Kansai Airport
Introducción
El Aeropuerto internacional de Kansai es un aeropuerto internacional ubicado en una isla artificial en la bahía de Osaka, Japón. Fue diseñado por el arquitecto Renzo Piano e inaugurado el 4 de septiembre de 1994.
El aeropuerto sirve de núcleo para Japan Airlines, All Nippon Airways y Nippon Cargo Airlines. Es la puerta de enlace para la región de Kansai, compuesta por las ciudades de Osaka, Kioto y Kōbe, entre otras. Los vuelos nacionales son llevados a cabo desde el anterior Aeropuerto internacional de Osaka en Itami.
En el dialecto Kansai del japonés, el aeropuerto es comúnmente llamado Kankū (関空).
La isla artificial
Construida por el ser humano, tiene 4 km de largo por 1 de ancho, los ingenieros la diseñaron considerando los posibles terremotos y tifones frecuentes en la región. Su construcción se inició en 1987, siendo terminada la muralla protectora a finales de 1989. Aproximadamente 21 millones de metros cúbicos de bloques de hormigón fueron utilizados de relleno, excavados de tres montañas. La obra empleó una mano de obra de aproximadamente 10 000 trabajadores, y 10 millones de horas de trabajo a lo largo de 3 años, el uso de 80 barcos para completar la capa de 30 m de grosor ubicada en la plataforma submarina.
En 1990, se completó el puente de 3 km de largo, que conecta la isla artificial con la Prefectura de Osaka, con un coste de 1000 millones de dólares.
Para ese momento, la isla se había hundido 8 m, más de lo previsto, y el proyecto se transformó en el trabajo de ingeniería civil más caro de la historia moderna, después de 20 años de planificación, 3 años de construcción y miles de millones de dólares invertidos.
El aeropuerto estaba profundamente endeudado, perdiendo $ 560 millones de dólares en intereses cada año. Las aerolíneas se mantuvieron alejadas por las altas tarifas de aterrizaje (unos $ 7,500 dólares para un Boeing 747, la segunda más cara del mundo después de Narita. En los primeros años de operación del aeropuerto, el alquiler excesivo de la terminal y las facturas de servicios públicos para las concesiones en el lugar también aumentaron los costos operativos: algunos cálculos previos a la apertura sostuvieron que una taza de café tendría que costar US $ 10.[1] Los dueños de negocios de Osaka presionaron al gobierno para que asumiera una mayor carga del costo de construcción para mantener el aeropuerto atractivo para los pasajeros y las aerolíneas.[2].