt Miracle, diretor do MACBA entre 1988 e 1994, no seu texto Art a free praxis: «ao avaliá-lo não podemos prescindir da sua extensa obra plástica, que inclui pintura, desenho, gravura, escultura, colagem, etc., até porque, como repetiu, “é na prática das artes plásticas onde encontrei a força intelectual do meu urbanismo e da minha arquitetura”.
Já em 1911, quando iniciou a sua carreira na arquitectura, pintou aguarelas com temas íntimos influenciados pelo cubismo, mas só em 1918, quando conheceu Amédée Ozenfant, é que a sua vocação pictórica se reafirmou. Juntos lançarão as bases do purismo com manifestos como “Après le cubisme” e a revista L’espirit noveau e participarão em exposições em galerias como L’Effort Moderne. Em 1925 rompeu com Ozenfant e conheceu um de seus grandes amigos, Fernand Léger, com quem se influenciariam principalmente nas décadas de 20 e 30.[22].
Sua pintura continuou a evoluir e, no início da década de 1930, as mulheres se tornariam seu tema principal, como comentado no livro Le Corbusier dipinti e disegni: "aparecerão com formas vagamente inspiradas em Léger, nas quais as sinuosidades de seus corpos lembrarão as de naturezas mortas [...] da terra."[23]
No final daquela década fez suas primeiras colagens. Em 1938, a Kunsthaus de Zurique dedicou-lhe a sua primeira retrospectiva de obra plástica.
Em meados dos anos 40 iniciou a escultura com a ajuda de Joseph Savina, que realizou seus projetos como Ozon ou Ubu em três dimensões. mudança contínua e movimento e masculinidade diante dos aspectos femininos do cosmos.
Na década de 1950 surgiu um de seus temas maduros, a mão. A representação da mão aberta, marcada pelo seu pensamento “plain main j'ai reçu plain main je donne” (“Recebi com as mãos cheias, dou com as mãos cheias”). A mão é o ponto de contato entre o arquiteto e o mundo que lhe permite dar e receber.[22]
Antes de sua morte, expôs no Museu de Arte Moderna de Paris em 1953 e 1962.
Após sua morte, sua galerista e amiga Heidi Webber inaugurou o Museu Heidi Webber – Centre Le Corbusier em Zurique em 1967.[25].
O seu trabalho foi exibido em galerias de Madrid, Barcelona, Paris, museus como o MNCARS,[24] o MOMA,[26] o MAXXI ou o Moderna Museet entre muitos outros.
[2] ↑ a b Álvarez Benítez, Paula (2021). «El "ensayo editorial" en arquitectura: efectos de enmarcado, montaje imaginativo y crítica editorial». SOBRE. Prácticas Editoriales en Arte y Arquitectura (7): 206-222. doi:10.30827/sobre.v7i.18140. Consultado el 18 de junio de 2021.: https://revistaseug.ugr.es/index.php/sobre/article/view/18140/20511
[3] ↑ Véase en la entrada «The Architectural Work of Le Corbusier, an Outstanding Contribution to the Modern Movement» del sitio oficial de la Unesco en: [1]. Consultado el 12 de agosto de 2016.: http://whc.unesco.org/es/list/1321/
[4] ↑ Zaparaín Hernández, Fernando. «Le Corbusier: fotografía y difusión. La gestión de la imagen como actitud de vanguardia». rita_ Revista Indexada de Textos Académicos (4): 130-135. doi:10.24192/2386-7027(2015)(v4)(11).: http://ojs.redfundamentos.com/index.php/rita/article/view/80
[6] ↑ Willi Boesiger (bajo la dirección de), Le Corbusier Œuvre complète.
[7] ↑ LIERNUR, Jorge Francisco (2008). La red austral: Obras y proyectos de Le Corbusier y sus discípulos en la Argentina (1924-1965). Bernal: Universidad Nacional de Quilmes: Prometeo Libros. Universidad Nacional de Quilmes. ISBN 978-987-558-157-9.
