Integración barrial avanzada
Introducción
Una comunidad es un grupo de seres humanos que tienen ciertos elementos en común, tales como el idioma, costumbres, valores "Valor (axiología)"), tareas, visión del mundo, ubicación geográfica (un barrio, por ejemplo), estatus social o roles.
Por lo general, en una comunidad se crea una identidad común, mediante la diferenciación de otros grupos o comunidades (generalmente por signos o las acciones), que es compartida y elaborada por sus integrantes mediante la socialización. Generalmente, una comunidad se une bajo la necesidad o mejora de un objetivo en común, como puede ser el bien común; si bien esto no es algo necesario, basta una identidad común para conformar una comunidad sin la necesidad de un objetivo específico. Según Yi-Fu Tuan, la comunidad vecinal compuesta por los habitantes de una población nace de dos sentimientos integradores: la topofilia"), que es el vínculo que une a las personas con un lugar geográfico y el civitio, que es el sentimiento de pertenencia a un grupo con el que se comparte una identidad común.[1].
En términos de administración o de división territorial, una comunidad puede considerarse una entidad singular de población, una mancomunidad, un suburbio, etc.
También se llama comunidad a cualquier conjunto de seres vivos como, animales o plantas, que comparten ciertos elementos.
Perspectivas de diversas disciplinas
Arqueología
Estudios arqueológicos de las comunidades sociales utilizan el término «comunidad» de dos maneras, paralelamente al uso en otras áreas. La primera es una definición informal de comunidad como un lugar donde la gente solía vivir. En este sentido, es sinónimo del concepto de asentamiento antiguo, ya sea una aldea&action=edit&redlink=1 "Aldea (lugar) (aún no redactado)"), pueblo o ciudad. La segunda acepción se asemeja al uso del término en otras ciencias sociales: una comunidad es un grupo de personas que viven cerca unas de otras y que interactúan socialmente. La interacción social a pequeña escala puede ser difícil de identificar con datos arqueológicos. La mayoría de las reconstrucciones de comunidades sociales realizadas por arqueólogos se basan en el principio de que la interacción social en el pasado estaba condicionada por la distancia física. Por lo tanto, es probable que un pequeño asentamiento aldeano constituyera una comunidad social y que las subdivisiones espaciales de las ciudades y otros grandes asentamientos formaran comunidades. La Arqueólogos suelen utilizar similitudes en la cultura material-desde tipos de casas hasta estilos de cerámica- para reconstruir las comunidades del pasado. Este método de clasificación se basa en el supuesto de que las personas o los hogares compartirán más similitudes en los tipos y estilos de sus bienes materiales con otros miembros de una comunidad social que con los forasteros.[2].