Lavabos
Introducción
Lavabo, lavatorio o lavamanos es un tipo de recipiente en el que se vierte el agua para el aseo personal.[1][2] Fabricados originalmente en piedra, loza y porcelana, la moderna industria de saneamientos para cuartos de baño, etc., los produce en diversos tipos de cerámica, metal, vidrio, madera y otros materiales sólidos.[a] Se pueden considerar precedentes o sinónimos de recipientes como palanganas, tinas, aguamaniles, o pilas "Pila (recipiente)").[3].
Obra y funcionamiento
Los lavabos actuales llevan uno o dos grifos "Grifo (fontanería)") que conectados a la fontanería del edificio suministran agua fría y caliente. En su parte inferior tienen una válvula de desagüe, conectada al saneamiento por la que se evacua el agua usada.[4].
En cuanto a su colocación, es habitual encastrar los lavabos en la encimera de modo que esta quede a la altura de su extremo superior. Sin embargo, también existen lavabos exentos, es decir, situados sobre la encimera u otros que se forman simplemente como prolongación de ésta constituyendo un solo mueble continuo.
Por otro lado, los lavabos de porcelana pueden llevar pie (también denominado pedestal), con medidas aproximadas de 180 mm. (longitud); 150 mm. (ancho); y 670 mm. (altura).
Evolución del recipiente
Los primitivos lavabos (aguamaniles) dispuestos a modo de piletas "Pila (recipiente)") fijas en las viviendas, con el complemento de un cántaro "Cántaro (recipiente)") o alguna otra vasija contenedora de agua, están documentados arqueológica y literariamente en Cartago, la Antigua Grecia y la Antigua Roma.[5].
En la Edad Media europea, las iglesias "Iglesia (edificio)") y monasterios disponían de pilas de agua bendita y pilas de abluciones. Pero como pieza de mobiliario doméstico no se hallan con anterioridad al siglo . Los de este siglo y el siguiente en cuya fabricación destacó Venecia, consistían en un trípode más o menos adornado que sostenía un cerco de hierro o de madera, en el cual se colocaba el lebrillo o la palangana.[6] En un capítulo más reciente de la historia de este tipo de recipientes podría mencionarse el ya mítico lavabo de Einstein de la Facultad de Física de la Universidad de Leiden en Holanda.[7].