[15] ↑ García, Carolina; Pizza, Antonio (1995). Historia del arte y de la arquitectura moderna (1851-1933). Barcelona: Universitat Politecnica de Catalunya. p. 513. ISBN 978-8498804928.
[17] ↑ ZAPARAÍN HERNÁNDEZ, Fernando; RAMOS JULAR, Jorge; LLAMAZARES BLANCO, Pablo. "La promenade fotográfica de la Villa Savoye. Le Corbusier y la imagen como expresión de la forma". rita_ Revista Indexada de Textos Académicos, n.º 10, 2018.: http://ojs.redfundamentos.com/index.php/rita/article/view/349/314
[19] ↑ a b c Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Obra arquitectónica de Le Corbusier – Contribución excepcional al Movimiento Moderno whs.
[23] ↑ VVAA. Le Corbusier dipinti e disegni (en italiano). Milán: Electa. ISBN 978-88-370-6038-1. |fechaacceso= requiere |url= (ayuda).
[24] ↑ a b c VVAA (2007). Le Corbusier. Museo y colección Heidi Webber. Madrid: Museo nacional centro de arte Reina Sofía. ISBN 978-84-8026-328-3. Consultado el 29 de enero de 2013.: https://archive.org/details/lecorbusiermuseo0000unse
En 1900 Le Corbusier comenzó su aprendizaje como grabador y cincelador en la Escuela de Arte de La Chaux-de-Fonds. Uno de sus profesores, Charles L'Eplattenier, le orientó hacia la pintura y después hacia la arquitectura. En 1905 diseñó su primer edificio, la Villa Fallet, una casa unifamiliar para un miembro de la Escuela de Arte. En los siguientes diez años hizo numerosos edificios, que todavía no llevaban su sello característico posterior, y que él mismo no incluyó en su Obra Completa.
Ya en París, trabajó durante quince meses en el estudio de Auguste Perret, arquitecto pionero en la técnica de construcción en hormigón armado. A continuación se trasladó a Alemania para estudiar las tendencias arquitectónicas de ese país. Allí trabajó en la oficina de Peter Behrens, donde coincidió con Ludwig Mies van der Rohe y Walter Gropius, quienes también trabajaban ahí en esa época, aunque probablemente no a la vez.[1] El año 1911 lo dedicó por completo a viajar. Desde Viena fue a Rumanía, Turquía, Grecia e Italia, y a su regreso fue profesor durante dos años en el departamento de arquitectura y decoración de la Escuela de Arte de París").
En 1920 editó la revista L'Esprit Nouveau junto al pintor Amédée Ozenfant, publicación donde ambos sentaron las bases del Purismo. En esta revista, Jeanneret comenzó a firmar algunos de sus artículos con el pseudónimo de Le Corbusier.
Para la difusión de su obra, Le Corbusier recurrió a la fotografía, en los años veinte. Las enviaba a medios variados e internacionales, que manifestaban gran devoción por el mensaje moderno. Fue solicitado por la vanguardia pero también por publicaciones populares en las que puso un interés continuado.[4].
En 1922, Le Corbusier comenzó a trabajar con su primo Pierre Jeanneret en su despacho de arquitectura en la rue de Sèvres, asociación que mantuvieron hasta 1940[5] y que luego retomarían para los proyectos en la India. Inicialmente los dos diseñaron casi exclusivamente edificios residenciales. Uno de sus grandes proyectos de estos años, en este caso como urbanista, fue su diseño conceptual de una ciudad de tres millones de habitantes, la Ville Contemporaine (Ciudad Contemporánea) en 1922, así como su Plan Voisin para París (1925).[6].
