Lámparas Arquitectónicas
Introducción
La iluminación en la arquitectura o diseño de iluminación arquitectónica es un conjunto de técnicas de tratamiento de la luz orientadas a iluminar espacios arquitectónicos interiores o exteriores dentro del campo de la arquitectura, diseño de interiores e ingeniería eléctrica relativa al diseño de los sistemas de iluminación, incluyendo luz natural, eléctrica o artificial, o ambas, para servir las necesidades humanas.[1].
La luz artificial ha dejado de verse como una simple herramienta utilizada exclusivamente para proveer la cantidad de luz indispensable que permite ejecutar una actividad funcional. La iluminación se ha convertido en un recurso artístico y una herramienta multifacética que ha permitido a la arquitectura romper esquemas y trascender en el plano estético más allá del funcionamiento.[2].
Si bien la historia de la iluminación viene de las primeras civilizaciones, es en la Revolución industrial donde vemos que los edificios que habían estado iluminados hasta entonces por candiles, velas o lámparas de petróleo, alcohol, etc., empiezan a incorporar el gas para el alumbrado (SIGLO XIX) donde como novedad podemos considerar que los elementos de alumbrado artificial se integran por primera vez en los edificios como elementos de ubicación fija.[3] El sistema se difunde rápidamente, primero a nivel de alumbrado público, lo que permite por primera vez la vida nocturna exterior en las ciudades. También se difunden estos sistemas a nivel de alumbrado interior.
Los edificios públicos como el Cristal palace "Crystal Palace (Nueva York)") adoptan este nuevo sistema, aunque luego es reemplazado por la instalación eléctrica.
El proceso de diseño tiene en cuenta:.
Las funciones de la iluminación en la arquitectura son:.
Es importante tener en cuenta que el factor último del éxito es la respuesta humana, es decir, que lo que se vea sea de manera clara, sencilla y cómoda.[1] Los diseñadores de iluminación a menudo son especialistas que deben entender la física en la reproducción y distribución de la luz, la fisiología y psicología de la percepción humana de la luz, la anatomía del ojo humano así como la respuesta de los conos y bastones a la luz.
El buen desarrollo de una propuesta de iluminación arquitectónica se basa en el buen balance de los conceptos de percepción. Se requiere de la habilidad de visualizar un espacio iluminado en donde se domine el campo de 3 dimensiones creando interacciones entre las superficies del lugar y los elementos arquitectónicos del mismo. Al final a dicho diseño se le incluye las luminarias, tipos de lámparas (con sus especificaciones), sistema de control y los cálculos de iluminación.