Interfaz suelo-estructura
Introducción
La estructura del suelo es el estado del mismo, que resulta de la granulometría de los elementos que lo componen y del modo como se hallan estos dispuestos. La evolución natural del suelo produce una estructura vertical estratificada (no en el sentido que tiene estratificación en ecología) a la que se conoce como perfil.[1][2]Las partículas primarias (arena, limo o arcilla) no se encuentran aisladas en los suelos, sino formando partículas secundarias o agregados.[3].
Las capas que se observan se llaman horizontes y su diferenciación se debe tanto a su dinámica interna como al transporte vertical.
El transporte vertical tiene dos dimensiones con distinta influencia según los suelos:.
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- La lixiviación o lavado la produce el agua que se infiltra y penetra verticalmente desde la superficie, arrastrando sustancias que se depositan sobre todo por adsorción.
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- La otra dimensión es el ascenso vertical por capilaridad, importante sobre todo en los climas donde alternan estaciones húmedas con estaciones secas.
Se llama roca madre a la que proporciona su matriz mineral al suelo. Se distinguen suelos autóctonos, que se asientan sobre su roca madre y representan la situación más común.
Perfil y horizontes del suelo
El perfil del suelo es la ordenación vertical de todos sus horizontes o capas. Un horizonte del suelo es un estrato horizontal, que se desarrolla en el interior del mismo y que presenta diferentes caracteres de composición, textura, adherencia, etc. . Clásicamente, se distingue en los suelos completos o evolucionados, tres horizontes o capas fundamentales, que constituyen su perfil y que desde la superficie hacia abajo son:.
• - Horizonte O, o capa superficial del horizonte A: Es la parte más superficial del suelo, formado por hojas, ramas y restos vegetales (detrito).
• - Horizonte A, o zona de lavado vertical: Es el más superficial y en él enraíza la vegetación herbácea. Su color es generalmente oscuro por la abundancia de materia orgánica descompuesta o humus elaborado, determinando el paso del agua arrastrándola hacia abajo, de fragmentos de tamaño fino y de compuestos solubles. Está sujeto a bioturbación.