En octubre de 1929 Le Corbusier dictó en Buenos Aires un ciclo de diez conferencias, invitado por la Asociación Amigos del Arte. En este viaje también visitó Río de Janeiro, Asunción y Montevideo. En referencia a la primera de las ciudades citadas, dejó bien clara su percepción de urbanista al expresar: «Buenos Aires es una ciudad que le da la espalda a su río», aludiendo con esto a algo de lo que aún adolece tal ciudad: pese a tener una extendida costa frente al gran estuario del Río de La Plata, se ha privilegiado ediliciamente un área que no permite la vista a tal estuario, es más, el acceso al mismo se halla obstaculizado por instalaciones de antiguos puertos, un aeropuerto, tramos ferroviarios a nivel y autopistas. Los temas de estas conferencias fueron publicados en 1930 en el libro Precisiones.
En relación con este viaje y con la proyección cultural de Le Corbusier en el Cono Sur, Jorge Francisco Liernur analiza en La red austral el entramado de vínculos profesionales, intelectuales e institucionales que posibilitó la circulación de sus ideas en América del Sur. Allí sostiene que su influencia no se limitó a la recepción directa de su obra, sino que se construyó a través de una compleja red de arquitectos, críticos y organismos que reinterpretaron su pensamiento en clave local, entre los que se destacan figuras como Amancio Williams, Wladimiro Acosta, Jorge Ferrari Hardoy y Juan Kurchan en la Argentina, así como Lucio Costa, Oscar Niemeyer y Affonso Eduardo Reidy en Brasil, junto a instituciones y espacios de difusión como la Asociación Amigos del Arte y diversas revistas especializadas. Esta red operó como mediadora entre los postulados internacionales del Movimiento Moderno y las condiciones culturales, técnicas y urbanas del contexto austral.[7].
La única obra de Le Corbusier en la Argentina es la Casa Curutchet, una vivienda unifamiliar construida en la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, entre los años 1949 y 1953 bajo la dirección de obra de Amancio Williams. En Brasil proyectó la embajada de Francia en Brasilia y el Edificio Gustavo Capanema (Río de Janeiro), este último con la colaboración de los arquitectos locales Lucio Costa y Oscar Niemeyer.
Le Corbusier fue un trabajador incansable. Realizó innumerables proyectos, de los cuales muchos nunca llegaron a realizarse, pero que marcaron a generaciones posteriores de arquitectos.
Difundió también sus ideas urbanas a través de los CIAM (Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna) donde también participó con los arquitectos y urbanistas (delegados de la URSS) Moisei Ginzburg y El Lisitski; y difundió sus ideas también con uno de los documentos más importantes de la modernidad, la Carta de Atenas. Sin embargo, fue únicamente en Chandigarh, India, (proyecto que realizó junto a Pierre Jeanneret, Jane Drew y Maxwell Fry)[8] donde pudo hacerlas realidad.
Su relación con el mar fue intensa pero a la vez aciaga y finalmente letal. En 1938 quedó atrapado por la hélice de un yate que le produjo una profunda cicatriz en su pierna derecha. En 1952 construyó en Roquebrune-Cap-Martin, en la Costa Azul francesa, una cabaña minúscula en la que pasó siempre que pudo todos los veranos del resto de su vida. De ella llegó a decir: “Tengo un castillo en la Costa Azul que tiene 3,66 x 3,66 metros. Una puerta minúscula, una escalera exigua y el acceso a una cabaña incrustada debajo de los viñedos. Solamente el sitio es grandioso, un golfo soberbio con acantilados abruptos”.[9].
El 27 de agosto de 1965, desobedeciendo las indicaciones de su médico, Le Corbusier fue a nadar mientras pasaba sus vacaciones en su cabaña en Roquebrune-Cap-Martin "Rocabruna (Cap Martin)"), en el Mediterráneo francés. Fue encontrado muerto por unos pescadores, presumiblemente de un ataque al corazón.
Fue nombrado miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes "Academia Nacional de Bellas Artes (Argentina)").[10].
