Innovación tecnológica global
Introducción
El índice global de innovación (GII por sus siglas en inglés) es una lista anual que clasifica a los países del mundo conforme su capacidad y éxito en la innovación, a cargo de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Fue creada en 2007 por la Escuela de Negocios INSEAD y la revista británica World Business.[1] Desde 2013, hasta 2021 fue copublicada con la Universidad Cornell. El informe expone, entre otros datos, el indicador que clasifica a los países de Asia, Europa, América, África y Oceanía, en términos de su entorno favorable, así como en sus resultados, en relación con la innovación.[2].
Metodología
Contenido
En su versión más reciente este índice examina a 132 economías de todo el mundo, en las que Asia es el continente con mayor número de territorios analizados (43), usando 81 indicadores provenientes de bases de datos internacionales de instituciones públicas y privadas para ejecutar la medición.[3] El cálculo se realiza mediante una media simple de las puntuaciones de dos subíndices: el Índice de Insumos de Innovación (Innovation Input Sub-Index) y el Índice de Resultados de Innovación (Innovation Output Sub-Index), que se componen de cinco y dos pilares respectivamente.[4] Cada uno de estos pilares describe un atributo de la innovación y comprende hasta cinco indicadores, cuya puntuación se calcula por el método de la media ponderada. En el caso de los pilares del subíndice de insumos se consideran: instituciones, capital humano e investigación, infraestructura, sofisticación de mercado y sofisticación de negocios. Por su parte, el subíndice de resultados considera: resultados de conocimiento y tecnología, y resultados creativos.[4][1].
El GII reconoce el papel clave de la innovación como motor de crecimiento, así como prosperidad económica y la necesidad de una amplia visión horizontal de la innovación aplicable a las economías desarrolladas y emergentes.[5].
El índice global de innovación incluye también indicadores que profundizan más que las medidas clásicas de la innovación, como pueden ser el nivel del desarrollo e investigación.[5].