"La Habitabilidad" o “Lo habitable” debe proporcionar abrigo y cuidado al ser humano, ya que el habitar, según M. Heidegger (1889 – 1976), es el rasgo fundamental del ser del hombre.[7].
En la conferencia “Construir, habitar, pensar” (1951),[7] Heidegger nos sitúa en una verdad que parecería incuestionable: “Al habitar llegamos, así parece, solamente por medio del construir” (Heidegger, 1951), el construir tiene como meta el habitar. Sin embargo, Heidegger nos advierte que no todas las construcciones cumplen con la función de ser “moradas”. Tenemos el caso de construcciones que no son vivienda, como la autopista para el camionero, la fábrica de hilados para una obrera o la central eléctrica que dirige un ingeniero, en las que ellos están “en casa”, pero no la habitan. El habitar va más allá de las construcciones. Una construcción puede albergar al hombre. El hombre mora en una construcción, pero morar no es habitar en un lugar, entendiendo habitar como tener alojamiento.
Por otro lado, las construcciones de las que se habla que no son viviendas, están de alguna manera hechas a partir del habitar, pues sirven para el habitar del hombre, con lo cual no podemos afirmar que el construir es el que genera el habitar, sino a la inversa: “El habitar sería en cada caso el fin que persigue todo construir” (Heidegger, 1951).
El significado de “construir”, que en alto alemán antiguo es buan, significa habitar, que a su vez quiere decir: permanecer, residir. Ahora bien, la palabra buan no dice que construir sea únicamente habitar, sino que se refiere a cómo debemos pensar el habitar que ella menciona. Si hablamos de morar hablamos de una forma de conducta que el hombre lleva a cabo. Así, Heidegger afirma que el trabajar mismo es ya una forma de habitar, pues habitar no es una inactividad, habitamos desde nuestra profesión, habitamos cuando hacemos negocios o viajamos, incluso al caminar habitamos, así construir o bauen es originariamente habitar.
La implicación existencial que tiene esta afirmación se refleja al afirmar que originalmente construir y habitar eran entendidos de la misma manera: Bauen, buan, bhu, beo provienen de la palabra bin (soy), ich bin, du bist (yo soy, tú eres) bis sei (sé). Entonces ich bin o du bist es: yo habitó, tu habitas. Esto es, la forma en la que los hombres somos en la tierra.
De aquí que Heidegger afirma la identidad indisoluble entre el ser hombre y el habitar: “Ser hombre significa: estar en la tierra como mortal, significa: habitar” (Heidegger, 1951). La antigua palabra “bauen” significa que el hombre es en la medida en que habita, bauen significa al mismo tiempo abrigar y cuidar.
Construir como abrigar y cuidar no es solo producir. En el caso de los buques y templos que son producto de la construcción, entonces no estaríamos hablando de cuidar, sino de erigir. Construir como cuidar en latín es collere, cultura y construir, en el sentido de levantar edificios es aedificare en latín, para Heidegger están incluidos en el propio construir, habitar. Así, el construir como el habitar, es un estar en la tierra, es vivir lo “habitual”. El habitar así, está detrás de las actividades del cuidar y edificar, son actividades que reivindican el nombre de construir.
Heidegger dice que, en cuanto a construir, aunque el significado esencial del lenguaje se haya olvidado “el habitar testifica lo originario de estos significados” (Heidegger, 1951).
Pero al entender lo que el lenguaje dice del construir tenemos que:.
- Construir es propiamente habitar.
- El habitar es la manera como los mortales son en la tierra.
- El construir como habitar se despliega en el construir que cuida – es decir, que cuida el crecimiento – y en el construir que levanta edificios.
Indagando nuevamente sobre la esencia del Habitar, el antiguo sajón wuon, y el gótico wunian, significan igual que el bauen, permanecer y residir. Pero el gótico wunian dice de modo más claro la experiencia de este permanecer. Wunian significa estar en paz o satisfecho, llevado a la paz y permanecer en ella. Friede que significa paz es lo libre, das Frye, fry significa: “preservado de daño”. Freien (liberar) es propiamente cuidar.
El cuidar es algo positivo es dejar algo en su esencia. De aquí que: “El rasgo fundamental del habitar es este cuidar (custodiar, velar por), (Heidegger, 1951).