Controvérsia Política
As opiniões políticas de Le Corbusier têm variado bastante ao longo do tempo. Na década de 1920, foi cofundador e contribuiu com artigos sobre planejamento urbano para as revistas fascistas Plans, Prélude e L'Homme Réel. Ele também escreveu artigos a favor do anti-semitismo nazista para essas revistas, bem como "editoriais de ódio". Entre 1925 e 1928, Le Corbusier teve ligações com Le Faisceau, um partido fascista francês de curta duração liderado por Georges Valois. Valois mais tarde tornou-se um antifascista. Le Corbusier conhecia outro ex-membro do Faisceau, Hubert Lagardelle, um ex-líder sindical que estava insatisfeito com a esquerda política. Em 1934, depois de Lagardelle ter obtido um cargo na embaixada francesa em Roma, ele providenciou para que Le Corbusier desse uma palestra sobre arquitetura a convite de Benito Mussolini. Lagardelle serviu mais tarde como ministra do Trabalho no regime de Vichy. Embora Le Corbusier tenha procurado a comissão do regime de Vichy, particularmente no redesenho de Marselha depois de a sua população judaica ter sido eliminada à força, não teve sucesso, e o único prémio que recebeu foi a adesão a um comité que estudava o planeamento urbano. Alexis Carrel, um cirurgião eugênico, nomeou Le Corbusier para o Departamento de Biossociologia da Fundação para o Estudo dos Problemas Humanos, um instituto que promoveu políticas eugênicas sob o regime de Vichy. anti-semitismo. Escrevendo à sua mãe em Outubro de 1940, antes de um referendo realizado pelo governo de Vichy, ele dita: "Os judeus estão a passar um mau momento. De vez em quando sinto pena. Mas parece que a sua cega ânsia por dinheiro apodreceu o país." Ele também foi acusado de menosprezar a população muçulmana da Argélia, então parte da França. Quando Le Corbusier propôs um plano para a reconstrução de Argel, condenou as habitações existentes para os argelinos europeus, queixando-se de que eram inferiores às habitadas pelos argelinos indígenas: “os civilizados vivem como ratos em buracos”, enquanto “os bárbaros vivem na solidão, no bem-estar”. O seu plano para a reconstrução de Argel foi rejeitado e Le Corbusier posteriormente evitou a política.
Contribuições teóricas para a arquitetura
Le Corbusier fue, además de un gran arquitecto y pintor, un eminente teórico de la arquitectura. Escribió varios libros, en los que ejemplificaba sus ideas mediante proyectos propios (a la manera clásica como lo hizo en su momento, por ejemplo, Andrea Palladio en I Quattro Libri dell'Architettura).[12] Tuvo muy claro que, aparte de saber crear buenos edificios era necesario saber explicarlos y transmitirlos al resto de los profesionales y a los estudiantes, y ejerció con gran maestría la tarea de publicitar su propia obra.
Como visionario, Le Corbusier veía la posibilidad de cambiar el mundo a través de la arquitectura. Si bien nunca se alió con un grupo político en particular, su postura estaba más cerca de una postura liberal (algunos lo han descrito como un socialista, adjetivo que probablemente se queda corto para caracterizar sus actividades), y como tal, veía todo proceso de diseño con fines utópicos. Esta actitud le permitió contribuir de una forma significativa a la historia de la arquitectura.
A máquina de habitar
Le Corbusier é conhecido pela sua definição de habitação como La machine à habiter (a máquina de viver traduzida literalmente). Com isto, Le Corbusier enfatizou não só a componente funcional da casa, mas também que esta funcionalidade deve ser destinada ao viver, sendo este último entendido de um ponto de vista metafísico. Le Corbusier acreditava que o objetivo da arquitetura é gerar beleza (sua frase também é muito conhecida: “A arquitetura é o jogo sábio, correto e magnífico de volumes reunidos sob a luz”), e que isso deveria ter impacto no modo de vida dos próprios ocupantes dos edifícios.
