Junta De Estanqueidad
Introducción
Se denomina junta mecánica, junta de estanqueidad, empaque o empaquetadura a unos componentes de material adaptable que sirve para sellar bien la unión de las caras mecanizadas de los elementos de cierre de las cajas de transmisiones y genéricamente en cualquier elemento hidráulico y/o neumático, que llevan lubricante en su interior. Estas evitan que haya fuga de lubricante, o fluido a estanqueizar, hacia el exterior por algún pequeño defecto en el mecanizado y de las zonas de cierre u otros mecanismos que tengan presión interna como motores de explosión o compresores.[1]
Una junta es de un material deformable, que permite crear un sello estático y mantener dicho sello bajo las condiciones operativas del conjunto mecánico.[2].
Las juntas ahorran dinero en el mecanizado de las superficies de unión porque no hace necesario que sea totalmente exacto su acoplamiento, ya que la junta corrige los posibles fallos que existan en el mecanizado.
La junta de estanqueidad más significativa que existe es la que se interpone en la unión entre el bloque de cilindros de un motor de explosión y la culata del mismo, debido a las altas temperaturas y presiones que soporta.
El material de las juntas puede ser: caucho, silicona, metal blando, corcho, fieltro, fibra de vidrio o un polímero plástico (policlorotrifluoroetileno). Las juntas para los usos específicos pueden contener asbesto.
Propiedades
Diseño de las juntas
Las juntas vienen en muchos diseños diferentes basados en el uso industrial, el presupuesto, el contacto químico y los parámetros físicos:.
Juntas de lámina
Las juntas se pueden fabricar mediante perforación de la forma deseada a partir de una lámina de material plano y fino, lo que da lugar a una junta de lámina. Las juntas de lámina son rápidas y baratas de producir, y pueden fabricarse a partir de diversos materiales, entre ellos materiales fibrosos y grafito mate (y en el pasado, amianto comprimido). Estas juntas pueden cumplir diferentes requisitos químicos en función de la Inercia química del material utilizado. Las láminas de juntas sin amianto son duraderas, de múltiples materiales y de gran espesor. Ejemplos de materiales son los cauchos minerales, de carbono o sintéticos como EPDM, nitrilo, neopreno, natural, inserción SBR - cada uno de los cuales tiene propiedades únicas adecuadas para diferentes aplicaciones.[3] Las aplicaciones que utilizan juntas de lámina implican ácidos, productos químicos corrosivos, vapor o cáusticos suaves. La flexibilidad y la buena recuperación evitan la rotura durante la instalación de una junta de lámina.[4].