Infraestructura estratégica internacional
Introducción
Por infraestructura crítica se describe aquellas infraestructuras consideradas esenciales por los gobiernos para el funcionamiento de una sociedad y una economía y que merece especial protección para la seguridad nacional.[1] Tradicionalmente, la infraestructura crítica se ha considerado dentro del ámbito de competencia del gobierno debido a su importancia estratégica, pero hay una tendencia observable hacia su privatización, lo que genera debates sobre cómo el sector privado puede contribuir a estos servicios esenciales. [2].
Elementos
Los activos más comúnmente asociados con el término son las instalaciones destinadas a:.
Definiciones y programas de protección por país
Alemania
El programa alemán de protección de infraestructuras críticas KRITIS está coordinado por el Ministerio Federal del Interior. Algunas de sus agencias especializadas, como la Oficina Federal Alemana para la Seguridad de la Información o la Oficina Federal de Protección Civil y Asistencia en Desastres (BBK), entregan el contenido correspondiente, por ejemplo, sobre sistemas de tecnologías de la información.[3].
Canadá
El Gobierno Federal de Canadá identifica los siguientes diez sectores de infraestructura crítica como una forma de clasificar los activos esenciales:[4][5].
Chile
En febrero de 2023, se promulgó la Ley 21.542, que agregó en la Constitución Política la facultad del Presidente de la República para disponer, mediante decreto supremo fundado, que las Fuerzas Armadas se hagan cargo de la protección de la infraestructura crítica del país cuando exista peligro grave o inminente a su respecto. Esta normativa define infraestructura crítica como «el conjunto de instalaciones, sistemas físicos o servicios esenciales y de utilidad pública, así como aquellos cuya afectación cause un grave daño a la salud o al abastecimiento de la población, a la actividad económica esencial, al medioambiente o a la seguridad del país», incluyendo en este concepto toda infraestructura indispensable para «la generación, transmisión, transporte, producción, almacenamiento y distribución de los servicios e insumos básicos para la población, tales como energía, gas, agua o telecomunicaciones; la relativa a la conexión vial, aérea, terrestre, marítima, portuaria o ferroviaria, y la correspondiente a servicios de utilidad pública, como los sistemas de asistencia sanitaria o de salud».[6].