Quanto ao critério de “máquina viva”, Le Corbusier ficou deslumbrado com as então novas máquinas: sobretudo automóveis e aviões, considerando aquelas que tinham desenhos práticos e funcionais como modelo para uma arquitetura cuja beleza se baseava na praticidade e na funcionalidade; racionalismo.
O primeiro teste de construção em série foi formulado no projeto das casas Citrohan.
Neste sentido, devemos mencionar a sua colaboração com o engenheiro André Missenard, especializado em ambiente higrotérmico, nos anos de 1937 a 1957, colaboração que influenciou as ideias sobre as formas de climatizar a arquitectura. Também colaborou com Iannis Xenakis, engenheiro grego também dedicado à climatização de edifícios (embora seja mais conhecido como compositor musical).
L'Esprit Nouveau
Para divulgar suas ideias sobre arquitetura e pintura, Le Corbusier fundou em 1920, junto com Amédée Ozenfant e Paul Dermée), uma revista artística que ganhou grande ressonância internacional: L'Esprit Nouveau (O Novo Espírito; embora em francês a palavra esprit geralmente também tenha o significado de consciência, razão, inteligência) cujo primeiro número data de 15 de outubro de 1920 e o último um em 1925.
Rumo a uma arquitetura
Em 1923, Le Corbusier publicou uma compilação de artigos da revista L'Esprit Nouveau (1920-1925) em seu livro Rumo a uma arquitetura.[2].
Os cinco pontos de uma nova arquitetura
Em 1927[15] Le Corbusier apresentou um documento manuscrito no qual apresentava sistematicamente suas ideias arquitetônicas: os chamados “cinco pontos de uma nova arquitetura” representavam uma importante inovação conceitual para a época, aproveitando as novas tecnologias construtivas, derivadas especialmente do uso do concreto armado (até então esse material era utilizado em residências e monumentos, disfarçado de pedra esculpida com molduras):
E há mais um elemento que Le Corbusier pondera na nova obra arquitetônica, O 'passeio' arquitetônico: o edifício deve convidar a percorrê-lo e a partir disso ele poderá ser compreendido em sua totalidade.
A sua arquitectura revela-se altamente racionalista, requintada (com utilização de materiais sem os disfarçar; note-se a beleza possível das linhas refinadas, sem ornamentos, sem elementos supérfluos) e com um excelente aproveitamento da luz e das perspectivas globais, conferindo uma sensação de liberdade (pelo menos para o movimento do olhar) e facilidade de movimento.
O Modulo
Ele idealizou o Modulor, um sistema de medição baseado nas proporções humanas, em que cada grandeza está relacionada à anterior pelo Número Áureo, para que pudesse servir de medida das partes da arquitetura. Regressou assim ao antigo ideal de estabelecer uma relação direta entre as proporções dos edifícios e as do homem.
Ele tomou como escala o francês médio da época: 1,75 m de altura; e mais tarde acrescentou o do policial britânico de 1,8288 m, que deu o Modulor II. Os resultados dessas investigações foram publicados em um livro com o mesmo nome de Modulor.
Le Corbusier foi um dos membros fundadores do Congresso Internacional de Arquitetura Moderna. Em 1930 adotou a nacionalidade francesa. Alguns anos depois fez sua primeira viagem aos Estados Unidos.
Le Corbusier tornou-se famoso como um dos líderes do chamado Estilo Internacional, juntamente com Ludwig Mies van der Rohe, Walter Gropius e outros. Ele foi um arquiteto muito admirado em sua época e influenciou várias gerações de arquitetos.
Influência na arquitetura moderna
Hoje, o trabalho e o raciocínio espacial de Le Corbusier permanecem válidos tanto na prática, no ensino, como na teoria da arquitetura. Sendo uma das figuras-chave da arquitetura moderna, a continuação do movimento tem referência direta nele e nas suas obras. Como um dos precursores do brutalismo, suas obras posteriores serviram de base para correntes arquitetônicas apoiadas na tectônica (expressão de materiais e sistemas construtivos) e em diferentes abordagens regionalistas.
