Integración tarifaria total
Introducción
Transporte[1] es un conjunto de procesos que tienen como finalidad el desplazamiento de personas y mercancías. Si lo que se desplaza es la información el proceso se denomina comunicación. Las personas transportadas se denominan viajeros o pasajeros. Las mercancías transportadas se denominan cargamento o carga.[2] El DRAE también admite la palabra "trasporte".[3].
Para poder llevar a cabo el proceso de transporte se organiza el sistema de transporte"), que es el conjunto de los medios de transporte") (elementos móviles o vehículos -impulsados por tracción animal o por cualquier otro tipo de energía, desde los carros, barcos, ferrocarriles, automóviles, camiones y aviones, hasta los vehículos espaciales-) que realizan el desplazamiento de viajeros y carga (y en su caso de los contenedores que la almacenan) por diferentes medios físicos (el medio terrestre, el medio acuático, el medio aéreo) en función del modo de transporte") (transporte terrestre, transporte marítimo, transporte aéreo o aeroespacial y transporte multimodal) y las infraestructuras de transporte fijas sobre las que se realiza o que lo permite (calles, caminos, carreteras, autopistas, puentes, túneles, cruces o pasos a nivel, glorietas, señales de tráfico, redes ferroviarias -vías, estaciones, intercambiadores, etc.-, cables y torres de funicular, canales, puertos, redes eléctricas, oleoductos y gasoductos, aeropuertos -pistas, terminales, torres de control, etc.-, bases espaciales, etc.)[4][5].
La planificación, gestión y control del almacenamiento y envío de las cargas a su destino, y cualquier otra operación relacionada con el transporte para hacerlas más eficientes, es el objeto de la logística, una técnica clave de la cadena de valor.[6].
Si la revolución de los transportes") es el concepto historiográfico que se aplica a las transformaciones del siglo (en el contexto de la primera y la segunda revolución industrial);[7] el incremento y generalización de intercambios y desplazamientos que se ha producido con la globalización y las modificaciones en la forma de vida urbana han producido recientemente en la actividad del transporte profundas disrupciones vinculadas a la aplicación de las tecnologías de la información y comunicación que permiten la llegada de las mercancías puerta a puerta (movilidad de último kilómetro) e innovaciones conceptuales en infraestructuras, vehículos y sus usos (navegación GPS, carretera inteligente, vehículos autónomos, movilidad como un servicio, uso temporal de vehículos, vehículo compartido, micromovilidad, etc.) Si por un lado suponen espectaculares aumentos del volumen, la velocidad y la eficiencia, por otro implican una vulnerabilidad que hace difícil gestionar las crisis, como se evidenció durante el bloqueo del canal de Suez de 2021.