Embora para muitas figuras do pensamento arquitectónico contemporâneo a modernidade seja um movimento obsoleto e, portanto, as obras e premissas da sua arquitectura não devam ser continuadas, existe um importante grupo de arquitectos (chamados neomodernos ou simplesmente modernos) que continuam a fazer arquitectura no espírito de Le Corbusier.
Ele introduziu a proporção áurea em muitas de suas obras, por exemplo, pode ser visto no módulo da Capela de Notre Dame du Haut.
Le Corbusier teve uma influência muito significativa sobre um grande número de arquitetos em todo o mundo. Entre seus seguidores estão Mario Pani Darqui no México, Oscar Niemeyer no Brasil, Antonio Bonet, Juan Kurchan, Jorge Ferrari Hardoy, Amancio Williams e Clorindo Testa (em seu primeiro período criativo) na Argentina, os professores e teóricos de planejamento urbano Justino Serralta e Carlos Gómez Gavazzo no Uruguai, Francisco Javier Sáenz de Oiza na Espanha, Germán Samper Gnecco, Rogelio Salmona e Dicken Castro na Colômbia, Shadrach Woods na Estados Unidos ou Emilio Duhart, Roberto Dávila") e Enrique Gebhard no Chile.
Por outro lado, na tendência atual de cidades sustentáveis, renomados urbanistas e especialistas no assunto como Jane Jacobs, Jeff Speck e Brent Toderian concordam com os efeitos negativos que a arquitetura urbana, e sua expressão urbana, a cidade industrial, tem na mobilidade das cidades. Como o modelo separa as três funções principais da cidade: residência, trabalho e lazer, induz um aumento na distância que as pessoas devem percorrer. Embora a distância média percorrida a pé por uma pessoa seja de 400 metros, qualquer distância maior que essa é impraticável para viajar a pé. No caso de uma urbanização baseada na arquitetura moderna, o cidadão deve percorrer uma distância muito maior do que esta, razão pela qual é induzido a utilizar um meio de transporte motorizado. Na maioria dos casos, como não existe transporte público, a primeira alternativa é o carro particular. Para contrariar estes efeitos, o movimento de mobilidade sustentável estuda formas de melhorar as condições de mobilidade, tendo como bandeira o Desenvolvimento Orientado para os Transportes.
trabalho pictórico
Como escreve Daniel Gitalt Miracle, diretor do MACBA entre 1988 e 1994, no seu texto Art a free praxis: «ao avaliá-lo não podemos prescindir da sua extensa obra plástica, que inclui pintura, desenho, gravura, escultura, colagem, etc., até porque, como repetiu, “é na prática das artes plásticas onde encontrei a força intelectual do meu urbanismo e da minha arquitetura”.
Já em 1911, quando iniciou a sua carreira na arquitectura, pintou aguarelas com temas íntimos influenciados pelo cubismo, mas só em 1918, quando conheceu Amédée Ozenfant, é que a sua vocação pictórica se reafirmou. Juntos lançarão as bases do purismo com manifestos como “Après le cubisme” e a revista L’espirit noveau e participarão em exposições em galerias como L’Effort Moderne. Em 1925 rompeu com Ozenfant e conheceu um de seus grandes amigos, Fernand Léger, com quem se influenciariam principalmente nas décadas de 20 e 30.[22].
Sua pintura continuou a evoluir e, no início da década de 1930, as mulheres se tornariam seu tema principal, como comentado no livro Le Corbusier dipinti e disegni: "aparecerão com formas vagamente inspiradas em Léger, nas quais as sinuosidades de seus corpos lembrarão as de naturezas mortas [...] da terra."[23]
No final daquela década fez suas primeiras colagens. Em 1938, a Kunsthaus de Zurique dedicou-lhe a sua primeira retrospectiva de obra plástica.
Em meados dos anos 40 iniciou a escultura com a ajuda de Joseph Savina, que realizou seus projetos como Ozon ou Ubu em três dimensões. mudança contínua e movimento e masculinidade diante dos aspectos femininos do cosmos.
Na década de 1950 surgiu um de seus temas maduros, a mão. A representação da mão aberta, marcada pelo seu pensamento “plain main j'ai reçu plain main je donne” (“Recebi com as mãos cheias, dou com as mãos cheias”). A mão é o ponto de contato entre o arquiteto e o mundo que lhe permite dar e receber.[22]
Antes de sua morte, expôs no Museu de Arte Moderna de Paris em 1953 e 1962.
Após sua morte, sua galerista e amiga Heidi Webber inaugurou o Museu Heidi Webber – Centre Le Corbusier em Zurique em 1967.[25].
O seu trabalho foi exibido em galerias de Madrid, Barcelona, Paris, museus como o MNCARS,[24] o MOMA,[26] o MAXXI ou o Moderna Museet entre muitos outros.
[2] ↑ a b Álvarez Benítez, Paula (2021). «El "ensayo editorial" en arquitectura: efectos de enmarcado, montaje imaginativo y crítica editorial». SOBRE. Prácticas Editoriales en Arte y Arquitectura (7): 206-222. doi:10.30827/sobre.v7i.18140. Consultado el 18 de junio de 2021.: https://revistaseug.ugr.es/index.php/sobre/article/view/18140/20511
[3] ↑ Véase en la entrada «The Architectural Work of Le Corbusier, an Outstanding Contribution to the Modern Movement» del sitio oficial de la Unesco en: [1]. Consultado el 12 de agosto de 2016.: http://whc.unesco.org/es/list/1321/
[4] ↑ Zaparaín Hernández, Fernando. «Le Corbusier: fotografía y difusión. La gestión de la imagen como actitud de vanguardia». rita_ Revista Indexada de Textos Académicos (4): 130-135. doi:10.24192/2386-7027(2015)(v4)(11).: http://ojs.redfundamentos.com/index.php/rita/article/view/80
[6] ↑ Willi Boesiger (bajo la dirección de), Le Corbusier Œuvre complète.
[7] ↑ LIERNUR, Jorge Francisco (2008). La red austral: Obras y proyectos de Le Corbusier y sus discípulos en la Argentina (1924-1965). Bernal: Universidad Nacional de Quilmes: Prometeo Libros. Universidad Nacional de Quilmes. ISBN 978-987-558-157-9.
[15] ↑ García, Carolina; Pizza, Antonio (1995). Historia del arte y de la arquitectura moderna (1851-1933). Barcelona: Universitat Politecnica de Catalunya. p. 513. ISBN 978-8498804928.
[17] ↑ ZAPARAÍN HERNÁNDEZ, Fernando; RAMOS JULAR, Jorge; LLAMAZARES BLANCO, Pablo. "La promenade fotográfica de la Villa Savoye. Le Corbusier y la imagen como expresión de la forma". rita_ Revista Indexada de Textos Académicos, n.º 10, 2018.: http://ojs.redfundamentos.com/index.php/rita/article/view/349/314
[19] ↑ a b c Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Obra arquitectónica de Le Corbusier – Contribución excepcional al Movimiento Moderno whs.
[23] ↑ VVAA. Le Corbusier dipinti e disegni (en italiano). Milán: Electa. ISBN 978-88-370-6038-1. |fechaacceso= requiere |url= (ayuda).
[24] ↑ a b c VVAA (2007). Le Corbusier. Museo y colección Heidi Webber. Madrid: Museo nacional centro de arte Reina Sofía. ISBN 978-84-8026-328-3. Consultado el 29 de enero de 2013.: https://archive.org/details/lecorbusiermuseo0000unse